La sostenibilidad dejó de ser un componente accesorio para convertirse en un eje estratégico en Autopista del Norte. En esta entrevista, Andrea Servellon detalla cómo la empresa impulsa la descarbonización, la innovación y la economía circular para reducir emisiones y consolidar una infraestructura más eficiente y responsable con el entorno.

Foto: Difusión.

Por Stakeholders

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A nivel empresarial, muchas compañías aún entienden la sostenibilidad como un componente reputacional o de cumplimiento. ¿Cómo logró Autopista del Norte (Aunor) convertirla en un eje estratégico vinculado directamente al negocio y a la toma de decisiones corporativas?

En Aunor, entendimos tempranamente que la sostenibilidad no podía ser un área aislada o una simple respuesta a requisitos de cumplimiento. La integramos como un pilar estratégico de nuestro negocio porque es intrínseca a nuestra visión de largo plazo: operar una infraestructura segura, eficiente y, sobre todo, responsable con su entorno. Esto se refleja en decisiones corporativas concretas, como las inversiones en proyectos de mitigación y una meta clara hacia la descarbonización. Cada iniciativa, desde la modernización de nuestra flota hasta el uso de energías renovables, está diseñada no solo para reducir nuestro impacto ambiental, sino también para hacer nuestra operación más eficiente y resiliente. Ya no es «el área de sostenibilidad», sino una estrategia de negocio que nos permite crear valor duradero para la empresa, las comunidades y el país.

Aunor se ha planteado alcanzar el Nivel 3 de Huella de Carbono Perú, un objetivo que exige la reducción de emisiones durante dos años consecutivos. ¿Qué cambios operativos y culturales implica asumir una meta de este nivel dentro de la organización?

Alcanzar el Nivel 3 es una meta que nos exige ir más allá de los logros puntuales y adoptar una cultura de mejora continua. Operativamente, implica que cada decisión de inversión, proceso y actividad debe ser evaluada bajo un enfoque de impacto climático. Estamos fortaleciendo la búsqueda y adopción de nuevas tecnologías limpias, adoptando insumos con menor impacto ambiental y optimizando el uso de energías alternativas en todos los frentes posibles. Culturalmente, este objetivo consolida la idea de que la responsabilidad por la huella de carbono es compartida por todos los equipos, no solo por un área. Se trata de una ruta progresiva que demuestra que nuestro compromiso no es un hito aislado, sino un camino de transformación continua hacia una operación cada vez más baja en carbono.

La empresa reportó recientemente una reducción de 57.95 toneladas de CO₂. Más allá de la cifra, ¿qué acciones concretas permitieron alcanzar este resultado y qué aprendizajes dejó ese proceso?

Esta importante reducción de 57.95 toneladas de CO₂ obtenida en el año 2024 es el resultado de tres iniciativas estratégicas y tangibles:

  • Incorporación de vehículos eléctricos e híbridos: Incorporamos vehículos 100% eléctricos e híbridos a nuestra flota de supervisión, lo que nos permitió dejar de consumir más de 5,000 galones de gasolina y reducir 36.54 tCO₂e.
  • Instalación de paneles solares: Implementamos paneles solares en nuestra oficina de Nuevo Chimbote para autoconsumo, reduciendo la dependencia de la red eléctrica convencional y mitigando 15.89 tCO₂e.
  • Iluminación vial autónoma: Por encargo del MTC, pusimos en funcionamiento 201 luminarias solares en ocho óvalos de alto tránsito. Al operar sin depender de la red eléctrica convencional, estas luminarias no solo mejoran la seguridad vial, sino que representan 5.51 tCO₂e en «emisiones prevenidas».

El gran aprendizaje es que una estrategia diversificada es clave. Hemos demostrado que es posible combinar la reducción de emisiones en nuestras operaciones directas con la implementación de tecnologías que evitan emisiones futuras, generando un doble impacto: ambiental y social.

Hoy los criterios ESG son observados cada vez más por inversionistas, reguladores y usuarios. ¿Considera que incorporar metas ambientales medibles ya representa una ventaja competitiva para las empresas del sector?

