El Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos presenta por primera vez al público el fósil completo de una ballena picuda de 10 millones de años de antigüedad, considerado el ejemplar mejor preservado del mundo. La exhibición forma parte de las actividades por el 108 aniversario del museo y lleva por nombre “El zífido de Ocucaje”.
La pieza corresponde al esqueleto casi completo de Messapicetus gregarius, una especie extinta de cetáceo perteneciente a la familia Ziphiidae, conocida comúnmente como ballenas picudas. El ejemplar permaneció enterrado durante millones de años en la localidad de Cerro Colorado, en el distrito de Ocucaje, región Ica, hasta que una misión científica logró rescatarlo.
Ballena picuda: un zifio fósil excepcional
La expedición que permitió recuperar este hallazgo paleontológico fue liderada en 2025 por Mario Urbina Schmitt, investigador del Departamento de Paleontología de Vertebrados del museo sanmarquino, reconocido también por descubrimientos relevantes como el del gigantesco Perucetus colossus en rocas de 39 millones de años.
El rescate del fósil representó un desafío científico y logístico que involucró a especialistas nacionales e internacionales, además de contar con el apoyo de la comunidad local de Ocucaje.
Tras su extracción del desierto iqueño, el ejemplar fue trasladado a los laboratorios del museo para iniciar un proceso de preparación técnica y restauración detallada antes de su montaje para exhibición pública.

El espécimen corresponde a un individuo adulto de aproximadamente cinco metros de longitud corporal y constituye el zifio fósil mejor conservado registrado hasta ahora en el mundo. Aunque la especie Messapicetus gregarius ya había sido documentada previamente en Perú, los hallazgos anteriores se limitaban principalmente a restos craneales.
Los investigadores explican que este descubrimiento permite ampliar el conocimiento sobre estos cetáceos prehistóricos. Los zifios actuales son odontocetos de tamaño mediano que miden entre cuatro y trece metros de longitud y suelen habitar en zonas profundas del océano, donde pueden descender hasta mil metros en busca de alimento.
Dentro de los odontocetos, el grupo de las ballenas dentadas, los zifios constituyen la segunda familia con mayor diversidad, con alrededor de 22 especies conocidas distribuidas en diferentes océanos del planeta.
El género Messapicetus fue descrito originalmente en depósitos del Mioceno tardío en Italia. Posteriormente, investigaciones en Perú confirmaron la presencia de la especie Messapicetus gregarius en la zona de Ocucaje, una región reconocida internacionalmente por su riqueza paleontológica.
Durante más de dos décadas de expediciones científicas en esta área, realizadas por especialistas del Museo de Historia Natural junto con investigadores del Museo de Rotterdam, la Universidad de Pisa y geólogos del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico, se identificaron numerosos restos de este género. Sin embargo, ninguno presentaba un nivel de preservación comparable al del nuevo espécimen.
Los estudios paleontológicos indican que estos cetáceos se alimentaban principalmente de peces pequeños. La morfología de sus dientes y el análisis de fósiles peruanos que conservaron restos de contenido estomacal sugieren que su dieta incluía sardinas y especies similares.
¿Dónde visitar la exposición de“El zífido de Ocucaje”?
La muestra “El zífido de Ocucaje” se exhibe en la sala de exposiciones temporales del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ubicado en la avenida Arenales 1256, en el distrito de Jesús María.
El museo atiende de martes a viernes entre las 9 de la mañana y las 5 de la tarde, mientras que los sábados abre de 10 de la mañana a 5 de la tarde. El ingreso tiene un costo de 10 soles para adultos y 5 soles para niños y estudiantes, mientras que las personas mayores de 60 años y quienes cuentan con carné del Conadis pueden acceder de forma gratuita.
La exhibición permite conocer de cerca uno de los hallazgos paleontológicos más importantes registrados en el Perú en los últimos años, además de revelar una nueva página de la historia del antiguo océano que cubrió parte del territorio sudamericano hace millones de años.









