Empresas que generan valor: ¿de qué forma las organizaciones impactan positivamente con sus grupos de interés?

Por: Marco Minaya
mminaya@stakeholders.com.pe


Entender la lógica de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) pasa por determinar de qué forma las organizaciones pueden relacionarse de forma eficiente con sus grupos de interés. En el presente informe busca conocer al detalle de las diversas iniciativas que algunas empresas realizan para generar valor.

 En la actualidad, se discute mucho acerca del impacto real que las organizaciones generan con sus respectivos grupos de interés. Si bien en muchos casos las empresas generan todo tipo de impactos (positivos o negativos), en algunas oportunidades estas determinan de qué forma quien impactar con cada stakeholders, con el fin de que puedan generar valor en mediano y largo plazo. No es una tarea sencilla. Tampoco es una labor que se consiga de un día para otro. Sin embargo, con un proceso adecuado de estrategia e implementación a nivel estructural dentro de una organización se puede alcanzar metas específicas y claras que contribuyan al desarrollo sostenible de las operaciones en general.

CONTEXTO ACTUAL

Baltazar Caravedo, presidente de Sistema B Perú

Nada de lo anteriormente explicado podría suceder si no nos encontrásemos en un escenario de formalidad laboral. En materia de RSE, no se puede hablar de dicho concepto si no existe de por medio un entorno de formalidad estable por parte de la empresa. En ese sentido, partiendo de la idea que la formalidad laboral permite desarrollar un adecuado ambiente para establecer iniciativas o programas de RSE, siempre se va buscar que estas actividades o acciones por parte de la organización estén alineadas al core business del negocio. En la opinión de Baltazar Caravedo, Presidente de Sistema B Perú, la RSE y la búsqueda de generación de valor se han pasado de una mirada filantrópica a una orientación que, si bien no se comprende de manera total, sí incorpora la necesidad de la sostenibilidad.

En ese sentido, Caravedo detalló que se ha desarrollado dicho tránsito, cuya aceleración del concepto de RS se ha tomado mayor forma y empezó a moverse con mayor velocidad la concepción de empresas que trabajan con propósito social o de valor compartido. Y es que es sabido que muchas empresas desarrollan iniciativas de RSE vinculadas a acciones de corte social o ambiental, pero que no necesariamente estas estén vinculados al giro del negocio.  Pese a ello, en el presente informe analizaremos algunas empresas de diferentes sectores, quien en cada caso sus voceros expondrán las razones por las cuales estas generan valor con sus respectivos grupos de interés.

ASOCIACIÓN UNACEM 

La Asociación UNACEM es una organización que brinda oportunidades de desarrollo a diversas comunidades vecinas. Cuenta hasta la fecha con una serie de proyectos, vinculados al ámbito de la RSE y desarrollo sostenible. ¿De qué forma la Asociación UNACEM representa una empresa que genera valor con sus grupos de interés? En palabras de Armando Casis[1], gerente general de dicha asociación, la generación de valor parte del desarrollo de una mejora continua, con el fin de que la estrategia del negocio pueda alcanzar la sostenibilidad que se busca, con una gestión apropiada de los stakeholders. En este escenario, “la gestión de la cadena de valor es muy importante”, sostuvo.

“Generar valor es también mirarse al espejo, hacerse autoanálisis, y, en efecto, seguir transmitiendo al interior de la empresa una política de sostenibilidad. Esto se consigue mediante el trabajo en conjunto de todas las áreas del negocio para que puedan están alineadas e integren a la sostenibilidad dentro de la empresa”, explicó Casis.

Un claro ejemplo de cómo UNACEM genera valor tanto interna como externamente radica en los diversos reconocimientos que ha recibido. En ese sentido, UNACEM, recibió por primera vez el Certificado Azul, otorgado por la Autoridad Nacional del Agua (ANA) del Ministerio de Agricultura y Riego, por su gestión en el uso eficiente y responsable del agua en los procesos de su planta Condorcocha Tarma, convirtiéndose así en la primera cementera que se hace acreedora del certificado y la tercera empresa del Perú en obtenerlo.

