En este artículo queremos describir cómo las estrategias de economía circular en la minería buscan transformar un modelo lineal de “extraer–usar–desechar” hacia uno regenerativo, donde los residuos se convierten en recursos y se maximiza el valor de los materiales. Esto implica reutilizar relaves, optimizar procesos, reducir emisiones y rehabilitar sitios mineros para lograr sostenibilidad ambiental, social y económica.
1.- Contexto y definiciones centrales
En el contexto actual de transición hacia economías más verdes y sostenibles1, se ha reconocido la importancia del sector minero como un actor fundamental en este proceso2. La creciente demanda de metales y minerales necesarios para la implementación de tecnologías limpias y energías renovables3 trae consigo una oportunidad y a la vez una necesidad de asegurar la coherencia entre las operaciones mineras y el uso responsable y estratégico de los recursos naturales. En este sentido, adoptar prácticas, estrategias y modelos circulares, se torna un giro estratégico y necesario para aumentar el valor generado por sector minero: reduce los volúmenes de emisiones de CO2 y los impactos ambientales, al tiempo que aumenta la eficiencia y valor del sector.
La economía circular plantea un enfoque que busca cerrar los ciclos de materiales al maximizar la utilización de recursos, minimizar la generación de residuos a través del uso eficiente, reutilización, reciclaje y recuperación de materiales y energía. La economía circular en minería se rige por tres objetivos fundamentales4:
- Diseñar la eliminación de residuos y contaminantes del sistema económico, evaluando plenamente los impactos e identificando el potencial de valor en el reciclaje, reutilización y reasignación de materiales.
- Mantener los productos y materiales en el sistema y en su máxima utilidad durante el mayor tiempo posible para optimizar su valor.
- Regenerar los sistemas naturales para proteger los servicios ecosistémicos esenciales, como el agua limpia, el aire limpio, los suelos saludables, el almacenamiento de carbono y la protección contra inundaciones.
Bajo estos 3 principios, la economía circular aplicada al sector minero puede contribuir no sólo a mitigar el cambio climático (figura 1) sino también a mejorar la competitividad y eficiencia del sector. La energía renovable no es suficiente para asegurar una mitigación del cambio climático. Según el informe «Completing the Picture: How the Circular Economy Tackles Climate Change5, las emisiones de gases de efecto invernadero no están disminuyendo lo suficientemente rápido para alcanzar los objetivos climáticos y la transición a la energía renovable solo puede reducirlas en un 55%. La economía circular puede desempeñar un papel esencial para abordar el cambio climático a nivel global debido a que el 45% restante de las emisiones proviene de cómo fabricamos y utilizamos productos y cómo producimos alimentos.
Los minerales críticos aumentarán en 20 veces su demanda al 2050
Los minerales críticos (litio, el grafito, el cobalto, el níquel, las tierras raras, el manganeso, el cobre, el silicio, el cromo y el zinc) aumentarán su demanda casi 20 veces entre 2020 y 2050, pasando de menos de 10 millones de toneladas métricas (Mt) a aproximadamente 150 Mt (figura 2) para satisfacer la demanda de la creciente tecnología de energía baja en carbono bajo el NZE (Net Zero Emissions)6.

Fuente: IEA, 2021
El cobre, necesario para casi todas las tecnologías limpias, se estima que experimentará un crecimiento en la demanda de 5 Mt en la actualidad a alrededor de 50 Mt en 2050 en el escenario de NZE (figura 3). De este modo, esta tendencia de mercado en cuanto al uso de nuevas tecnologías representa en sí mismo un factor catalizador para la transición hacia la economía circular del sector.

Fuente: IEA, 2021
La economía circular como vector de competitividad en la empresa y la industria minera
La adopción de un enfoque circular en el sector minero ha evolucionado desde una mirada centrada en el cumplimiento ambiental, hacia una fuente de ventaja competitiva. La circularidad transforma la estructura de costos, mitiga riesgos críticos y redefine la propuesta de valor del negocio minero. Como señalan Porter y van der Linde (1995) en su clásica hipótesis sobre competitividad, las regulaciones y prácticas ambientales bien diseñadas actúan como detonantes de la innovación, permitiendo a las empresas alcanzar una mayor eficiencia en el uso de recursos y, por ende, una ventaja competitiva neta.
