Cerámica San Lorenzo busca contribuir a mitigar los problemas de escasez de agua en el planeta, reduciendo su uso neto de agua y manteniendo su producción a máxima velocidad.

Por Stakeholders

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En el Perú, la mitad de la población no cuenta con acceso en su vivienda a agua potable y sólo el 43% tiene saneamiento gestionado de manera segura, de acuerdo con el estudio ‘Perú: acciones estratégicas para la seguridad hídrica presentado por el Banco Mundial. Estas cifras revelan la importancia de que en el país se cuente con soluciones innovadoras enfocadas en la seguridad hídrica y manejo responsable de este recurso. Por ello, Cerámica San Lorenzo acaba de firmar una alianza con Drupps, empresa sueca desarrolladora de tecnología para reciclar aguas residuales, y adquirirá un sistema que le permitirá utilizar de manera ecoeficiente el vapor creado por sus maquinarias industriales. 

Con esta innovadora infraestructura, la compañía podría recuperar hasta 25.000 toneladas de agua al año de los gases de escape de su proceso de producción, lo que significa alrededor del 40% del agua total utilizada. El propósito es reducir significativamente el uso neto de este recurso, manteniendo el nivel y eficiencia de su proceso operativo que en diversas oportunidades ha sido reconocido y premiado por su casa matriz, el Grupo Lamosa. Ésta es una instalación que incluso más adelante tiene capacidad para ampliarse y reciclar otro 40% del agua total de la planta.

«Este es un paso importante para nosotros en la gran meta que nos hemos planteado de aumentar la eficiencia en todas nuestras operaciones y garantizar la viabilidad a largo plazo de nuestras plantas frente a la escasez de agua, al mismo tiempo que damos pasos significativos hacia nuestros objetivos de sostenibilidad y protegemos a las comunidades donde estamos presentes”, señaló Domenico Casaretto, gerente general Cerámica San Lorenzo. 

Para hacerlo realidad, la empresa peruana que lleva en el país más de 27 años realizará una inversión de alrededor de USD 600,000. Esta acción también va de la mano con uno de sus pilares de negocio que es la innovación, que constantemente los impulsa a desarrollar soluciones creativas para entregar productos y servicios de última generación.

El proyecto se centra en aprovechar el vapor de agua que resulta de la atomización del polvo (arcilla) que se hornea en la planta ubicada en Lurín, al sur de Lima, transformándolo en agua que reutilizará en sus instalaciones. Está previsto que el sistema se instale y se ponga en servicio durante el último trimestre del 2024.

“Esta acción nos convertirá en la primera planta del Grupo Lamosa que operará bajo estos estándares. Estamos realmente orgullosos de que nuevamente Perú lidere un proyecto de gran envergadura para la compañía que es una de las mayores productoras de cerámica del mundo, líder en Latinoamérica y TOP 2 en el mundo”, concluyó el ejecutivo de la marca en nuestro país.







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