Lima volverá a ocupar un lugar protagónico en la agenda minera internacional al ser sede del Congreso Mundial de Minería, el encuentro más importante de la industria a nivel global. Del 24 al 26 de junio, expertos, representantes de gobiernos, empresas y organismos internacionales analizarán los retos que enfrenta el sector para abastecer la creciente demanda de minerales que requiere la transición energética, sin descuidar los estándares ambientales, sociales y de gobernanza que exige el mundo actual.
En ese contexto, Gustavo de Vinatea, gerente general del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), destaca que el país no solo tiene una oportunidad única para mostrar su potencial minero, sino también la responsabilidad de contribuir al debate sobre cómo garantizar el suministro de minerales críticos que demanda el mundo, enfrentando al mismo tiempo desafíos como la minería ilegal y el desarrollo sostenible de los territorios.
La minería ilegal continúa expandiéndose en distintas regiones del país. ¿Qué tan grave se ha vuelto este fenómeno para el Perú y qué riesgos representa para el futuro del sector?
Uno de los grandes retos que enfrenta nuestro país, y también el mundo, es la lucha contra la minería ilegal. Estamos convencidos de que a la minería ilegal solo se le puede combatir eficazmente con minería formal. En ese sentido, debemos plantear un esquema colaborativo en el que el mundo nos proporcione todos aquellos elementos que nos permitan hacerle frente, como por ejemplo la trazabilidad de minerales y tecnologías que ayuden a erradicar o combatir esta actividad, que hoy en día en el Perú está disputándose los territorios donde la minería formal realiza o planea realizar actividad minera formal.
Se dice que la minería ilegal está moviendo alrededor de 10 mil millones de dólares al año. Es la principal actividad ilegal en el Perú y mueve cinco veces más que el narcotráfico. Entonces, no podemos ser ingenuos y pensar que este gran poder económico no influye en las decisiones del más alto nivel del poder en el país.
Ese mineral que roban los ilegales es de todos los peruanos y no están pagando ningún tributo. Lo único que están haciendo es dejar pasivos ambientales que después tenemos que subsanar y remediar con nuestros recursos, con los tributos que pagamos. Basta ya de promover la ilegalidad.
Siempre repito que el Perú ya se ha convertido en un “reinfoestado”. Así como hubo un narcoestado en los años ochenta, hoy el Perú es un reinfoestado porque obedece y sigue los mandatos que dictan intereses particulares dentro de un grupo muy privilegiado que está haciendo grandes fortunas en base a recursos que son de todos los peruanos.
En los últimos meses se han impulsado iniciativas legislativas vinculadas al sector. ¿Qué impacto podrían tener estas medidas sobre la inversión minera y la lucha contra la informalidad?
Hay medidas que lejos de favorecer la formalidad, están favoreciendo la ilegalidad. Lo que hacen es entregar más territorios a la minería ilegal. Y eso debería preocuparnos a todos los peruanos.
Podemos dejar de analizar algunas decisiones que se están tomando y que no tienen ningún sustento técnico. Un ejemplo es la norma aprobada por la Comisión de Energía y Minas del Congreso que busca reducir de 30 a 15 años las concesiones mineras en el Perú.
Sin embargo, en el Perú se aprueba una norma sin ningún sustento técnico que plantea reducir esos plazos. ¿Cuál es la evidencia científica para demostrar que eso es mejor para el país y que le va a dar más competitividad? Ninguna.
También se ha planteado quitarle el carácter de irrevocabilidad a las concesiones mineras. Eso es gravísimo. Un minero que tiene una concesión minera y cumple con las condiciones establecidas por ley —como el pago de la vigencia, permitir el ingreso de las autoridades y cumplir con las obligaciones ambientales— debe tener la certeza de que esa concesión no se le puede quitar arbitrariamente.
Si tú eliminas el carácter de irrevocabilidad, significa que cualquier funcionario podría retirarte una concesión minera aun cuando estés cumpliendo con todo lo que la ley exige. Nadie invertiría bajo esas condiciones.
De cara al próximo gobierno, ¿qué decisiones son urgentes para enfrentar la minería ilegal y recuperar la seguridad en el país?
Los ciudadanos debemos exigirle al próximo gobierno, cualquiera que sea, una posición clara y firme contra la minería ilegal. Gran parte de la violencia y la inseguridad ciudadana que experimentamos hoy son consecuencia de haber permitido el crecimiento explosivo de esta actividad.
La minería ilegal ha acumulado un enorme poder económico y eso tiene efectos directos en la criminalidad. Por ello, el próximo gobierno debe garantizar el respeto a la ley y combatir con firmeza una actividad criminal que solo genera más violencia al interior de nuestra sociedad.
Por otro lado, la transición energética está incrementando la demanda de minerales críticos. ¿Qué papel desempeña hoy la minería en la construcción de un futuro sostenible?
La sostenibilidad es hoy la palabra clave. El mundo se ha embarcado en una transición energética indispensable para hacer sostenible la vida en el planeta. El objetivo es reemplazar las energías basadas en combustibles fósiles por energías limpias, renovables y verdes.