Definitivamente. Hoy más que nunca, tener metas ambientales medibles y verificadas por terceros, como nuestra segunda estrella del Programa Huella de Carbono Perú, es una ventaja competitiva fundamental. Para los inversionistas y reguladores, demuestra transparencia, buena gobernanza y una gestión de riesgos proactiva. Para nuestros usuarios y las comunidades, genera confianza y legitima nuestra licencia social para operar. En un sector como el de infraestructura, que por naturaleza tiene un impacto significativo, liderar con acciones concretas en materia de sostenibilidad nos posiciona como un socio estratégico, resiliente y alineado con los compromisos globales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

¿Qué papel juega la innovación dentro de la estrategia de sostenibilidad de Aunor y qué tecnologías o procesos considera clave para acelerar la reducción de emisiones en los próximos años?

La innovación es el motor de nuestra estrategia de sostenibilidad. Estamos en la búsqueda constante de formas más inteligentes de operar. Las tecnologías que consideramos clave y que ya estamos implementando son:

  • Energía Solar Fotovoltaica: Tanto para el autoconsumo en nuestras sedes como para la infraestructura vial autónoma. Es una tecnología de doble impacto: reduce emisiones y mejora la seguridad y continuidad del servicio.
  • Movilidad eléctrica e híbrida: La transición de nuestra flota es un pilar para reducir las emisiones directas debido al consumo de combustible y mitigar el impacto ambiental en los entornos donde operamos. 
  • Innovación en mantenimiento vial:  En nuestros trabajos de mantenimiento, apostamos por reutilizar residuos de asfalto envejecido (RAP) y polvo de caucho de neumáticos fuera de uso (NFU), incorporándolos como insumo para crear nuevo asfalto, que además de ser más duradero y resistente a la carga vehicular, también reutiliza materiales existentes de difícil disposición y disminuye la explotación de nuevos recursos naturales.

A futuro, la clave será explorar otras nuevas tecnologías, como sistemas de almacenamiento de energía y el uso de analítica de datos para optimizar aún más nuestro consumo energético y la gestión de residuos. La innovación nos permite transformar nuestras metas ambientales en realidades operativas eficientes.

En Perú, el debate sobre sostenibilidad corporativa ha ganado fuerza en los últimos años. Desde su experiencia, ¿cree que las empresas peruanas están avanzando hacia compromisos ambientales más ambiciosos o todavía predominan acciones aisladas?

Percibimos un avance positivo y un debate cada vez más robusto. La existencia de una plataforma como Huella de Carbono Perú, una de las pocas a nivel regional, es un claro indicador. Sin embargo, el desafío principal es pasar de las acciones aisladas a los compromisos sostenidos en el tiempo. El verdadero cambio viene cuando la medición y la reducción de emisiones se convierten en un ciclo de mejora continua, integrado en la estrategia de negocio a largo plazo. En Aunor, estamos orgullosos de ser parte del grupo de empresas que apuestan por estas iniciativas y esperamos que más compañías se sumen a esta visión. 

Finalmente, mirando hacia adelante, ¿cuál es la visión de Aunor respecto a sostenibilidad y descarbonización para los próximos cinco años, y qué metas considera prioritarias para consolidar ese camino?

Tenemos un fuerte compromiso con la mitigación de nuestros impactos y en un futuro ser carbono neutral.

Nuestra visión a cinco años es consolidar la Red Vial 4 como una «autopista de referencia en el país, demostrando que la gran infraestructura puede y debe ser un motor de desarrollo sostenible. Nuestras metas prioritarias son:

  1. Alcanzar el Nivel 3 de Huella de Carbono Perú: es nuestro objetivo más inmediato. Tras haber verificado nuestras emisiones, el siguiente paso firme en nuestra hoja de ruta es certificar la reducción efectiva de estas en el presente año.
  2. Acelerar la descarbonización:  continuar con la expansión del uso de energía renovable en nuestras operaciones. 
  3. Fortalecer nuestras acciones en economía circular: seguiremos impulsando la valorización de residuos, trabajando de manera articulada con las asociaciones de recicladores en nuestra área de influencia, quienes son aliados estratégicos para generar un verdadero impacto positivo en las comunidades aledañas a la vía.

Queremos demostrar que es posible crecer y operar de manera eficiente mientras contribuimos activamente a las metas climáticas del Perú y al bienestar de las comunidades a las que servimos.

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