Un equipo internacional de investigadores identificó una nueva especie de lagartija en el norte del Perú, consolidando el rol de las áreas naturales protegidas como refugios de biodiversidad. Se trata de Petracola ianwhitei, registrada en el Bosque de Protección Pagaibamba, en Cajamarca, y descrita en la revista científica Zootaxa.
El hallazgo del Petracola ianwhitei en Cajamarca
El estudio, liderado por Lourdes Y. Echevarría del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, junto a especialistas de Rainforest Partnership, el Instituto Peruano de Herpetología, la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza y la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, analizó más de 250 ejemplares mediante evidencia molecular y morfológica. Este trabajo permitió confirmar la existencia de cinco nuevas especies de lagartijas distribuidas en la Cordillera Occidental y Central de los Andes.
En el caso de Petracola ianwhitei, los ejemplares fueron hallados bajo rocas y troncos en bosques nublados y áreas abiertas, entre los 2,770 y 3,172 metros sobre el nivel del mar. La especie se distingue por diferencias en el número de escamas y la ausencia de estructuras presentes en especies cercanas, rasgos únicos que confirman su identidad como nueva especie.
El valor de Sernanp y las áreas naturales protegidas
El presidente ejecutivo del Sernanp, José Carlos Nieto Navarrete, destacó: “Este hallazgo confirma el rol de las áreas naturales protegidas como refugios de alta biodiversidad aún poco conocida. Es necesario fortalecer la investigación científica y los inventarios biológicos en ecosistemas prioritarios para la conservación”.
El Bosque de Protección Pagaibamba cumple además funciones esenciales para las comunidades locales, asegurando el suministro de agua para consumo humano y agrícola en los distritos de Querocoto, Llama y Huambos, además de conservar suelos y regular el ciclo hidrológico.
El descubrimiento de Petracola ianwhitei no solo amplía el conocimiento científico sobre la herpetofauna andina, sino que reafirma la importancia de las áreas naturales protegidas en la conservación de especies únicas y en el bienestar de las poblaciones que dependen de estos ecosistemas.