Sin embargo, es necesario diferenciar las dinámicas competitivas a nivel de la empresa minera (enfoque micro) y a nivel de la industria minera en su conjunto (enfoque macro):
a) Competitividad a nivel de la Empresa Minera
- Optimización del OPEX y eficiencia de recursos: La economía circular ataca de raíz la ineficiencia lineal. La reutilización y reciclaje de insumos de alto costo —como el agua de proceso (apuntando a tasas de recirculación superiores al 85%), el reencauche de neumáticos fuera de uso (NFU) y la remanufactura de componentes críticos de maquinaria pesada— reduce de manera directa la dependencia de materias primas vírgenes y los costos logísticos asociados7.
- Reducción del costo de capital (acceso a financiamiento ESG): Además, los mercados financieros globales crecientemente penalizan los modelos lineales por su alta exposición a riesgos ambientales. Las empresas mineras con estrategias circulares robustas —respaldadas por métricas transparentes de intensidad hídrica y valorización de residuos— acceden a mejores calificaciones ESG. Esto facilita la emisión de bonos verdes y el acceso a créditos vinculados a la sostenibilidad (Sustainability-Linked Loans), traduciéndose en tasas de interés preferenciales y un menor costo de capital para el financiamiento de nuevos proyectos8.
- Diferenciación comercial: Los compradores finales de metales —particularmente las industrias automotriz y tecnológica globales— presionan por una trazabilidad de los materiales y un bajo nivel de carbono en sus cadenas de suministro. Certificaciones internacionales como The Copper Mark operan hoy como un pasaporte comercial indispensable. Aquellas empresas mineras que demuestran el cierre de ciclos y el uso de subproductos circulares no solo aseguran contratos de suministro de largo plazo (off-take agreements), sino que logran capturar «primas verdes» sobre el precio estándar del commodity9.
b) Competitividad a nivel de la Industria Minera
Viabilidad social y reducción de la «permisología»: El mayor obstáculo para la competitividad y expansión de la industria minera a nivel global radica en los retrasos de aprobación de proyectos generados por la conflictividad socioambiental y la escasez de recursos en cuencas hídricas compartidas. Una industria que transita hacia metas de «cero residuos» y «cero agua fresca» reduce las fricciones con las comunidades y los organismos reguladores10. Al minimizar el impacto territorial, se acelera la obtención de la Licencia Social para Operar (LSO), disminuyendo los tiempos y costos de tramitación de permisos ambientales.
Desarrollo de un ecosistema de proveedores de alto valor (Simbiosis Industrial): La economía circular expande los límites tradicionales de la minería. Al exigir insumos circulares e integrar flujos de residuos con otras industrias locales (como el co-procesamiento de relaves en la industria cementera), la minería tracciona un clúster de proveedores tecnológicos avanzados en la. Esto genera un tejido industrial local más resiliente y menos vulnerable ante disrupciones logísticas internacionales.
Posicionamiento estratégico en la transición energética: Las regiones mineras que adoptan hojas de ruta circulares sistémicas elevan el estándar competitivo de todo el sector nacional, posicionándolo como un proveedor estratégico confiable y seguro para los mercados internacionales que buscan cumplir con las metas globales del escenario Net Zero Emissions al 2050.
Lo anterior son solo algunos elementos a través de los cuales la economía circular aporta al fortalecimiento de la competitividad de largo plazo de la compañías e industria minera. En los último 10 años ha emergido una profusa evidencia que nos invita a pensar la circular más allá de una gestión eficiente de los recursos y darle una especio en la definición del modelo de negocios y estrategias.
