El pasado 7 de agosto, en el departamento de Santa Cruz, se concretó un matrimonio civil entre dos mujeres en Bolivia, un hecho que marca un precedente en el país. La unión de Fabiana Bánzer y Scarlett Rocha fue celebrada por colectivos y organizaciones LGBT que destacaron su relevancia histórica.
Durante tres años y diez meses, tuvieron que recurrir a diferentes instancias legales para conseguir que su matrimonio pudiera concretarse.
El marco legal del matrimonio igualitario en Bolivia
El camino hacia el matrimonio de Fabiana Bánzer y Scarlett Rocha estuvo lleno de obstáculos. La pareja debió atravesar un proceso administrativo complejo y presentar dos acciones de amparo constitucional para lograr que su unión fuera reconocida legalmente. Lo que comenzó como un proyecto de vida compartido terminó transformándose en una lucha por sus derechos y por la protección jurídica de su familia.
Este caso adquiere relevancia porque en Bolivia aún no existe un reconocimiento general del matrimonio igualitario. El artículo 63 de la Constitución Política del Estado establece que el matrimonio solo puede celebrarse entre un hombre y una mujer, por lo que el reconocimiento obtenido por Bánzer y Rocha constituye una excepción significativa.
Aun así, el país ha mostrado ciertos avances. Desde 2023, el Tribunal Supremo Electoral permite registrar uniones libres en igualdad de condiciones, lo que abrió la posibilidad de que parejas diversas accedan a algunas garantías legales.
El matrimonio de Fabiana y Scarlett representa más que la formalización de una relación sentimental. Se trata de un precedente que podría beneficiar a otras parejas que buscan protección jurídica para sus familias.
La organización IGUAL Bolivia, que acompañó el proceso, destacó que este logro marca un nuevo capítulo en la defensa de los derechos de las familias diversas y reconoció el trabajo de activistas y defensores que han impulsado cambios legales contra la discriminación.
Para Bánzer y Rocha, la ceremonia simboliza mucho más que una boda. Tras años de incertidumbre y barreras legales, lograron formalizar su compromiso ante el Estado, convirtiéndose en protagonistas de un momento histórico que podría abrir el camino para muchas otras familias en Bolivia.









