Los resultados de la evaluación PISA 2025 volvieron a poner en evidencia los desafíos del sistema educativo peruano. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los estudiantes de 15 años obtuvieron 382 puntos en matemática, 390 en lectura y 406 en ciencias. En comparación con la edición de 2022, el país retrocedió nueve puntos en matemática y 18 en lectura, mientras que el resultado en ciencias se mantuvo estadísticamente estable. Los puntajes de las tres materias se acercaron a los registrados en 2015, lo que refleja dificultades para sostener los avances educativos.
En este escenario, Muyu Education llega al mercado peruano con una propuesta que busca fortalecer el desarrollo profesional de los docentes mediante inteligencia artificial. La startup ecuatoriana desarrolló una plataforma que analiza grabaciones de clases y ofrece recomendaciones semanales a los profesores. Según estimaciones de la compañía, más del 80% de los docentes nunca ha recibido acompañamiento en el aula, una brecha que busca atender mediante la revisión continua de la práctica pedagógica.
La estrategia de Muyu Education en la mejora continua de la educación
Daniel Crespo, CEO y cofundador de Muyu Education, conversó con Stakeholders y explicó que la propuesta de la compañía parte de una diferencia entre evaluar el desempeño de un docente y acompañarlo para que mejore.
«La misión de Muyu es hacer de la profesión docente la profesión de más rápida mejora a nivel mundial. Queremos crear un mundo donde los docentes mejoren semana a semana, sin tener que esperar a fin de año para recibir una capacitación teórica», explica.
Para Crespo, el acompañamiento debe formar parte del trabajo cotidiano y no limitarse a evaluaciones puntuales o capacitaciones aisladas. «Evaluar es emitir un juicio; acompañar es ayudar a mejorar», afirma.
La plataforma busca llevar ese principio a la práctica mediante un proceso de retroalimentación periódica. El docente graba el audio de una clase a través de la aplicación y la inteligencia artificial analiza la sesión para identificar fortalezas y aspectos que puede mejorar. Después, el sistema entrega una recomendación personalizada y una estrategia concreta para aplicar durante la semana.
La empresa denomina Muyus a estas estrategias, que define como pequeñas, contextualizadas, medibles y basadas en evidencia. La plataforma también registra la evolución del docente para ajustar las recomendaciones a sus necesidades, en lugar de analizar cada clase como una experiencia aislada.
«Nuestra tecnología aprende del contexto y de la evolución de cada docente para ofrecer un acompañamiento continuo que transforma los datos en acciones concretas para mejorar la práctica pedagógica», señala Crespo.
La herramienta incluye, además, un panel de información para los equipos directivos. A través de este recurso, los responsables de las instituciones pueden observar tendencias, comparar resultados y orientar el acompañamiento a partir de información sobre lo que ocurre en las aulas.
¿Qué resultados ha obtenido la plataforma en Latinoamérica?
Muyu Education reporta que los docentes que utilizan la plataforma de manera constante registran hasta tres veces más participación estudiantil y el doble de colaboración en clase. Para evaluar estos resultados, la compañía analizó más de 1.200 sesiones reales grabadas por 402 docentes de 15 instituciones educativas de Ecuador y Chile.
Según Crespo, el sistema procesó los audios para medir la distribución del tiempo de habla y detectar indicadores asociados con determinadas técnicas pedagógicas. Los resultados mostraron que el tiempo acumulado de participación oral de los estudiantes pasó de 264 a más de 1.000 minutos al mes entre los docentes que utilizaron la plataforma de manera constante. La compañía también identificó un incremento del doble en la implementación de rutinas de colaboración grupal y discusión estructurada.
Estas cifras corresponden a mediciones internas realizadas en instituciones de dos países. Aunque permiten observar cambios en la dinámica de las clases, no equivalen por sí solas a una medición directa de mejoras en las calificaciones o los aprendizajes de los estudiantes.
Crespo sostiene que el valor de estos indicadores está en hacer visible la práctica docente y facilitar decisiones informadas. La empresa señala que sus investigaciones sobre el desarrollo de docentes y directivos han sido presentadas en el IFE Conference del Tecnológico de Monterrey y en el Innovation Summit de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
La startup también cuenta con reconocimientos internacionales, entre ellos su inclusión en la lista de innovaciones educativas de HundrED y su participación en los Global EdTech Startup Awards, además de haber sido seleccionada como finalista de los QS Reimagine Education Awards, según la información proporcionada por la compañía.
Una herramienta que busca adaptarse a cada institución
Uno de los desafíos para implementar tecnología educativa en Perú es la diversidad de contextos escolares. Las necesidades de una institución urbana pueden diferir considerablemente de las de una escuela rural, tanto por sus recursos como por su infraestructura y conectividad.
