El cambio climático, la guerra en Ucrania y los conflictos entre Europa, China y Estados Unidos, fueron claves en la agenda.

El Foro Económico Mundial culminó y después de cinco días de reuniones, entre líderes mundiales y ejecutivos de negocios, se lograron llegar a acuerdos sobre cómo el mundo abordará sus mayores problemas en el 2023. 

En esta nota te damos a conocer cuáles son las principales conclusiones del encuentro anual más grande de líderes políticos y empresariales del mundo. 

Esperanza en medio del pesimismo 

El pesimismo con el que llegó la mayoría de los más de 2.700 asistentes hasta Suiza se redirigió hacia una esperanza al culminar el encuentro, con mejores expectativas económicas mundiales para el próximo año.

Sin embargo, la reunión anual estuvo cargada de discusiones sobre riesgos latentes, incluidas las presiones inflacionarias de la reapertura de China y el aumento de la deuda en el mundo en desarrollo. 

Para las naciones occidentales aún está por venir lo más complicado: disminuir la inflación al 2%. Funcionarios de bancos centrales y expertos en economía consideran que la temporada de alzas en las tasas de interés para lograr que los precios bajen aún no ha acabado.

Un foro “político” mundial

Dos de los cuatro días más productivos de la agenda de Davos fueron tocados  por la guerra en Ucrania. Para ello, la primera dama ucraniana, Olena Zelenska, condujo el discurso de apertura.

“No se puede limitar el debate sobre el calentamiento global, cuando hay ciudades en mi país ardiendo en llamas por culpa de los misiles rusos”, sostuvo, un día antes de que el presidente Volodímir Zelenski apareciera en videoconferencia para solicitar más ayuda occidental. 

Los líderes más influyentes juntaron sus voces para otorgar más y mejores armas, además de apoyo económico para que Kiev se defienda contra Rusia, en un cambio de tendencia frente a la petición que en el mismo foro hizo el jefe de Estado ucraniano en el foro de 2022: más sanciones económicas contra Moscú. 

El cambio climático, fue protagonista del encuentro 

Los productores e inversionistas de combustibles fósiles fueron blanco de las críticas de los activistas ambientales que asistieron a  Davos. 

Estos activistas, pidieron a la industria energética que deje de “secuestrar” la transición a la energía limpia. Mientras tanto, líderes políticos como Kier Starmer juzgaron las nuevas inversiones petroleras y la ministra climática paquistaní, Sherry Rehman, presionó para conseguir fondos para los daños.

Salieron a la luz los conflictos entre Europa, China y Estados Unidos

Los europeos tienen muchos reclamos respecto a la Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos. Y Davos fue el escenario para que la Unión Europea mencionara el tema. 

El bloque comunitario dijo que brindará ayuda estatal y un fondo de soberanía para impedir que las empresas migren a Estados Unidos. Desde que fue firmada la ley por el presidente Joe Biden, Europa ha denunciado que su industria desaprovechó terreno con reglas del juego anticompetitivas.

«La pregunta clave no es China primero, Estados Unidos primero, o Europa primero. La pregunta clave para todos nosotros es Climate First», manifestó el ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, al rechazar que Europa esté buscando ese proteccionismo que tanto critica.

La relación con China es similar. La presidenta de la Comisión Europea acusó a Beijing de bloquear el ingreso de empresas europeas y de promover el uso de energías no renovables.

Por su parte, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, fue más allá: “China realizó un cambio en su política de Covid que puede que elimine a muchas personas, pero que reactivará la economía”, resaltó, antes de dar por culminado el evento oficialmente.







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