El posible desarrollo de un fenómeno de El Niño Costero de intensidad débil a moderada podría generar pérdidas económicas superiores a los S/291 millones diarios en siete regiones del país, según estimaciones del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima.
El análisis advierte que el impacto no solo afectaría la producción nacional, sino también el empleo formal, las exportaciones y la estabilidad social en zonas altamente vulnerables.
Niño Costero en el Perú: egiones clave concentran el riesgo económico
El estudio identifica a Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Ica, Arequipa y Moquegua como las regiones más expuestas. En conjunto, representan el 23,3 % del Producto Bruto Interno nacional y el 27,5 % del empleo formal privado. Sin embargo, al excluir Lima Metropolitana, su participación en el empleo formal asciende a 60,5 %, lo que evidencia su peso estratégico dentro de la economía peruana.
“Las regiones identificadas representan una parte fundamental del aparato productivo nacional”, señaló Óscar Chávez, jefe del IEDEP de la Cámara de Comercio de Lima, al advertir que cualquier interrupción prolongada podría tener efectos macroeconómicos relevantes.
Manufactura, agro y comercio entre los sectores más golpeados
El informe prevé que la manufactura sería el sector con mayores pérdidas, que podrían alcanzar los S/111,8 millones diarios. Piura registraría impactos por S/27,5 millones al día, seguida de Ica con S/24,6 millones y Moquegua con S/20,3 millones.
El sector agropecuario afrontaría pérdidas estimadas en S/64,2 millones diarios, principalmente en La Libertad e Ica, donde la continuidad productiva depende de la logística y el funcionamiento de sistemas de riego. El comercio también sufriría efectos significativos, con pérdidas potenciales de hasta S/74,9 millones diarios, especialmente en Arequipa y Piura.

En transporte, los daños a la infraestructura vial y el cierre de carreteras podrían generar pérdidas de S/40,4 millones diarios, con mayor afectación en La Libertad, Ica y Arequipa. Chávez advirtió que la falta de una respuesta estatal oportuna para rehabilitar carreteras, puentes y servicios básicos podría prolongar la paralización económica.
“De no implementarse medidas inmediatas de mitigación, reconstrucción y apoyo a los sectores más afectados, el impacto económico del fenómeno podría escalar más allá de las proyecciones iniciales”, sostuvo.
El componente social también preocupa; en las siete regiones viven cerca de 1,9 millones de personas en situación de pobreza, lo que incrementa la vulnerabilidad y la presión sobre el gasto público.
Comercio exterior bajo amenaza climática
El Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior de la CCL advirtió que la actividad exportadora enfrentará riesgos relevantes si el evento climático se desarrolla entre marzo y noviembre. Carlos Posada, director ejecutivo del Idexcam, explicó que la pesca tradicional sería uno de los sectores más sensibles, especialmente la anchoveta, base de la harina y aceite de pescado.
“Ante un Niño Costero, el calentamiento del mar podría reducir capturas, elevar costos operativos y generar restricciones o vedas, afectando principalmente los volúmenes exportados”, indicó. En productos hidrobiológicos como pota, calamar y conservas, el impacto sería mixto, ya que algunas especies podrían redistribuirse mientras otras resultarían afectadas por cambios en la temperatura marina.
Agroexportaciones y logística, factores críticos
En agroexportación, el riesgo se considera medio y estaría más asociado a problemas de calidad, sanidad y logística que a una caída general de la producción. Episodios de lluvias intensas podrían interrumpir cosechas y afectar ventanas comerciales de productos clave como arándanos, uvas, paltas, mango y cítricos, especialmente en la costa norte.
En el caso del café y cacao, el riesgo productivo sería bajo a medio; sin embargo, el valor exportado del cacao enfrenta un escenario menos favorable debido a la reciente caída de precios internacionales. Posada recordó que solo los envíos de frutas superaron los US$ 7.560 millones en 2025, lo que confirma la alta sensibilidad del comercio exterior peruano frente a eventos climáticos.
El especialista también alertó que el riesgo logístico será determinante, debido a la posible afectación de infraestructura y transporte en zonas costeras. Frente a este escenario, el Idexcam recomienda implementar planes de contingencia logística, revisar contratos y estructuras financieras, además de establecer sistemas permanentes de monitoreo climático y productivo para reducir impactos económicos.