Como bien lo menciono Casis, el generar valor pasa también por una adecuada gestión a nivel interno sus colaboradores. Y es que la iniciativa por la cual fue galardona involucra a su plana de empleados. Cabe mencionar que dicha asociación ha cumplido con su plan de reducción de Huella Hídrica disminuyendo en un 12% el consumo de agua doméstica en su planta de Condorcocha y en el campamento de dicha localidad ubicada en Tarma – Junín. Para ello, se han implementado acciones como la identificación de fugas en griferías, tuberías e inodoros para su mejora y mantenimiento continuo, así como un programa de sensibilización “Cuidemos el Agua” dirigido a sus colaboradores.

Además, se ha instalado en su Planta de Tratamiento de aguas residuales un equipo controlador de algas y cuatro filtros de gravas, mejorando la calidad de agua residual tratada para el riego de áreas verdes. Asimismo, bajo el enfoque valor compartido con la comunidad, se apoyó con 1,550 bolsas de cemento para mejorar la infraestructura hidráulica beneficiando a más de 4mil usuarios de la zona.

“En UNACEM buscamos generar consciencia de la importancia del agua para nuestro entorno a través de programas y estrategias que tengan impacto tanto en nuestra empresa como en la comunidad. Nos sentimos orgullosos de mantener un compromiso con el medio ambiente y que seamos la primera empresa cementera en ser reconocida en este ámbito. Esperamos pueda servir de ejemplo y podamos marcar un precedente. Continuaremos con nuestra labor y compromiso de promover una industria de la construcción que sea responsable con el medio ambiente y que a la vez agregue valor a las comunidades.” señaló Armando Casis, gerente general de Asociación UNACEM. Esto demuestra el gran impacto que la Asociación UNACEM realiza con sus comunidades para la generación de valor. Y es que, para su vocero, si bien es importante comunicar los resultados de todo proyecto, no debe pensarse que generar valor sea un tema de publicidad, sino de buscar que la reputación de la empresa mejore. “Se trata de una cuestión de confianza; para generar valor hace falta mayor confianza”, concluyó.

GOLD FIELDS

En el caso de la empresa Gold Fields, ¿de qué forma entienden la generación de valor compartido (ámbito social, económico y ambiental) en materia de RSE? Para contextualizar, Michael E. Porter y Mark R. Kramer, creadores de la teoría del Valor Compartido, afirman que el sistema capitalista viene siendo muy criticado. En los últimos años las empresas han sido culpadas de ser causantes de los principales problemas sociales, ambientales y económicos. A menudo se cree que éstas prosperan a costa de las comunidades. La confianza en los negocios ha caído a niveles históricamente bajos, llevando a los funcionarios del Gobierno a establecer políticas que socavan la competitividad y debilitan el crecimiento económico, viéndose atrapados en un círculo vicioso.

Teniendo en consideración dicha coyuntura, en palabras de Rafael Sáenz Ráez, Gerente de Comunicaciones para Las Américas de Gold Fields, consideró que las empresas no deben estar orientadas a la optimización del rendimiento financiero a corto plazo, dejando insatisfechas las mayores necesidades del mercado y de su entorno y dejando de lado logros a largo plazo. ¿Por qué las empresas ignorarían el bienestar de sus clientes, promoverían el agotamiento de los recursos naturales vitales para su sostenibilidad, la viabilidad de sus proveedores y la angustia económica de las comunidades de su entorno?

Rafael Sáenz Ráez, gerente de Comunicaciones para Las Américas de Gold Fields

Desde la óptica de Rafael Sáenz, las empresas podrían lograr que los negocios y la sociedad se unan nuevamente si redefinieran su intención de crear “valor compartido” – generando valor económico, de modo tal que éste también produzca valor para la sociedad abordando sus propios retos.  Un enfoque de valor compartido reconecta el éxito de las empresas con el progreso social. “Este enfoque, creemos que nos ayuda a lograr oportunidades para lograr beneficios para todos los actores, que redunden en logros positivos en los campos social, económico y ambiental”, sostuvo.

