La crisis del gas natural vehicular ya impacta el bolsillo de miles de usuarios del transporte público en Lima. Diversas empresas de buses comenzaron a aumentar el precio del pasaje en al menos S/0,50 debido a las dificultades para abastecerse de GNV y al alza en el costo de combustibles alternativos como gasolina y diésel.
Distintos medios en Perú constataron que varias líneas que circulan por distritos como Villa María del Triunfo, San Miguel, San Juan de Lurigancho y Miraflores aplican incrementos en sus tarifas. En algunos casos, las empresas ya comunicaron oficialmente el ajuste a los pasajeros.
Uno de los ejemplos es la empresa EVIFASA, cuya ruta 2305 conecta distintos puntos de Lima hasta San Juan de Lurigancho. La compañía informó que elevará sus pasajes en S/0,50 en todas sus tarifas, una decisión que responde al incremento de los costos operativos en medio de la crisis energética.
El aumento revive un escenario similar al ocurrido durante la pandemia, cuando desapareció la tarifa mínima de S/0,50, conocida popularmente como “la china”. Ahora, usuarios y transportistas advierten que la llamada “luca”, equivalente a S/1, podría seguir el mismo camino y dejar de ser el precio base en los trayectos cortos.
Escasez de GNV impulsa el uso de gasolina y diésel
El encarecimiento del pasaje está directamente relacionado con la escasez de gas natural vehicular. Tras el racionamiento dispuesto por el Gobierno, muchos conductores optaron por abastecerse con gasolina o diésel para mantener operativas sus unidades.
Este cambio generó un aumento en la demanda de estos combustibles, lo que a su vez elevó sus precios en el mercado. Como resultado, tanto taxis como buses enfrentan mayores costos de operación y trasladan parte de ese gasto a los pasajeros.
Aunque el abastecimiento de GNV se prioriza para el transporte público, esta medida no incluye a taxis, combis ni cústers, ya que muchos de estos vehículos cuentan con sistemas duales que les permiten utilizar otros combustibles mientras se mantiene la restricción.
Transporte formal también enfrenta limitaciones
La crisis también afecta al sistema formal de transporte. Durante una conferencia de prensa, el ministro de Transportes y Comunicaciones, Aldo Prieto Barrera, informó que el suministro disponible de gas natural solo garantiza el funcionamiento de unas 6.000 unidades de transporte público.
Según explicó el titular del MTC, esta provisión alcanza para los buses del Metropolitano, los corredores complementarios y el servicio Aerodirecto. “Las condiciones de abastecimiento al día de hoy nos aseguran la provisión para seis mil buses”, señaló.
El ministro añadió que el Ejecutivo evalúa medidas adicionales para liberar mayor capacidad de gas natural y ampliar gradualmente el número de unidades que podrán abastecerse. Estas decisiones dependerán del avance en la reparación de la emergencia que afecta el suministro de gas, cuya solución se proyecta tentativamente para el 14 de marzo.
Mientras tanto, la crisis energética continúa generando presión sobre el sistema de transporte urbano y sobre los usuarios que dependen diariamente de este servicio para movilizarse en la capital.









