Por primera vez, un equipo de investigación con participación de ingenieros peruanos implementó y validó en operación real una tecnología capaz de intercambiar señales de protección entre subestaciones eléctricas en apenas 5 a 6 milisegundos, superando los exigentes estándares internacionales que fijan un máximo de 10 milisegundos. El sistema detecta y reacciona ante fallas en una fracción de tiempo, mejorando la rapidez y confiabilidad frente a esquemas tradicionales.
El logro cobra relevancia tras los apagones que sacudieron al mundo en 2025. En febrero, Chile sufrió el corte más extenso de su historia, con más de 19 millones de personas sin suministro desde Arica hasta Puerto Montt. En abril, España perdió el 60% de su generación eléctrica en apenas cinco segundos, dejando sin luz a toda la Península Ibérica.
En ambos casos, las fallas en los sistemas de protección desencadenaron colapsos en cascada que no pudieron detenerse a tiempo.
Tecnología peruana presente en París
El avance, impulsado por Juan Carlos Velarde, Customer Solution Architect de Siemens Perú, y Yony Machuca de ISA Energía, será presentado como paper científico en la CIGRE Paris Session 2026, el evento global más prestigioso en sistemas de potencia eléctrica.
“No se trata de una simulación teórica, sino de una prueba en condiciones reales de operación, lo que permite validar el desempeño de la tecnología de manera objetiva. Comprobamos que se ha optimizado la comunicación entre subestaciones eléctricas, permitiendo una respuesta más rápida y confiable ante fallas frente a los sistemas tradicionales. Este avance es resultado de la colaboración entre una empresa de tecnología y un operador del sistema eléctrico”, destacó Velarde.
El equipo implementó una evolución del protocolo GOOSE (IEC 61850), usado en subestaciones digitales para el intercambio rápido de señales de protección. La innovación radica en el uso de Routable GOOSE (R‑GOOSE), que permite transmitir señales entre diferentes instalaciones. Integrado sobre redes modernas como MPLS‑TP, habilita comunicaciones rápidas y confiables para teleprotección en ubicaciones geográficamente distantes.
Impacto directo en la vida cotidiana
Aunque invisible para los usuarios, sus efectos son concretos: menos apagones gracias al aislamiento inmediato de fallas, mayor seguridad para técnicos que trabajan en plantas eléctricas y ahorro millonario al evitar daños en equipos de alta tecnología cuya reposición puede tomar meses y costar millones de dólares.
“La digitalización de las subestaciones eléctricas bajo estándares internacionales moderniza la matriz energética del Perú y garantiza que, ante cualquier emergencia, el sistema sea capaz de actuar antes de que parpadeemos”, concluyó Velarde.