Para lograrlo se requieren minerales críticos. El mundo ha identificado 17 minerales esenciales para esta transición energética, para la electrificación, la movilidad sostenible, los centros de datos de inteligencia artificial y la digitalización global.
Por ello, la minería ya no es solo un aporte a la tecnología o al bienestar de la sociedad. Hoy es indispensable para que la vida en la Tierra pueda ser sostenible durante las próximas décadas.
¿Cuál es el principal desafío para responder a la creciente demanda mundial de minerales sin sacrificar los estándares ambientales y sociales?
El principal desafío es cómo agilizar el desarrollo de proyectos mineros sin relajar los estándares ambientales, sociales y laborales. Se calcula que hacia 2035 el mundo necesitará una cantidad de cobre equivalente a 50 proyectos como Tía María. Sin embargo, los proyectos mineros demoran cada vez más. En el Perú, un proyecto puede tardar en promedio 40 años en concretarse, mientras que a nivel global el promedio es de 28 años.
La pregunta es cómo proveer los minerales que el mundo necesita de una manera más rápida, pero manteniendo las exigencias ambientales y sociales. Ese es el gran reto que enfrenta la minería global.
En este nuevo escenario global, ¿qué responsabilidad y oportunidades tiene el Perú como productor de minerales críticos?
El Perú tiene una enorme oportunidad, pero también una gran responsabilidad. Somos uno de los principales productores de minerales críticos y debemos contribuir a que estos recursos lleguen al mundo en el menor tiempo posible y en las mejores condiciones.
Por eso necesitamos fortalecer la colaboración entre los países productores y los países demandantes. Esa cooperación debe darse en ciencia, tecnología, innovación y capitales para garantizar que la transición energética avance sin reducir los estándares ambientales ni sociales.
Aunque la minería ha avanzado en gestión social, la licencia social sigue siendo un desafío. ¿Cómo fortalecer la confianza con las comunidades y promover un desarrollo compartido?
La minería peruana ha aprendido mucho en los últimos 30 años. Desde la década de 1990, la industria ha desarrollado una relación cada vez más cercana y eficiente con las comunidades.
Por eso, desde el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú estamos impulsando el Encuentro Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad, que permitirá compartir los aprendizajes acumulados por la industria y mostrar cómo la minería peruana ha logrado integrar a las comunidades dentro de la actividad económica.
Lo interesante es que cada vez existen más experiencias exitosas que demuestran que es posible generar desarrollo compartido y construir relaciones de confianza de largo plazo.
Más allá de la vida útil de una mina, ¿qué necesita el país para asegurar el desarrollo sostenible de los territorios mineros?
Necesitamos una política minera al 2050 que integre a la gran minería, mediana minería, pequeña minería y minería artesanal dentro de una visión de desarrollo territorial.
La actividad minera explota un recurso finito. Algún día el mineral se acaba y la empresa se retira. Si el Estado no acompaña ese proceso, el territorio puede quedar en las mismas condiciones en las que fue encontrado.
El desafío es que, cuando la minería concluya sus operaciones, existan otras actividades económicas que permitan sostener el desarrollo local. Por eso el Estado debe acompañar las inversiones y promover una planificación de largo plazo para los territorios mineros.
El Perú volverá a ser anfitrión del Congreso Mundial de Minería después de más de cinco décadas. ¿Qué significa este hito para el país?
La relevancia del Congreso Mundial de Minería es incuestionable. Es el evento más importante de la minería global y reúne a países líderes de la industria.
El Perú ha competido durante más de 12 años con potencias mineras como Australia, China y Canadá para convertirse nuevamente en sede de este encuentro. La primera vez que lo organizamos fue en 1974 y ahora, más de 50 años después, volvemos a recibir al mundo minero.
Esto demuestra el reconocimiento internacional que tiene el país como actor relevante dentro de la minería global.
¿Por qué este Congreso Mundial de Minería llega en un momento clave para el debate sobre sostenibilidad, transición energética y minerales críticos?
Porque la transición energética ha convertido a los minerales críticos en un elemento central para el futuro del planeta.
El Congreso permitirá reunir a países productores y consumidores para discutir cómo acelerar el suministro de estos minerales, fortalecer la cooperación internacional y garantizar que el desarrollo minero se realice bajo altos estándares ambientales y sociales.
Es una oportunidad para que la región y el Perú participen activamente en la construcción de soluciones frente a uno de los mayores desafíos globales de nuestro tiempo.
Finalmente, ¿qué mensaje le daría a quienes aún evalúan participar en el Congreso Mundial de Minería 2026?
Los invito a aprovechar esta oportunidad única. La exhibición ya se encuentra completamente agotada, pero todavía existen espacios para asistentes interesados en participar del evento.
El Congreso Mundial de Minería se realizará del 24 al 26 de junio en Lima y representa una ocasión excepcional para conocer de primera mano las tendencias, desafíos y oportunidades que marcarán el futuro de la minería global.
Como suelo decir, quizá no iremos al mundial de fútbol, pero en minería sí somos una potencia. No solo jugamos en las grandes ligas, sino que también somos capaces de organizar un mundial de minería. Ese es un motivo de orgullo para todos los peruanos.









