En el Perú, cada año miles de jóvenes ingresan al mercado laboral o deciden emprender un negocio; sin embargo, muchas de estas no se realizan bajo los conocimientos básicos sobre impuestos, comprobantes de pago o recibos por honorarios. Bajo esa premisa, la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) lanzó, en 2024, el programa «Qhapaq Ñan del jóven emprendedor», para estudiantes de cuarto y quinto de secundiaria, una iniciativa para orientar el desarrollo de un emprendimiento de manera formal. Lamentablemente, los esfuerzos parecen ser limitados, ante los millones de jóvenes peruanos que emprenden todos los días.
En un contexto donde la informalidad domina gran parte de la economía, comprender las obligaciones fiscales desde el inicio no solo es una necesidad legal, sino también una herramienta clave para la competitividad y el crecimiento. En ese sentido, Carlos Ybarra Maguiña, docente de Contabilidad y Tributación del Instituto de Educación Superior CERTUS, declaró a Stakeholders, que el desconocimiento de las obligaciones fiscales puede derivar en deudas y sanciones que afectan la sostenibilidad de pequeños negocios, y analiza el rol de la tecnología y de las instituciones educativas en fortalecer la cultura tributaria en el país..
Desde cuándo se podría enseñar a los jóvenes de educación tributaria para tener un mejor conocimiento a la hora de emprender o tener su primer trabajo?
La educación tributaria debería incorporarse desde la etapa escolar, especialmente durante los últimos años de educación secundaria. En ese periodo, los estudiantes comienzan a desarrollar competencias relacionadas con la administración de recursos, la toma de decisiones financieras y el ejercicio de una ciudadanía responsable.
Conocer desde temprana edad conceptos como impuestos, comprobantes de pago, formalización y obligaciones tributarias permite que los jóvenes enfrenten con mayor seguridad su primer empleo o emprendimiento. Además, contribuye a fortalecer una cultura de cumplimiento basada en el conocimiento y no únicamente en la obligación legal.
¿Cuáles son los errores más comunes que cometen los jóvenes y emprendedores por desconocimiento de sus obligaciones frente a la SUNAT?
Entre los errores más frecuentes se encuentran la falta de inscripción o actualización en el Registro Único de Contribuyentes (RUC), la elección incorrecta del régimen tributario, la omisión de emitir comprobantes de pago, el incumplimiento de las declaraciones tributarias y la ausencia de registros adecuados de ingresos y gastos.
Estos errores suelen originarse por falta de orientación o capacitación y pueden afectar la gestión financiera del negocio. En muchos casos, el desconocimiento de las obligaciones tributarias lleva a los emprendedores a tomar decisiones que comprometen la sostenibilidad de sus actividades económicas.
¿Qué consecuencias puede tener no declarar el impuesto a la renta o emitir comprobantes de pago de manera incorrecta?
El incumplimiento de las obligaciones tributarias puede generar multas, intereses moratorios y otras sanciones establecidas por la normativa vigente. Asimismo, la emisión incorrecta de comprobantes de pago puede ocasionar observaciones por parte de la administración tributaria y dificultades para acreditar operaciones comerciales.
Más allá de las sanciones económicas, estas situaciones pueden afectar la imagen y credibilidad de un negocio, limitar el acceso a financiamiento y reducir las oportunidades de crecimiento. Por ello, es fundamental que los contribuyentes conozcan y cumplan adecuadamente sus responsabilidades tributarias.
¿Qué recomendaciones prácticas daría a un joven que recién empieza a trabajar y recibe su primer recibo por honorarios?
La primera recomendación es informarse sobre las obligaciones tributarias asociadas a su actividad económica. También es importante mantener un registro ordenado de los ingresos percibidos y de los comprobantes emitidos, así como familiarizarse con las herramientas digitales disponibles para realizar trámites y consultas.
Además, resulta conveniente destinar parte de los ingresos a cubrir posibles obligaciones tributarias futuras y mantenerse actualizado respecto a los cambios normativos. La educación y la organización financiera son elementos clave para evitar contingencias y desarrollar una adecuada cultura tributaria.
¿Cómo puede la falta de educación tributaria generar deudas o sanciones que afectan el desarrollo de pequeños negocios?
Cuando los emprendedores desconocen sus obligaciones tributarias, existe una mayor probabilidad de cometer errores en la emisión de comprobantes, la declaración de impuestos o el cumplimiento de plazos. Estas situaciones pueden dar lugar a multas e intereses que incrementan las cargas financieras del negocio.
En empresas pequeñas, donde los recursos suelen ser limitados, estos costos adicionales pueden afectar la liquidez, reducir la capacidad de inversión y dificultar el crecimiento. Por ello, la educación tributaria constituye una herramienta preventiva que permite gestionar adecuadamente las obligaciones y evitar riesgos innecesarios.
¿Qué papel juega la tecnología (plataformas digitales, apps de SUNAT, sistemas de facturación electrónica) en facilitar el cumplimiento tributario?
La tecnología ha transformado significativamente la forma en que los contribuyentes cumplen con sus obligaciones tributarias. Las plataformas digitales, aplicaciones móviles y sistemas de facturación electrónica permiten realizar trámites de manera más rápida, eficiente y segura.
Además de simplificar procesos, estas herramientas ayudan a reducir errores, mejorar el control de la información financiera y facilitar el acceso a servicios tributarios desde cualquier lugar. Como resultado, la tecnología se convierte en un aliado estratégico para promover la formalización y fortalecer el cumplimiento tributario.
¿Qué medidas deberían implementar universidades, institutos técnicos o el propio Estado para fortalecer la cultura tributaria en el país?
Es necesario incorporar contenidos de educación tributaria y financiera en los planes de estudio de universidades e institutos, complementándolos con talleres prácticos orientados a la realidad de los estudiantes y futuros emprendedores.
Por su parte, el Estado puede fortalecer las campañas de orientación y capacitación dirigidas a la ciudadanía, promoviendo el uso de herramientas digitales y difundiendo información clara y accesible sobre las obligaciones tributarias. La construcción de una sólida cultura tributaria requiere un esfuerzo conjunto entre el sistema educativo, las instituciones públicas y la sociedad en general.
¿Cómo entender y cumplir con los impuestos desde el inicio puede convertirse en una ventaja para la sostenibilidad y crecimiento de un emprendimiento?
Cumplir con las obligaciones tributarias desde el inicio permite desarrollar un negocio formal, ordenado y preparado para aprovechar nuevas oportunidades de crecimiento. La formalización facilita el acceso a financiamiento, mejora la relación con clientes y proveedores y fortalece la confianza en la empresa.
Asimismo, una adecuada gestión tributaria reduce riesgos, evita sanciones y contribuye a una mejor planificación financiera. En este sentido, los impuestos no deben ser vistos únicamente como una obligación legal, sino también como un elemento que favorece la sostenibilidad y competitividad de los emprendimientos en el largo plazo.