Factores clave para una transición hacia la economía circular en el sector minero
El aumento de la circularidad en el sector minero está sujeto, principalmente, a cuatro factores clave: las tendencias globales de mercado, la innovación y rápida adopción de tecnologías bajas en carbono, los marcos regulatorios y los riesgos actuales y proyectados. Estos factores y sus derivados pueden actuar como catalizadores o barreras que bien impulsan o limitan la implementación de una economía circular en el sector minero.
Tradicionalmente, el sector minero se ha caracterizado por ceñirse a un modelo lineal, esto se explica por el alto nivel de complejidad que conlleva la operación de un yacimiento y su cadena productiva; siendo catalogada como una industria donde las innovaciones y quiebres tecnológicos requieren de mayor tiempo, en comparación a otras actividades como las relativas a las tecnologías de información, para su implementación. Algunas razones las hemos expuesto en el estudio: El arribo de la economía circular a la minería primaria de Chile, Perú y Colombia (2022)11.
A pesar de ello, el sector minero se enfrenta a una oportunidad clave de aumentar su circularidad y transformar toda la cadena de valor debido al alcance de la cadena de valor extendida. Las compañías mineras no son sólo proveedores de materia prima, sino también un comprador y usuario de productos y servicios en grandes volúmenes, lo que permite ampliar la posibilidad de circularidad en otros proveedores y clientes y la generación de tendencias en el sector.

2. Gestión de la estrategia de economía circular en minería
El ciclo de gestión de la estrategia que hemos creado contempla 4 etapas centrales:

Fuente: Elaboración propia
Las etapas de formulación e implementación de la estrategia circular en minería son:
Etapa 1: Línea base y mapeo de flujos de materiales
El punto de partida es entender qué entra y qué sale del sistema, destacándose algunas acciones claves:
Tabla 1: Línea base y mapeo de flujo de materiales
| Nivel | Descripción |
|---|---|
| Inventario de residuos | Relaves, estériles, aguas de proceso, gases, calor residual. |
| Cuantificación de pérdidas | Minerales valiosos que quedan en los relaves, agua evaporada, energía disipada. |
| Análisis de ciclo de vida (ACV) | De los principales procesos extractivos y de beneficio. |
Fuente: Elaboración propia
Etapa 2: Declaraciones estratégicas de circularidad
En esta etapa se jerarquiza las intervenciones (las 9 R’s aplicadas a minería). De mayor a menor prioridad circular:
Tabla 2: Las 9 R’s aplicadas a minería
| Nivel | Acción | Ejemplo minero |
|---|---|---|
| Rechazar | Evitar extracción innecesaria | Selección de yacimientos de alta ley |
| Reducir | Menor consumo de insumos | Explosivos de bajo factor de carga |
| Reusar | Reutilizar equipos y materiales | Aceites, neumáticos, tuberías |
| Reparar | Mantener en lugar de reemplazar | Mantenimiento predictivo |
| Remanufacturar | Reconstruir componentes | Motores, transmisiones |
| Reciclar | Recuperar materiales de residuos | Metales de relaves, agua de proceso |
| Recuperar | Obtener energía de residuos | Biogás de efluentes orgánicos |
Fuente: Elaboración propia
Luego se definen los pilares estratégicos. Algunos ejemplos son los siguientes:
a) Gestión de relaves y residuos de roca
- Reaprovechamiento de relaves como material de construcción (relleno en pasta, agregados).
- Recuperación de minerales secundarios (litio, cobalto, tierras raras) de relaves históricos.
- Co-procesamiento con la industria cementera o cerámica.
b) Agua en circuito cerrado
- Recirculación de agua de proceso (apuntar a >85% de recirculación).
- Plantas de tratamiento para reuso de efluentes ácidos (DAM).
- Captación de agua de lluvia y neblina en zonas áridas.
c) Energía
- Recuperación de calor de procesos pirometalúrgicos.
- Integración de energías renovables (solar, eólica) para reducir huella de carbono.
