Con más de 10.000 asistentes y una bolsa de premios de USD 120.000, el Alternativa Film Festival 2026 convirtió a Medellín en el epicentro del cine del sur global. Impulsado por inDrive, el evento reunió historias, cineastas y líderes sociales alrededor de una apuesta que busca utilizar el cine como herramienta de transformación social y dar visibilidad a narrativas históricamente alejadas de las grandes vitrinas de la industria audiovisual.

Foto: Gabriel Aponte/Getty Images for Alternativa Film Festival.

Por Stakeholders

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La primera edición latinoamericana del Alternativa Film Festival 2026 reunió a cineastas, líderes sociales y más de 10.000 asistentes alrededor de una apuesta que utiliza el cine como una herramienta de transformación social. Con una bolsa de premios de USD 120.000, el festival impulsado por inDrive dejó en claro que su propósito no pasa únicamente por premiar películas, sino por abrir espacios para historias que a lo largo del tiempo han permanecido alejadas de las grandes vitrinas del cine internacional.

Del 21 al 30 de abril, Medellín acogió la tercera edición del festival. La programación reunió 30 producciones internacionales —15 largometrajes y 15 cortometrajes— seleccionadas por su capacidad de generar impacto social desde distintas regiones del sur global.

Las funciones gratuitas se realizaron en espacios emblemáticos como el Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM) y el Centro Colombo Americano. Además, el festival entregó una bolsa de premios de USD 120.000 distribuidos en siete categorías.

El modelo de negocio detrás del impacto

Aunque Alternativa se presenta como una iniciativa cultural, para inDrive también funciona como una extensión de su identidad corporativa como compañía internacional de transporte con conductor bajo el modelo de ofertas en tiempo real.

Arsen Tomsky, CEO de la compañía, aseguró que la empresa nació precisamente a partir de la experiencia de enfrentar desigualdades. “Creemos que en muchos países existen enormes injusticias en diferentes sectores”, señaló.

Según Tomsky, la empresa decidió diferenciarse de las plataformas tradicionales apelando a un vínculo emocional y social con las personas.

“Muchas empresas ofrecen cashback, descuentos o cupones. Nosotros proponemos una filosofía”, afirmó.

El fundador sostiene que la motivación de la compañía no está centrada únicamente en la rentabilidad. “Quiero trabajar para las personas. No quiero hacer esto solo por estatus o dinero”, dijo.

En la práctica, esa visión se traduce en iniciativas como Alternativa, que buscan intervenir en problemáticas sociales desde espacios culturales.

Una empresa que busca ir más allá de sus usuarios

Para Kanat Nogoibayev, Senior Communications Manager Sustainability de inDrive, el proyecto nace directamente de la filosofía empresarial de la compañía. “Partamos de la supermisión de inDrive: desafiar la injusticia ofreciendo opciones justas”, explicó durante una entrevista concedida en Medellín.

Nogoibayev sostiene que la visión social de la empresa no se limita a conductores ni pasajeros. Ese “ir más allá” es justamente la idea que sostiene la apuesta de inDrive por el cine como una herramienta de transformación social.

“Somos una empresa impulsada por las personas y pensamos en las personas. No se trata solo de nuestros conductores ni únicamente de nuestros usuarios. Vamos más allá”, afirmó.

Además, remarcó que el festival intenta romper barreras económicas históricas dentro de la industria audiovisual. “Alternativa sigue ofreciendo una opción justa, porque es accesible para todos. No necesitas pagar por participar, como ocurre en otros festivales”, indicó.

La iniciativa también cubre costos de transporte y participación para cineastas finalistas, una decisión que, según la organización, busca evitar que los realizadores terminen enfocando más tiempo en conseguir financiamiento que en hacer cine.

Foto: Gabriel Aponte/Getty Images for Alternativa Film Festival

Comunicación estratégica y propósito empresarial

Para Eduardo Abud, Director de Comunicación de inDrive en Latinoamérica, la clave está en sostener coherencia entre el discurso empresarial y las acciones.

“Desde que empezamos la expansión en 2012 siempre ha habido una coherencia entre lo que piensa el CEO y lo que recorre toda la compañía”, aseguró.

Abud sostiene que el ADN corporativo de la empresa está ligado a la idea de justicia social. “inDrive siempre ha mantenido esos mensajes de justicia alrededor de todos los mercados en donde estamos”, indicó.

Desde esa lógica, Alternativa forma parte de una estrategia más amplia con la que inDrive busca generar impacto social más allá de su servicio, promoviendo iniciativas que amplíen el acceso de las personas al arte, la cultura y otros espacios de desarrollo personal y colectivo.