En relación a lo anterior, ¿por qué apostar, entonces, por un modelo de RSE que les permita relacionarse de forma más eficiente con sus respectivos grupos de interés para generar valor? Sáenz explicó que actualmente en el Perú existe una falta de confianza de algunos actores con las empresas mineras. Dicha desconfianza, agrega, se produce, entre otras razones, debido a que las necesidades básicas de los actores cercanos a las operaciones mineras no son resueltas y como el Estado no está presente, ven a las empresas mineras como la única oportunidad para obtener beneficios. Pero su relación con las empresas no necesariamente se ejecuta de la mejor manera.

El tema de la confianza resulta ser clave en todo sector. Casis coincide con Saénz que la confianza les permite obtener beneficios en todo el sentido. Desde la viabilidad de operar en un sector tan complejo como el minero hasta el desarrollar valor con tus comunidades en zonas de influencia cerca, es necesario que este valor de la confianza sea estable y permanente en todo momento. Esta situación no es nueva; sin embargo, para el Gerente de Comunicaciones para Las Américas de Gold Fields, de un tiempo a esta parte la desconfianza está produciendo que los principales actores sean impulsados por algunos “líderes” a no buscar el diálogo para resolver los temas que les preocupa y los impulsan a generar conflictos sociales difíciles de resolver. “Esta situación genera una crisis de confianza”, puntualizó.

Para Sáenz, esta crisis de confianza debe verse como una oportunidad y no como generadora de conflictos. Para ello, “necesitamos escuchar más a las comunidades y estar más cerca de ellas, definir sus necesidades y preocupaciones, para luego, conjuntamente con todos los actores de la sociedad, buscar la mejor forma de resolverlas a través de la creación de proyectos de valor compartido”

FENIX

¿Cómo Fenix entiende la generación de valor compartido a nivel organizacional? Según Juan Miguel Cayo, Gerente general de dicha compañía, enfatiza el ganar-ganar, ya que su modelo organizacional, dentro del marco de sus objetivos empresariales, buscan consolidar la sostenibilidad del negocio, contribuyendo con la comunidad ubicada en su ámbito de influencia y con la sociedad en general, sin sacrificar la búsqueda de mayores ingresos para el negocio.

Juan Miguel Cayo, gerente general FENIX

“En particular, Fenix consideró desde el proceso de diseño de nuestra central termoeléctrica que la eficiencia sea el eje central de la operación lo que permitiría a los clientes finales obtener energía para desarrollar sus actividades a costos competitivos y que incidan en su productividad” explicó Cayo. De esa forma, ¿cómo es que trabajan con las comunidades para generar valor? El vocero de Fenix comentó que con una mirada clara del entorno de las necesidades de los vecinos en Chilca que tenían un problema de acceso al agua potable, decidieron que, además de emplear agua de mar para el proceso de generación eléctrica también sea procesada para potabilizarla y entregarle a la población a través de la autoridad competente.

“En ese sentido tenemos una planta de potabilización por ósmosis inversa con una capacidad de producción de 2000 m3 diarios y que permite que aproximadamente 5000 vecinos se beneficien de acceso a agua en calidad y cantidad necesaria para la mejora de su calidad de vida”, sostuvo. Y es que el éxito de su operación, acota Cayo, no depende exclusivamente de los números en positivo de sus balances financieros, ya que “no podemos ser exitosos si la población ubicada en nuestro ámbito de influencia afronta escenarios sociales problemáticos que atentan contra su calidad de vida. Es por ello que nuestra política de sostenibilidad busca desarrollar junto con la población de Chilca, iniciativas y proyectos que crean valor y se alinean con sus necesidades, contribuyendo al desarrollo local. En esta mirada, además de la entrega de agua potable, tenemos proyectos enfocados a la mejora de la salud”, explicó.

Entonces, al margen de la empresa y el rubro al que pertenece, sí es posible generar valor con los respectivos grupos de interés; no obstante, es un ámbito pensado para generar impacto a mediano y largo plazo.


[1] Se realizó la entrevista a Armando Casis en el marco del evento de Empresas Hídricamente Responsables.

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