- Uso de flotas eléctricas para reducir emisiones y calor residual.
d) Cadena de valor extendida (simbiosis industrial)
- Establecer acuerdos con industrias cercanas para intercambio de subproductos (gases, calor, materiales).
- Integrar a proveedores y clientes en el diseño circular (p.ej. fabricantes que recuperen baterías de vehículos de mina).
e) Cierre y rehabilitación de minas
- Planificar el cierre desde la etapa de diseño.
- Convertir instalaciones en activos productivos post-cierre (parques solares, reservorios, turismo minero).
Finalmente, en esta etapa se definen los habilitadores de la estrategia circular en minería:
- Gobernanza: crear un comité de economía circular con participación multidisciplinaria (operaciones, medio ambiente, finanzas, comunidades).
- Métricas e indicadores: tasa de circularidad de materiales, intensidad hídrica, generación de residuos por tonelada procesada.
- Marco regulatorio: alinearse con normativas ambientales y aprovechar incentivos fiscales para minería sostenible.
- Innovación tecnológica: biolixiviación, separación selectiva avanzada, digitalización de flujos (gemelos digitales).
- Financiamiento: bonos verdes, créditos ligados a ESG, fondos de innovación minera.
Etapa 3: Operacionalización de la estrategia circular (hoja de ruta y portafolio de proyectos circular en minería)
Una hoja de ruta (o roadmap) es un plan detallado que describe metas y los pasos necesarios para lograrlas en un periodo determinado. Se utiliza en proyectos o iniciativas para coordinar equipos y recursos. Las principales acciones de esta etapa son:
- Identificación de los objetivos, indicadores y metas asociados a cada pilar, lo cual permite priorizar y poner foco alineado al negocio minero y a la estrategia de sostenibilidad de corporativo y/o de negocio.
- Despliegue de una metodología para identificar, priorizar y cuantificar el portafolio de proyectos circulares de la minera.
Por ejemplo, con una minera identificamos el siguiente portafolio:
Tabla 3: Las 9 R’s aplicadas a minería
| Plazo | Años | Elementos principales |
|---|---|---|
| Corto plazo | 1-2 años | Diagnóstico → Proyectos piloto de reciclaje de agua y residuos |
| Mediano plazo | 3-5 años | Simbiosis industrial → Economía de relaves → Energías renovables |
| Largo plazo | 5-10 años | Circularidad sistémica → Certificación → Nuevos modelos de negocio |
Fuente: Elaboración propia
Etapa 4: Implementación de la estrategia circular en minería
Finalmente, la última etapa permite ejecutar la estrategia de economía circular de la minera a través de tres acciones principales:
- Gobernanza de los distintos actores involucrados e impactados por la estrategia.
- Coordinar el avance del proceso.
- Controlar, reportar y aprender sobre proceso desplegado.
Por ejemplo, con una minera elaboramos e implementamos su estrategia circular escalonada y que contempló cinco niveles de aplicación en sus operaciones y territorios de impacto:
Tabla 4: Estrategia escalonada de circularidad minera
| Nivel | Definición |
|---|---|
| Nivel 1 | Cumplimiento circular como oportunidad |
| Nivel 2 | Construcción de cadenas de valor circular |
| Nivel 3 | Diseño de productos y servicios circulares |
| Nivel 4 | Desarrollo de nuevos modelos de negocio circular |
| Nivel 5 | Creación de plataformas extendidas de circularidad |
Fuente: Elaboración propia
3. Casos de referencia de estrategias de economía circular en minería
Diez casos importantes de circularidad minera a nivel internacional y local:
- Anglo American: programa FutureSmart Mining con cero residuos y cero aguas frescas como metas.
- Antofagasta Minerals: economía circular en el marco de la estrategia de cambio climático implementada en los años 2021 y 2022. Para su definición se conformó un Comité Multidisciplinario de economía circular y trabajaron con el think tank de desarrollo sostenible de la Fundación Chile.
- BHP: estrategia basada en la jerarquización de los residuos, alineada con las exigencias de Copper Mark e ICMM.