Muyu plantea que su plataforma puede adaptar las recomendaciones al contexto de cada institución y a la evolución de cada profesor. Para ello, utiliza una arquitectura tecnológica de generación aumentada por recuperación, conocida como RAG, que permite incorporar información contextual en las respuestas del sistema.
«La tecnología debe adaptarse a esa diversidad y no obligar a todos a trabajar de la misma manera», sostiene Crespo.
La empresa también busca diferenciarse de las plataformas que emplean inteligencia artificial principalmente para automatizar tareas administrativas o generar materiales educativos. Su propuesta se concentra en la mejora de la práctica pedagógica, aunque incluye un asistente llamado Hey Muyu, que ayuda a resolver consultas y realizar tareas cotidianas.
«Nuestra ventaja está en combinar inteligencia artificial, conocimiento pedagógico y acompañamiento sistemático. No queremos que los docentes simplemente utilicen una herramienta más: queremos ayudarlos a convertirse en mejores profesionales, con impacto real en sus estudiantes», afirma.
El planteamiento depende de que las instituciones integren la herramienta en sus rutinas de trabajo y de que los docentes utilicen las recomendaciones de manera constante. La tecnología puede identificar patrones y sugerir estrategias, pero su aplicación requiere criterio profesional y adaptación a las condiciones de cada aula.
Los planes de expansión de Muyu Education en Perú y los retos
La compañía inicia esta etapa en el país con el apoyo de Startup UPC y su programa +EDU, que han facilitado su proceso de instalación y los primeros contactos con instituciones educativas. Para los próximos 10 meses, su objetivo es concretar acuerdos con 30 instituciones, entre colegios, universidades y otras organizaciones del sector.
Muyu Education opera en más de 50 instituciones de Ecuador, Chile y México, donde acompaña a aproximadamente 2.000 docentes y 25.000 estudiantes, según sus cifras corporativas. La experiencia acumulada en estos mercados servirá como punto de partida para su expansión local, aunque la empresa deberá adaptar su implementación a las características y necesidades de las instituciones peruanas.
«Nuestro principal desafío ahora es consolidar nuestra presencia en el país y demostrar el valor de construir una cultura de retroalimentación constante en las instituciones educativas», señala Crespo.
La estrategia comercial se basa en un modelo de negocio entre empresas e instituciones, conocido como B2B. Los colegios y otras organizaciones educativas contratan la plataforma para sus docentes, mientras que los equipos directivos reciben reportes automatizados sobre la práctica pedagógica.
La startup también busca ampliar el acceso a sectores vulnerables que no siempre pueden asumir el costo de la solución. Para ello, plantea recurrir a alianzas y mecanismos de financiamiento. Según Crespo, Muyu ha conseguido más de US$250.000 en subvenciones para estos objetivos en otros mercados y ha levantado una ronda de inversión para financiar su crecimiento.
La expansión también plantea interrogantes sobre la privacidad y el uso de información obtenida durante las clases. La compañía afirma que la protección de datos es una prioridad y que trabaja con medidas de seguridad acordes con la información que gestiona. No obstante, la documentación proporcionada no detalla protocolos específicos de conservación, acceso o eliminación de las grabaciones, aspectos relevantes para evaluar la implementación de la herramienta en las instituciones educativas peruanas.
Crespo sostiene que la inteligencia artificial debe complementar el trabajo docente, no sustituirlo. «Nuestra convicción es que la inteligencia artificial debe fortalecer al docente, no reemplazarlo», afirma. Las recomendaciones sirven para que los profesores reflexionen sobre su práctica, mientras que las decisiones pedagógicas permanecen bajo su responsabilidad.
La propuesta de Muyu Education combina el análisis de clases, la retroalimentación frecuente y el seguimiento de indicadores pedagógicos para ayudar a las instituciones a identificar oportunidades de mejora. Sin embargo, el principal desafío será demostrar que los cambios observados en la participación y la colaboración dentro del aula se traducen en mejores aprendizajes.
Para ello, será importante contar con evaluaciones que permitan medir resultados educativos, considerar las diferencias entre instituciones y determinar si los avances se mantienen en el tiempo. En un sistema educativo que enfrenta dificultades para sostener sus resultados, el acompañamiento docente puede aportar una vía de mejora, pero su efectividad dependerá de la capacidad de herramientas como Muyu para integrarse en el trabajo cotidiano de los profesores y demostrar resultados más allá de los indicadores de uso de la tecnología.









