Por Stakeholders

Lectura de:

Úrsula Vega
Experta en Imagen y Relaciones Públicas

Queda claro que la percepción es la realidad. Hace unos años quién iba a pensar en las redes sociales como parte de la construcción de nuestra imagen y marca personal. Sin embargo, hoy en día se han convertido en una herramienta imprescindible para darnos a conocer, posicionarnos y comunicarnos con el mundo. Son el medio para conocer a una persona y si bien es cierto que uno elige lo que quiere publicar y se muestra cómo es o cómo quiere ser, al final, las redes las que generan la primera impresión.

Sabemos también que la reputación es uno de los activos más valiosos que tenemos las personas, las empresas o las instituciones y que es además una opinión vinculada al prestigio y que hoy puede destruirse en un abrir y cerrar de ojos. ¿Sabes lo que las redes dicen de ti? Gracias a las plataformas digitales, nuestra privacidad está en vías de extinción, nunca habíamos tenido tanta visibilidad; nos construimos de acuerdo con nuestras interacciones: en las redes conversamos todos, opinamos de todo, generamos contenidos, comentarios y aparecemos en información de terceros ¡Hasta en las fotos que nos etiquetan que muchas veces no tenemos cómo controlar! Todo comunica.

Aunque no queramos o no lo sepamos, las redes ya están hablando de nosotros y así estas herramientas digitales ponen a disposición información de todo tipo, de nuestra empresa, de nosotros mismos. Nunca había sido tan sencillo tener información de una persona. Los canales por los que circula nuestra reputación se multiplican de forma exponencial. ¿Podemos controlarlo?

¡Te voy a googlear! Es lo primero que hacemos cuando conocemos o vamos a conocer a alguien –ya sea en lo personal o lo profesional-. El mundo moderno pone a disposición información de todos a solo un clic, las veinticuatro horas del día y los siete días de la semana. Nuestro pasado no caduca. Recuerden: “Ojos que no ven, las redes te lo cuentan”.

La reputación de cada uno de nosotros afecta desde nuestro círculo de influencia sin importar cuán grande o mínima sea ésta. Ya sea una persona que busca trabajo, un empleado o el dueño de una empresa, las redes sociales juegan un rol muy importante en la construcción de nuestra imagen. Si la sabemos administrar bien, de manera proactiva, las puertas de la oportunidad se abren: una buena reputación te da trabajo, prospectos y clientes.







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