El ejecutivo considera que el rol de la comunicación es fundamental para hacer comprensible esa visión empresarial.

“Lo que no se comunica no existe (…) Nuestro papel como departamento de comunicación siempre ha sido entender cómo materializar este mensaje de ayuda, equidad y justicia social, y tratar de hacerlo lo más simple posible para que la gente entienda la esencia de la compañía”.

Abud también remarcó la importancia de la comunicación y de las alianzas estratégicas para acercar ese mensaje a la sociedad y transmitir con claridad la esencia y los valores que la compañía busca proyectar en cada uno de los mercados donde opera.

Medellín: la ciudad elegida para cambiar narrativas

La decisión de llevar el festival a Medellín tampoco fue casual. Andjelka Jankovic, directora de Marketing y Comunicaciones de Alternativa Film Latam, explicó que el evento buscó instalarse en ciudades capaces de transformar la manera en que el mundo las percibe.

“Elegimos ciudades donde vemos un potencial emergente de cineastas, donde vemos un gran potencial para representar la cultura y la región, no solamente la industria cinematográfica”, explicó.

Para Jankovic, Alternativa busca precisamente redirigir la atención global hacia territorios históricamente invisibilizados.

“Todas las miradas del mundo están puestas en Estados Unidos y Hollywood. Pero existen historias hermosas y cineastas increíbles en otras partes del mundo. Nuestra idea es poner los ojos del mundo sobre los cineastas del sur global”, aseguró.

El cine como impacto social

A diferencia de los festivales tradicionales, Alternativa no prioriza únicamente la calidad técnica o artística. “El primer criterio es el potencial de generar impacto”, explicó Andjelka Jankovic.

Las películas son evaluadas considerando si abordan problemáticas relevantes para sus países y comunidades. “Lo primero que buscamos es el potencial de generar impacto. ¿Cuál es el tema? ¿Es relevante para el país del cineasta? ¿Es relevante para la región y para el sur global?”, detalló.

La edición 2026 incluyó producciones provenientes de Colombia, Brasil, México, Haití, Guatemala, Chile, Bolivia, Venezuela, Panamá, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y España.

Entre los títulos destacados figuraron 9-Month Contract, A Useful Ghost, Becoming, Belén, Brigitte’s Planet B, Cactus Pears, Cutting Through Rocks, Piedras Preciosas, Lost Land, Only Heaven Knows, Queer as Punk, Runa Simi, The Condor Daughter, The Nature of Invisible Things y The Reserve.

Fuera de competencia también se proyectaron seis películas reconocidas internacionalmente: A Sad and Beautiful World, Cadet, Homebound, How to Make Millions Before Grandma Dies, The Mysterious Gaze of the Flamingo y Tiger Stripes.

En paralelo, el festival desarrolló los Industry Days, un espacio que reunió a cineastas, productores, organizaciones de impacto y líderes sociales para debatir sobre alianzas Sur-Sur, educación transformadora y distribución cinematográfica.

¿Quiénes son los ganadores?

La edición 2026 del Alternativa Film Festival entregó USD 120.000 en premios distribuidos en siete categorías.

  • El Focus Award, dotado con USD 20.000, fue para Runa Simi, del director peruano Augusto Zegarra, una película que explora la identidad quechua desde una mirada íntima.
  • El Spotlight Award (USD 20.000) fue para 9-Month Contract, de la directora georgiana Ketevan Vashagashvili.
  • El Future Voice Award (USD 20.000) reconoció a A Useful Ghost, de Ratchapoom Boonbunchachoke, coproducción entre Tailandia y Singapur.
  • El Alter Award (USD 20.000) fue entregado a Cutting Through Rocks, de Sara Khaki y Mohammadreza Eyni.
  • El Nativa Award (USD 20.000) recayó en Lost Land, del director Akio Fujimoto.

En la categoría de cortometrajes latinoamericanos, los Shorts Awards (USD 10.000 cada uno) fueron para Blue Heart, de Samuel Suffren, y Casa Chica, de Lau Charles. Además, el jurado otorgó una mención honorífica a Present in the Big Events, de Pamela Andrea Martínez Barrera.

La actriz colombiana Natalia Reyes presidió el jurado internacional junto al cinematógrafo Juan Sarmiento G., la directora mexicana Astrid Rondero, la cineasta Amanda Nell Eu y el director libanés Cyril Aris.

Foto: Gabriel Aponte/Getty Images for Alternativa Film Festival.

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