- Codelco: recuperación de agua en desierto de Atacama, el compromiso en reciclar el 100% de los NFU y cambio normativo.
- Collahuasi: cuenta con un Plan Estratégico de Economía Circular, basado en diversos lineamientos como el Ciclo de Gestión de Riesgos y la política interna de sustentabilidad, y también en cuerpos normativos como la Ley REP (N°20.920) y la Ley de Eficiencia Energética (N°21.305).
- Compañía Minera Poderosa: en Perú realizó un diagnóstico de economía circular en 2022, que destaca las acciones en residuos sólidos, uso del agua y consumo y generación de energía eléctrica.
- Freeport McMoRan: ha implementado una Política de Suministro de Minerales, alineada con los estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
- Glencore: recuperación de minerales de transición a partir de baterías descartadas.
- Río Tinto: apuesta en su estrategia global a la generación de un impacto neto positivo en sus áreas de operación.
- Vale: la estrategia de economía circular se centra en el desarrollo de coproductos de la minería y la implementación de métodos para la reducción de relaves y de residuos de roca. Su programa “de residuo a valor” les ha permitido establecer la meta de reducir al mínimo la huella ambiental para el 2030, avanzando en circularidad a lo largo de toda la cadena de valor.
4. Implicancias hídricas de las estrategias de economía circular en minería
Una de las implicancias relevantes que tiene una estrategia de circularidad en minería tiene relación con los recursos hídricos. Aún con su gran abundancia de estos recursos, América Latina enfrenta el desafío de alcanzar la seguridad hídrica y transformar la crisis en oportunidad. El reciente informe de la OCDE y el BID12 sobre la economía circular del agua nos invita a mirar más allá de la escasez y la crisis. Nos recuerda que el verdadero problema no es la abundancia o la ausencia de agua, sino la forma en que la gestionamos. En la región seguimos operando con una lógica lineal: extraer, usar y desechar. Pero el agua no es un residuo. Es un recurso vital, un activo territorial y una palanca de resiliencia para nuestras ciudades, comunidades y ecosistemas.
La gran pregunta que nos deja este informe es poderosa: ¿Y si empezáramos a ver cada gota como parte de un sistema vivo que puede restaurarse, reutilizarse y protegerse mejor?
La economía circular del agua nos propone un cambio de paradigma:
- reducir pérdidas y aumentar eficiencia,
- reutilizar y reciclar agua de forma segura,
- recuperar energía y materiales,
- fortalecer la gobernanza y la coordinación institucional; y
- proteger las cuencas que sostienen la vida.
Desde una mirada regenerativa, este no es solo un reto técnico. Es una oportunidad para rediseñar nuestra relación con el agua desde la justicia, la innovación y el cuidado del territorio. América Latina tiene el potencial de liderar una transición hídrica más inteligente, más equitativa y viva. La circularidad del agua no debe ser una solución parcial, sino una visión de futuro.
5. ¿Por qué falla la elaboración e implementación de estrategias de economía circular en minería?
En estos últimos diez años trabajando con mineras a nivel internacional y local hemos identificado variables que obstaculizan y generan errores en el diseño e implementación de estrategias de economía circular en operaciones mineras como también a nivel nacional de hojas de rutas sectoriales. Las principales fallan son:
Etapa 1: Linea base y mapeo de flujo de materiales:
- Falta de compromiso político y liderazgo: lograr el apoyo de alto nivel para impulsar la transición.
- Deficiente mapeo de actores y gobernanza: identificar y convocar a las partes interesadas.
- Desalineamiento con la estrategia corporativa y de negocio: focalizar los elementos claves de la estrategia de la empresa y modelo de negocio.
Etapa 2: Declaraciones estratégicas de circularidad:
- Mala identificación de oportunidades y priorización: determinar los focos claves con mayor potencial circular.
- Deficiente planificación de escenarios financieros: ejecutar las acciones y asegurar recursos económicos.
