La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó el prototipo de Olinia, la primera marca estatal de autos eléctricos. Con precios estimados entre 5.000 y 9.000 dólares, estos vehículos urbanos alcanzarán una velocidad máxima de 50 km/h y podrán cargarse en enchufes convencionales, lo que los convierte en una alternativa accesible para trayectos cortos en ciudades y pueblos.
La producción a gran escala está prevista para 2027, mientras que el próximo 7 de junio se anunciarán más detalles sobre precios oficiales y disponibilidad.
¿Qué modelos Olinia están previstos realizar en México?
El proyecto contempla tres tipos de vehículos eléctricos:
- Uso personal: pensado para familias, compras y traslados cotidianos.
- Movilidad barrial: alternativa segura y silenciosa para reemplazar mototaxis.
- Entrega de última milla: diseñado para repartos y envíos a domicilio.
Los precios oscilarán entre 90.000 y 150.000 pesos mexicanos, según el modelo.
El prototipo se desarrolló tras consultas con usuarios de mototaxis y comunidades locales. Está diseñado para ser inclusivo, con capacidad para transportar paquetes y sillas de ruedas, además de ofrecer comodidad y seguridad. El nombre Olinia, que significa “movilidad” en náhuatl, simboliza la visión de construir la primera armadora de minivehículos eléctricos desarrollados en México.
El proyecto involucra a más de 80 especialistas en ingeniería, diseño, manufactura, software y energía. Participan instituciones como el Tecnológico Nacional de México, el Instituto Politécnico Nacional, la UNAM, la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. La iniciativa es coordinada por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.
La apuesta de México por la movilidad sostenible con Olinia
El transporte eléctrico busca mejorar la calidad del aire, considerando que el sector transporte genera cerca del 25 % de los contaminantes del país. Los autos eléctricos eliminan emisiones locales de escape, reduciendo problemas respiratorios y cardiovasculares. Además, la recarga cuesta hasta un 60 % menos que la gasolina, mientras que los autobuses eléctricos reducen gastos operativos entre un 70 % y 80 % frente a los de diésel.
Los incentivos fiscales también favorecen la transición: los vehículos eléctricos e híbridos están exentos del pago de tenencia y verificación, además de poder circular todos los días.
La presentación de Olinia marca un hito en la transición energética mexicana. Con un enfoque en accesibilidad, inclusión y sostenibilidad, el proyecto busca posicionar al país en el mercado global de energías limpias y demostrar que la innovación tecnológica puede ser también social y culturalmente transformadora.









