El Perú mantiene una posición estratégica en el mercado global del cobre gracias a la calidad de sus proyectos mineros y al potencial de desarrollo que aún permanece estancado. Así lo afirmó Erik Heimlich, jefe de Mercados de Cobre y Zinc en CRU Group, durante su presentación en el XVI Encuentro Internacional de Minería (SIMPOSIO) organizado por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE).
Demanda global en crecimiento
Heimlich explicó que el mercado del cobre atraviesa un periodo de fuerte expansión impulsado por la electrificación de las economías, el avance de los vehículos eléctricos, las energías renovables y el desarrollo de infraestructura eléctrica.
“Estamos viendo tasas de crecimiento de la demanda de cobre que no son normales para este mercado y que responden a factores más estratégicos y geopolíticos”, señaló.
El especialista indicó que esta fortaleza se refleja en los precios y en los incentivos para desarrollar nuevos proyectos. Sin embargo, advirtió que la oferta ha respondido con lentitud debido a que los proyectos son cada vez más complejos, intensivos en capital y difíciles de ejecutar.
“Hoy construir minas es muy distinto a lo que era hace algunos años. Los proyectos son más profundos, más costosos y toman más tiempo en desarrollarse”, explicó.
Ventajas competitivas del Perú
En ese escenario, Heimlich sostuvo que el Perú conserva ventajas importantes frente a otras jurisdicciones mineras. Destacó que el país cuenta con proyectos eficientes, experiencia acumulada y una industria desarrollada que le otorgan una posición favorable dentro de la cartera global de inversiones en cobre.
“Los proyectos del Perú tienden a estar en la parte más eficiente de la curva y, en términos económicos, deberían ser desarrollados. No obstante, el principal reto sigue siendo acelerar la ejecución de proyectos que llevan años sin avanzar significativamente”, afirmó.
El experto subrayó que el país posee un enorme potencial de producción asociado a proyectos greenfield que continúan estancados o avanzan lentamente.
“Ahí hay una oportunidad gigantesca para el Perú”, remarcó, al insistir en la necesidad de aprobar y ejecutar nuevas iniciativas que permitan responder al crecimiento proyectado de la demanda global de cobre en los próximos años.