Etapa 3: Operacionalización de la estrategia circular (hoja de ruta y portafolio circular en minería):
- No definir el alcance: establecer objetivos y problemas a resolver, así la hoja de ruta se vuelve relevante.
- No medir progreso: distinguir indicadores de resultados de los indicadores de desempeño.
- No priorizar iniciativas. tratar los proyectos según diversidad y complejidad para evitar la dispersión de recursos y desviaciones técnicas.
Etapa 4: Implementación de la estrategia circular en minería:
- No involucrar stakeholders: involucrar a los clientes, directivos o equipos clave para gestionar resistencias y falta de alineación.
- Mala comunicación: desplegar y alinear la estrategia con los actores claves.
- Deficiente monitoreo y seguimiento: evaluar el progreso mediante indicadores de resultados y desempeño y metas que evitan zonas grises.
- Confusa evaluación y actualización: revisar resultados para ajustar la estrategia y asegurar la mejora continua.
Conclusiones
La creciente demanda de minerales, en general, y del cobre en particular, para su aplicación en tecnologías renovables e industria, es una oportunidad y reto que empuja a las empresas mineras a orientarse hacia la circularidad tanto para asegurar abastecimientos de mercados internacionales a futuro, así como para generar valor compartido.
En este artículo hemos querido exponer como una estrategia de economía circular en minería se construye integrando la reducción de residuos, la reutilización de subproductos y la regeneración de recursos naturales en todas las fases de la operación minera. Esto implica pasar del modelo lineal de “extraer–usar–desechar” a un sistema que maximiza el valor de los materiales y minimiza impactos ambientales, generando además beneficios económicos y sociales.
- OECD et al. (2022), Perspectivas económicas de América Latina 2022: Hacia una transición verde y justa, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/f2f0c189-es.
↩︎ - OECD (2019), Mining and Green Growth in the EECCA Region, OECD Green Growth Studies, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/1926a45a-en.
↩︎ - International Energy Agency (IEA), “The Role of Critical Minerals in Clean Energy Transitions”, May 2021, https://www.iea.org/reports/the-role-of-critical-minerals-in-clean-energy-transitions.
↩︎ - Young, A., Barreto, M. L., & Chovan, K. (2021). Towards a circular economy approach to mining operations: Key concepts, drivers, and opportunities. Prepared for Natural Resources Canada. Enviro Integration Strategies Inc., MERG. Recuperado de www.envirointegration.com
↩︎ - Ellen MacArthur Foundation, Completing the picture: How the circular economy tackles climate change (2019).
↩︎ - IEA (International Energy Agency), Energy Technology Perspectives 2023 (January 2023), https://www.iea.org/reports/energy-technology-perspectives-2023.
↩︎ - International Council on Mining and Metals [ICMM]. (2023). Circular Economy in the Mining and Metals Sector: A Strategic Framework for Action. ICMM, Londres.
↩︎ - Foro Económico Mundial [WEF]. (2024). The Future of Minerals and Resource Circulation: Securing the Energy Transition. World Economic Forum, Ginebra.
↩︎ - Lacy, P., Long, J., & Spindler, W. (2020). The Circular Economy Handbook: Realizing the Circular Advantage. Palgrave Macmillan, Nueva York.
↩︎ - Upadhyay, A., Mukhuty, S., Kumar, V., & Kazancoglu, Y. (2021). Investigating circular economy practices in the mining sector: Barriers and drivers of sustainability. Resources Policy, 74, 102237.
↩︎ - Henríquez, A; Vega, P. y otros (2022). El arribo de la economía circular a la minería primaria de Chile, Perú y Colombia. https://ciecircular.com/wp-content/uploads/2022/08/Libro-El-arribo-de-la-economia-circular-v3.pdf GIZ y CESCO
↩︎ - OECD (2026), La Economía Circular del Agua en América Latina, OECD Publishing, Paris/IDB, Washington, D.C., https://doi.org/10.1787/07d63b10-es.
↩︎









