¿Cómo define Smurfit Westrock su visión actual de sostenibilidad y de qué manera esta se integra en la estrategia global del negocio?
En Smurfit Westrock entendemos la sostenibilidad como un eje estratégico del negocio y un factor clave para generar valor a largo plazo. Creemos que el crecimiento económico solo es posible si fortalecemos al mismo tiempo los recursos naturales, contribuimos al desarrollo de las comunidades y construimos cadenas de suministro más resilientes.
Por ello, nuestra estrategia global integra el abastecimiento responsable, la innovación, la eficiencia operativa y la descarbonización como decisiones de negocio, y no como iniciativas independientes. Este enfoque nos permite desarrollar soluciones de empaque que responden a las necesidades de nuestros clientes, al tiempo que contribuyen a reducir su impacto ambiental y fortalecer su competitividad. Nuestra visión es demostrar que crecimiento y sostenibilidad no son objetivos opuestos, sino dos dimensiones de una misma estrategia de largo plazo, capaz de generar valor para los clientes, las personas y el entorno donde operamos.
La economía circular es un eje clave en la industria del empaque. ¿Qué avances concretos ha logrado la compañía en el rediseño de soluciones más circulares y reciclables?
La economía circular en empaques comienza mucho antes del reciclaje: empieza en el diseño. Por eso, en Smurfit Westrock trabajamos con nuestros clientes para desarrollar soluciones a base de fibras renovables, optimizar el uso de materiales, facilitar la reciclabilidad y asegurar el abastecimiento responsable mediante estándares como la certificación FSC® de Cadena de Custodia.
El avance más importante está en pasar de pensar el empaque como un producto aislado a diseñarlo como parte de un sistema: cómo se produce, cómo protege, cómo se transporta, cómo se usa y cómo puede reincorporarse a la cadena de valor. Desde esa mirada, aplicamos diseño, innovación en materiales, automatización de procesos y conocimiento técnico para reducir residuos, mejorar la eficiencia logística y ayudar a los clientes a avanzar en sus propias metas de sostenibilidad.
En términos de descarbonización, ¿cuáles son las principales metas ambientales de la compañía y qué tecnologías o procesos están impulsando para alcanzarlas?
En el marco de la estrategia Better Planet Packaging, nuestra hoja de ruta contempla avanzar hacia cero emisiones netas al 2050. Para lograrlo, impulsamos iniciativas de eficiencia energética, el uso de energías renovables, la innovación en nuestros procesos industriales y la colaboración con proveedores y clientes para reducir emisiones en toda la cadena de valor. La transición climática no será consecuencia de una sola tecnología, sino de la integración de múltiples soluciones que nos permitan producir de forma cada vez más eficiente, utilizando menos recursos y generando un menor impacto ambiental.
El reciclaje es un componente central del modelo circular. ¿Qué iniciativas están desarrollando para fortalecer las tasas de recolección y reciclaje de materiales en la región?
El reciclaje es indispensable, pero por sí solo no resuelve el desafío de la circularidad. Nuestra contribución consiste en diseñar empaques que permanezcan dentro del ciclo productivo el mayor tiempo posible, fortalecer la trazabilidad de los materiales mediante certificaciones como FSC® de Cadena de Custodia y colaborar con nuestros clientes para desarrollar soluciones que faciliten la recuperación y el aprovechamiento de las fibras. La economía circular solo funciona cuando existe una visión sistémica y una responsabilidad compartida entre todos los actores de la cadena.
¿Cuáles son hoy los principales desafíos que enfrenta la industria del empaque sostenible en América Latina, tanto a nivel regulatorio como de infraestructura?
La región enfrenta el reto de acelerar la transición desde modelos lineales hacia modelos de producción y consumo más circulares y sostenibles. Eso requiere una regulación que incentive la innovación, mayor infraestructura para la recuperación y valorización de materiales, y una colaboración más estrecha entre el sector público, la empresa privada y la academia. También implica reconocer que la competitividad sostenible dependerá cada vez más de la resiliencia de las cadenas de suministro y de la capacidad para anticipar riesgos climáticos y regulatorios.
¿Qué rol juega la innovación tecnológica —incluyendo materiales, diseño y digitalización— en la transformación del portafolio de soluciones de la compañía?
La innovación es el puente entre sostenibilidad y competitividad. Integramos diseño estructural, analítica, simulación y conocimiento técnico para desarrollar soluciones que optimicen recursos, reduzcan emisiones y mejoren el desempeño operativo. Casos como los desarrollados para Verfrut y Naturagro en Perú demuestran que un empaque bien diseñado puede incrementar la productividad, facilitar exportaciones y reducir impactos ambientales al mismo tiempo. Nuestro objetivo es que la innovación genere resultados concretos para nuestros clientes y fortalezca su competitividad.
Desde su perspectiva, ¿qué cambios estructurales deberían impulsarse en la región para acelerar la transición hacia modelos de negocio más sostenibles?
Necesitamos una agenda compartida que combine políticas públicas consistentes, inversión en infraestructura circular, incentivos a la innovación y desarrollo de capacidades. La transición hacia una economía de naturaleza positiva requiere una colaboración más estrecha entre empresas, gobiernos, academia y ciudadanía. Ningún actor podrá generar este cambio por sí solo.
Finalmente, ¿cómo visualiza Smurfit Westrock el futuro del empaque sostenible en los próximos 5 a 10 años y qué rol aspira a liderar en ese escenario?
En la próxima década esperamos ver empaques cada vez más circulares, inteligentes, trazables y diseñados para generar el menor impacto posible durante todo su ciclo de vida. Nuestro propósito es liderar esa evolución poniendo la innovación al servicio de la competitividad sostenible. Queremos ser reconocidos no solo por desarrollar mejores soluciones de empaque, sino por ayudar a nuestros clientes a construir cadenas de suministro más resilientes, impulsar la transición hacia una economía más circular y generar valor compartido para las comunidades donde operamos.









