La inteligencia artificial (IA) ya no solo transforma la forma en que trabajan las empresas, también redefine cómo los profesionales perciben su futuro laboral. Mientras más organizaciones incorporan herramientas capaces de automatizar tareas en segundos, muchos trabajadores enfrentan un temor silencioso: la posibilidad de que sus conocimientos o habilidades pierdan vigencia.
Este fenómeno se conoce como FOBO (Fear of Becoming Obsolete), el miedo a quedar obsoleto frente al avance tecnológico. “El desafío ya no es competir con la inteligencia artificial, sino desarrollar habilidades que permitan trabajar junto a ella”, afirma María Jesús Lamarca, CMO & Corporate Affairs de Rankmi, software de gestión de talento.
¿Cuáles señales del FOBO en el trabajo?
Según Lamarca, existen indicadores claros de este temor: sentir la necesidad de aprender cada nueva herramienta de IA para no quedarse atrás; preocuparse porque ciertas funciones puedan ser automatizadas en cualquier momento; trabajar más para demostrar que se sigue siendo indispensable; comparar constantemente el desempeño con la velocidad de las herramientas de IA; y percibir que la experiencia profesional pierde valor frente al avance tecnológico.
La revista The Human Code by Rankmi sostiene que la respuesta no está en competir con la IA, sino en cultivar lo que la tecnología no puede replicar.
“El criterio, la intuición, la creatividad y la capacidad de interpretar el contexto seguirán siendo el verdadero diferencial humano. Pensar, dudar e incluso equivocarse continúan siendo capacidades exclusivamente humanas”, señala.
Comprender fenómenos como el FOBO permitirá que trabajadores y organizaciones enfrenten la transformación digital con una visión estratégica. Reconocer este temor es el primer paso para convertir la incertidumbre en oportunidad y preparar el talento para los desafíos del futuro del trabajo.









