Fuente fotográfica: instagram @zoocieneguilla 

Por Javier Calvo Pérez Badiola, Guardián de la cultura y emprendedor con propósito

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En mi vida siempre me apasionaron los animales y, en los últimos años, nos hemos dedicado con mi familia a tener un zoológico autorizado por SERFOR: “Zoológico Cieneguilla”. Allí recibimos especies de fauna silvestre que son producto del tráfico ilícito de animales en el Perú.

El tráfico ilícito de fauna silvestre, es una gran pena. Duele ver en qué condiciones llegan los animalitos. En el tránsito desde su hábitat hasta Lima; para ser vendidos o traficados, incluso hacia el extranjero; se estima que el 80% de las especies mueren en el camino. Solo el 20% sobrevive, y lo hace en condiciones pésimas: con heridas, problemas serios de salud, daños en los ojos, muchas veces incluso tuertos, y algunas enfermedades adquiridas.

Cuando SERFOR decomisa estos animales, busca centros de cría o zoológicos autorizados para derivarlos. Por eso es importante entender la dimensión del problema: “en el Perú, después del narcotráfico, la minería ilegal y el tráfico de armas, viene el tráfico de fauna silvestre; es un acto delictivo gravísimo para el equilibrio y la sostenibilidad de la vida humana.”

Además, somos uno de los países con mayor biodiversidad del mundo, estamos dentro de los veinte países con mayor diversidad de especies y eso deberíamos cuidarlo muchísimo.

Sin embargo, existe toda una cadena de tráfico ilegal que no se respeta!!!.

Fuente fotográfica: Internet – Serfor, armadillo rescatado de venta ilícita.

Lamentablemente, como consecuencia de esta realidad, existen los zoológicos. Desde mi punto de vista, con un sistema social responsable y consciente, que no permita el tráfico fauna silvestre, no deberían existir Zoológicos en el futuro. No hay nada más maravilloso que ver un animal libre.

En un país con educación, con un buen sistema judicial, con seguridad y sobre todo con conciencia de lo que tenemos, solo podrían existir centros científicos donde se estudien especies, pero únicamente aquellas que han sido heridas gravemente, afectadas por incendios o que han perdido su hábitat. Porque el problema de fondo es claro: la humanidad crece y desplaza los espacios naturales.

La biodiversidad; fauna silvestre, flora, insectos, árboles, mundo submarino, corales, algas, etc.  es la que mantiene el equilibrio del planeta.” Sin ella, la Tierra no podría sostener la vida humana.”

Fuente fotográfica: Internet – Perú travel, “El perú es el países con mayor diversidad del mundo”

Por eso traigo este artículo a la revista Stakeholders: para generar conciencia de que no deberían existir zoológicos en el futuro.

Lo que sí debería existir son centros de rescate temporales para luego reinsertar a los animales en su hábitat. Pero aquí aparece otro gran problema en el Perú: no existen suficientes reservas naturales adecuadas para ese fin.

Cuando una especie llega a la capital, casi nunca puede ser reinsertada en su hábitat original. Pierde su instinto de supervivencia, su capacidad de alimentarse por sí misma y, sobre todo, de defenderse de depredadores.

Fuente fotográfica: instagram @zoocieneguilla 

Por eso se necesitan más reservas especializadas, espacios donde puedan vivir en condiciones de libertad o semilibertad controlada, sin depredadores, en entornos similares a su hábitat natural. Esa es una falencia que debemos visibilizar.

Hoy existen algunas o muy pocas, y generalmente son sostenidas por familias u ONG´s filantrópicas, en su mayoría extranjeras.

En el Perú ya hay especies en peligro de extinción. Es importante conocer el trabajo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la ONG más grande del mundo en este ámbito, donde participan gobiernos y organizaciones para preservar la biodiversidad.

Esta institución maneja la llamada “lista roja”, que clasifica el estado de las especies:

  • Extinto: ya no existen.
  • En peligro crítico: riesgo extremadamente alto de extinción.
  • Extinto en estado silvestre: sólo existen en cautiverio.
  • En peligro: las poblaciones están disminuyendo drásticamente.
  • Vulnerable: riesgo medio de extinción.

Fuente fotográfica: https://www.iucnredlist.org/es

Un ejemplo claro es el dragón de Komodo, del que quedan aproximadamente 3,500 individuos, concentrados en pocas islas de Indonesia.

En uno de los viajes que hicimos en familia para conocer la situación de los gorilas de montaña, aprendimos que quedan menos de mil en el mundo, distribuidos entre Uganda, Ruanda y el Congo. Especialistas de National Geographic nos explicaban que más del 70% de las especies que han existido en el planeta ya se han extinguido.

La conclusión es clara: los animales desaparecen por responsabilidad directa del ser humano. Crecimiento urbano, minería ilegal, deforestación, contaminación, calentamiento global.

Todo esto tiene un solo origen: NOSOTROS.

Cierro este artículo con una reflexión que llegue a todas las empresas con líderes conscientes y que buscan generar impactos positivos: “si tuviéramos un país con mejor educación, mejores controles, mayor conciencia y un sistema institucional sólido, no existiría el tráfico ilegal de fauna. Y, en ese escenario, no serían necesarios los zoológicos.”

Este es, finalmente, un tema cien por ciento de sostenibilidad.

LEE SU COLUMNA ANTERIOR: La pregunta correcta para impactar positivamente y lograr tus objetivos no es: “¿Cómo?”, sino “¿Quién?”.







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