La Sunat recaudó S/ 91,134 millones entre enero y abril de 2026, lo que representó un crecimiento de 11.1% respecto al mismo periodo del año anterior, según cifras consignadas por ComexPerú.
De acuerdo con el reporte “Nuestros impuestos: ¿de dónde vienen y a dónde van?”, elaborado por ComexPerú, el impuesto a la renta representó la principal fuente de ingresos fiscales, con S/ 37,874 millones y una participación de 41.6% del total recaudado. En segundo lugar, se ubicó el impuesto general a las ventas (IGV), con S/ 34,752 millones entre tributos internos y aduaneros.
Asimismo, la minería se posicionó como la actividad económica que más aportó a la recaudación fiscal, con S/ 14,612 millones. A esta le siguieron el comercio (S/ 10,845 millones), manufactura (S/ 8,647 millones) e intermediación financiera (S/ 7,264 millones).
“Muchas veces se pierde de vista de dónde provienen los recursos que financian el funcionamiento del Estado. La inversión privada y las actividades productivas son las que finalmente sostienen el presupuesto público, financian infraestructura, servicios y programas sociales”, indicó Aarón Ruiz, economista de ComexPerú.
No todo pasa por caja
El sector privado no solo contribuye mediante el pago de impuestos, sino también a través del financiamiento y ejecución de infraestructura pública bajo mecanismos como obras por impuestos. Al cierre de abril, el sector construcción acumuló la mayor inversión adjudicada mediante este esquema, con S/ 910 millones, seguido por comercio (S/ 875 millones) y minería (S/ 256 millones).
“Esto evidencia que el sector privado no solo paga impuestos, sino que también contribuye directamente al desarrollo de infraestructura y cierre de brechas”, señaló Ruiz.
¿A dónde van los impuestos?
Según el análisis, los impuestos financian actualmente el 81.6% del presupuesto público anual. No obstante, el principal destino de estos recursos corresponde al pago de personal y obligaciones sociales del sector público, que concentra S/ 92,035 millones, equivalentes al 41.8% del gasto público financiado con impuestos.
A ello le siguieron la adquisición de activos no financieros —componente que representa casi la totalidad de la inversión pública para el cierre de brechas— con S/ 52,493 millones (23.8%), seguido de la compra de bienes y servicios, con S/ 34,694 millones (15.7%).
“Más allá de recaudar más, el verdadero desafío sigue siendo ejecutar mejor. El país necesita transformar los recursos generados por la actividad privada en servicios públicos de calidad, infraestructura y bienestar para los ciudadanos”, concluyó el especialista.









