Un estudio nacional de Saber para Crecer reveló que el 77 % de los peruanos reconoce que la actividad minera puede generar impactos ambientales. El resultado refleja una ciudadanía que valora el aporte de la inversión al desarrollo del país, pero que también demanda proyectos ejecutados con altos estándares ambientales, transparencia y mecanismos efectivos de participación.
Participación ciudadana como herramienta clave
La participación ciudadana se ha consolidado como un mecanismo fundamental para fortalecer la sostenibilidad de las inversiones. En el Perú, la población puede intervenir en talleres informativos, audiencias públicas y presentar observaciones durante la evaluación de los Estudios de Impacto Ambiental (EIA), lo que permite que las comunidades aporten desde las primeras etapas de los proyectos.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace), cerca de 68 mil personas participaron en 1,147 talleres y audiencias públicas entre 2016 y agosto de 2024, fortaleciendo el diálogo entre ciudadanía, Estado y sector privado.
Transparencia y vigilancia ambiental
La participación no se limita a la etapa inicial. Durante la ejecución de los proyectos, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) permite que cualquier ciudadano acceda a información sobre acciones de supervisión y reporte presuntos incumplimientos, promoviendo mayor transparencia y rendición de cuentas.
Para Saber para Crecer, construir un desarrollo sostenible requiere una ciudadanía informada y comprometida. Conocer los mecanismos de participación, acceder a información pública y ejercer una vigilancia responsable fortalece la confianza entre ciudadanos, empresas y autoridades. De esta manera, se impulsan inversiones que generan beneficios económicos, sociales y ambientales para el país.









