El Séptimo Reporte del Observatorio del Crimen y la Violencia revela que el 85% de los peruanos ha modificado sus rutinas nocturnas por temor a la delincuencia. La encuesta de Ipsos, realizada entre el 20 y el 23 de agosto de 2026 en zonas urbanas y rurales, estima que cerca de 22 millones de personas restringen sus salidas a partir de determinada hora.
El estudio, impulsado por el Banco de Ideas Credicorp, el BCP y Capital Humano y Social S.A., muestra que el temor al delito ya afecta decisiones cotidianas como visitar familiares, ir a restaurantes, hacer compras o usar transporte público en la noche.
¿Qué hábitos han cambiado los peruanos por la inseguridad ciudadana?
Un 43% de los encuestados señaló que evita salir desde las 20:00 o incluso antes, mientras que otro 42% limita sus desplazamientos desde las 22:00. En Lima, la restricción es más marcada: el 90% deja de salir en algún momento de la noche y casi la mitad fija ese límite desde las 22:00, siete puntos por encima del promedio nacional.
El 58% de los ciudadanos declaró que sale menos que hace un año debido a la inseguridad, lo que equivale a más de 15 millones de personas. En el nivel socioeconómico D, la proporción llega al 65%. Comercios, restaurantes y negocios de barrio figuran entre los más afectados; en el nivel C, la percepción de impacto económico adverso subió de 42% en 2025 a 56% en 2026.
En transporte, el 26% evita llevar objetos de valor, el 24% viaja acompañado y el 16% cambió parte de sus trayectos a taxis o aplicativos, pese al mayor costo. Una proporción similar dejó de usar transporte público en la noche.
Extorsión y crimen violento en expansión
El informe advierte que la extorsión se extendió a todas las regiones, aunque el número de presos por ese delito apenas aumentó. Según el INPE, los internos por extorsión pasaron de 1.186 en diciembre de 2024 a 1.661 en junio de 2026, apenas el 1,6% de la población penitenciaria.
El Índice del Crimen y la Violencia (IDCV) registró 1.866 homicidios consumados y tentativas entre enero y agosto, con un incremento mensual que pasó de 158 casos en enero a 288 en julio. La Libertad, Ica y Piura tuvieron las cifras absolutas más altas, mientras que Tumbes, Madre de Dios e Ica encabezaron el indicador ajustado por población.
Las armas de fuego estuvieron presentes en el 81% de los homicidios y tentativas con información disponible. Además, se documentaron 251 ataques contra transportistas, incluidos 21 atentados con explosivos y 33 ataques con ráfagas de bala contra vehículos de transporte público hasta junio.









