La entonces presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, presentó su renuncia al cargo a solo un día de acudir al Congreso para solicitar el voto de confianza, en medio de un escenario político adverso y sin los respaldos necesarios en el Parlamento.
La salida fue confirmada a través de un documento firmado por el secretario general del despacho presidencial, Alonso Tenorio, en el que se agradece a Miralles por “su destacada labor al frente de la PCM” y se deja constancia de “la alta estima personal y reconocimiento institucional por su incansable servicio a la Patria”.
Gabinete Miralles: un gabinete sin respaldo político
La renuncia ocurre luego de que diversas bancadas, entre ellas Avanza País y Renovación Popular, adelantaran su rechazo al gabinete, lo que colocaba a la jefa del gabinete en una posición crítica de cara a la votación de investidura.

Pese a este escenario, Miralles había descartado públicamente la posibilidad de un reemplazo tras conversaciones con el presidente interino, José María Balcázar.
“No es algo que hayamos conversado con el presidente. Nosotros estamos seguros de que vamos a explicar nuestro plan de trabajo, todo lo que hemos hecho. Creo que es momento de que tomemos consciencia de que el Gobierno necesita decisiones rápidas que es lo que hemos demostrado”, señaló en una entrevista televisiva.
Intento fallido de sostener el gabinete
Hasta horas antes de su dimisión, la ahora exjefa del gabinete insistía en que lograría convencer al Parlamento mediante el diálogo y la exposición de su plan de gobierno. Sin embargo, el contexto político evidenciaba un Ejecutivo debilitado, sin los votos asegurados y con escaso margen de maniobra frente a un Congreso fragmentado.
La falta de consensos y el adelanto de posturas en contra redujeron significativamente las posibilidades de obtener el voto de confianza, lo que precipitó su salida antes de enfrentar la votación.
Reconfiguración urgente del Ejecutivo
Tras la renuncia, el Gobierno deberá designar a un nuevo presidente del Consejo de Ministros y reconfigurar el gabinete en tiempo récord, en un contexto de alta tensión política y con la obligación de presentarse ante el Congreso en las próximas horas.
La dimisión de Miralles abre un nuevo capítulo de incertidumbre en el Ejecutivo y evidencia la fragilidad del equilibrio político en un momento clave para la gobernabilidad del país.









