Por Romina Loaiza - Asociada, Perú Renovable

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La transición energética representa el cambio hacia sistemas de producción y consumo de energía más limpios y sostenibles, orientados a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y enfrentar el cambio climático. En el Perú, este proceso resulta fundamental para garantizar un suministro eléctrico confiable, responder al crecimiento de la demanda y avanzar hacia una matriz energética más diversificada y ambientalmente responsable.

Históricamente, la matriz eléctrica peruana ha estado dominada por la generación hidroeléctrica, lo que ha contribuido a mantener niveles de emisiones relativamente bajos en comparación con otros países. Aproximadamente, 63 % de la generación eléctrica del país proviene de fuentes renovables (principalmente, centrales hidroeléctricas), mientras que cerca del 37 % corresponde a fuentes no renovables, donde el gas natural continúa siendo el principal combustible utilizado en las centrales termoeléctricas. En este contexto, la energía hidroeléctrica representa alrededor de 53 % de la generación eléctrica nacional, seguida por la eólica con, aproximadamente, 6 % y la energía solar con cerca del 4 % de la matriz de generación del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN)1.

Fuente: COES

No obstante, a pesar de contar con una matriz relativamente limpia en comparación con otros países de América Latina, el sistema energético peruano aún enfrenta importantes desafíos, entre los que destacan: i) la dependencia del gas natural para garantizar un suministro estable, ii) las brechas de acceso a electricidad en zonas rurales y iii) el crecimiento sostenido de la demanda eléctrica. Al cierre de 2025, la generación eléctrica alcanzó, aproximadamente, 7.9 GW, superando el registro del período anterior (alrededor de 7.7 GW), evidenciando el crecimiento de la demanda energética2. Por ello, resulta fundamental diversificar la matriz mediante el desarrollo de nuevas fuentes renovables.

“Es indiscutible que la energía solar se está posicionando como un recurso estratégico para el futuro energético del Perú”.


En este escenario, la energía solar se presenta como una de las alternativas más prometedoras para impulsar la transición energética en el Perú. Gracias a su ubicación geográfica dentro de la zona tropical, nuestro país posee condiciones altamente favorables para el aprovechamiento de la radiación solar, especialmente en regiones del sur como Arequipa, Moquegua y Tacna, donde se registran niveles de radiación que oscilan entre 5.5 y 6.5 kWh/m²/día, considerados entre los más altos a nivel mundial (estas condiciones se reflejan en el desempeño de las centrales fotovoltaicas que operan en dichas regiones3). Además, el potencial solar estimado del país supera los 399 GW, lo que evidencia amplias oportunidades para el desarrollo de proyectos fotovoltaicos a gran escala4.

Gráfico N°2: Comparación del factor de planta solar

Fuente: MINEM, Renewable Power Generation Cost Elaboración propia

En los últimos años, la generación eléctrica proveniente de centrales solares ha mostrado un crecimiento progresivo. Para 2025, la producción solar ha continuado incrementándose, ya que, de acuerdo con reportes recientes del sector eléctrico, la energía solar alcanzó alrededor del 3.6 % de la generación eléctrica del SEIN5, evidenciando un crecimiento sostenido, a comparación del 2.1 % del 2024. No obstante, se espera que esta participación aumente en los próximos años debido al desarrollo de nuevos proyectos de generación renovable.

De hecho, el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) impulsa actualmente nueve proyectos solares que se ejecutarán entre 2026 y 20286, los cuales sumarán, aproximadamente, 1.4 GW de capacidad instalada y una inversión superior a USD 1.3 millones7. Estas iniciativas no solo permitirán incrementar la generación eléctrica, sino que también contribuirán a dinamizar las economías regionales y promover el desarrollo tecnológico del sector energético.

Así, es indiscutible que la energía solar se está posicionando como un recurso estratégico para el futuro energético del Perú debido a su alto potencial de radiación y al creciente desarrollo de proyectos fotovoltaicos. Su expansión permitirá diversificar la matriz energética, reducir la dependencia de combustibles fósiles y disminuir las emisiones contaminantes, contribuyendo a la construcción de un sistema energético más sostenible, resiliente y competitivo.

  1.  Comité de Operación Económica del Sistema (COES, 2025)
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  2. COES
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  3.  Las centrales solares del sur de Perú presentan factores de planta promedio cercanos al 30.29%, entre las que destacan, en la región Moquegua: Moquegua (34.67%), Rubí (33.77%), Panamericana (33.61%), e Intipampa (25.34%) y; en Tacna: Tacna (32.97%); y, en Arequipa: Majes (26.04%) y Repartición (25.64%). Estos valores superan ampliamente el factor de planta promedio mundial de, aproximadamente, 17% para centrales solares fotovoltaicas, reportado por la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), lo que evidencia la alta competitividad del recurso solar disponible en dichas regiones del Perú.
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  4.  6 La energía solar crecerá significativamente al 2026 en la matriz eléctrica de Perú (SPR, 2025)
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  5.  Perú registra una participación solar del 3.6% en la generación eléctrica de agosto (Astronergy, 2025)
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  6.  Entre los principales proyectos destacan, en Arequipa; Illa (396 MW), San José (155.7 MW), y Sunny Etapa II (105 MW); en Moquegua: Solimana (250 MW), Lupi (181.2 MW), Hanaqpampa (140.8 MW), y la expansión de Intipampa (51.7 MW); mientras que, en Ica: CERW Wayra Solar (94.22 MW).
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  7.  MINEM impulsa 9 grandes proyectos de energía solar por más de USD 1,268 millones para fortalecer la generación renovable del país (MINEM, 2026)
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