En el parque Sinchi Roca de Comas, donde hoy funcionan la cochera, el patio taller y la estación de gas del Metropolitano, existían a inicios de 2009 áreas verdes y miles de ejemplares forestales. Sin embargo, la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) y el Servicio de Parques de Lima (Serpar) sostienen que en esa espacio había un relleno sanitario.
La disputa no ha quedado en el pasado: el caso sigue vigente y ahora está en manos del Tribunal Constitucional (TC). De acuerdo con un informe de Actualidad Ambiental, mediante revisión de documentos oficiales, constató que existió un bosque ecológico de 24 mil ejemplares donde destacaban eucaliptos, molles, tecomas, entre otros.
Parque Sinchi Roca: el bosque sí existió en Comas
El parque Sinchi Roca, con 54 hectáreas, es uno de los espacios públicos más grandes de Lima Norte. Conocido entre los vecinos de Comas y distritos aledaños como Carabayllo, Independencia y Los Olivos.
Sin embargo, desde 2009, la MML cedió 7.8 hectáreas para el Patio Aplicación Norte del Corredor Segregado de Buses de Alta Capacidad – COSAC I (Metropolitano), destinadas al abastecimiento de combustible, mantenimiento y estacionamiento de buses. En 2017, se añadieron otras 2.2 hectáreas para ampliar la infraestructura, sumando en total 10 hectáreas, equivalentes al 18.5% del parque.
Por esta reducción, la Asociación de Gestión y Defensa del Parque Zonal Sinchi Roca y Espacios Públicos, integrada por vecinos de Comas y distritos aledaños, presentó en 2021 una demanda de amparo contra la MML y Serpar. En noviembre de 2022, el Poder Judicial falló a favor de los vecinos y ordenó a la comuna limeña implementar un parque de 100,528 m² como compensación“al bosque que fue eliminado para construir el Patio de Maniobras del Metropolitano”.
Sin embargo, en septiembre de 2025 una nueva sentencia dejó sin efecto esa obligación, eximiendo a la MML de construir áreas verdes adicionales.
En la sentencia de septiembre de 2025, la MML alegó que “el Bosque tío Javicho, a la fecha del inicio de las obras, no existía, y lo que sí existía era un relleno sanitario debidamente acreditado”.
“La MML sí presentó vasta documentación (…) que acreditaba fehacientemente que el Bosque tío Javicho, a la fecha del inicio de las obras, no existía, y lo que sí existía era un relleno sanitario debidamente acreditado por la Municipalidad en este proceso”, alegó la Municipalidad de Lima.
Sin embargo, el Informe 002-2009/SERPAR-LIMA/MML, emitido semanas antes de la cesión de las primeras 7.2 hectáreas, reconoce explícitamente la existencia del bosque y detalla las especies presentes: eucaliptos, casuarinas, molles, tecomas, mimosas y fresnos, con aproximadamente seis años de antigüedad.
El mismo documento señala que un 35% del bosque había muerto debido a que las especies crecían sobre un antiguo relleno sanitario, lo que aceleraba la degradación de los materiales enterrados al aplicar riego.
Las imágenes satelitales de Google Earth refuerzan esta evidencia: en marzo de 2009 se observan áreas verdes en la zona, mientras que en abril del mismo año, tras la cesión, la vegetación desaparece. Además, un contrato de 2004 confirma la implementación de un sistema de riego tecnificado en el “bosque ecológico”, con una inversión superior a 130 mil soles.

Incluso el entonces alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, declaró en una revista institucional de 2004: “En Comas, vamos a sembrar junto con su alcalde aproximadamente 20 mil árboles. Para ello hemos recuperado toda una zona donde antes era un desmonte”.
La compensación de la Municipalidad de Lima del parque Sinchi Roca que nunca llegó
El Acuerdo de Concejo 121 de marzo de 2009 estableció que Protransporte debía compensar a Serpar con una propuesta paisajística y acciones de rehabilitación. Una adenda detalló obligaciones como la implementación de áreas verdes y sistemas de riego. Sin embargo, no existen pruebas claras de que estas medidas se hayan cumplido.
Aun así, en la sentencia a favor de la Municipalidad de Lima, se menciona que las obras realizadas en el Metropolitano contaban con estudios ambientales aprobados y “con compromisos medioambientales asumidos”.
Los estudios ambientales posteriores, como el EIA-sd de 2017 y el informe sustentatorio del Patio Taller Chimpu Ocllo de 2018, fueron aprobados años después de la desaparición del bosque. Ambos mencionan compromisos ambientales, pero se limitan a árboles de avenidas y jardines nuevos, sin referencia a los 24 mil ejemplares desaparecidos.
Tras la sentencia del Poder Judicial que favoreció a la Municipalidad de Lima (MML) y al Servicio de Parques de Lima (Serpar), la asociación vecinal apeló la decisión y ahora el expediente se encuentra en el Tribunal Constitucional (TC), sin fecha definida para su resolución.
Mientras preparan su respuesta a los argumentos de la MML, los integrantes de la Asociación de Gestión y Defensa del Parque Zonal Sinchi Roca y Espacios Públicos insisten en que las pruebas fueron desestimadas.
“Los jueces han desconocido las pruebas que nosotros presentamos: las imágenes satelitales, con el argumento de la MML y Serpar de que, en ese espacio, no había áreas verdes. Están negando una verdad. Y los jueces han caído en el error de invalidar una prueba fehaciente y científica, que son las imágenes satelitales”, afirmó Dionel Martínez, secretario de Asuntos Ambientales y Legales de la asociación, al citado medio.
La organización vecinal, acompañada por el Instituto de Defensa Legal (IDL), solicita que el TC ordene la restitución del derecho al ambiente mediante el retiro de la cochera del parque zonal. Además, demandan una indemnización por la pérdida de los 24 mil árboles que fueron eliminados durante la construcción de la infraestructura del Metropolitano.
El desenlace de este proceso marcará un precedente en la gestión de áreas verdes de Lima y definirá si se reconoce la desaparición del bosque ecológico de Sinchi Roca como un daño ambiental que merece compensación.









