
Con el respaldo del Consejo Metropolitano, la Municipalidad de Lima ha aprobado una tercera emisión de bonos por S/ 1,545 millones que no solo busca mejorar la movilidad urbana, sino también evitar una crisis económica silenciosa: la pérdida de casi medio millón de empleos vinculados directa e indirectamente al transporte, comercio y servicios afectados por la congestión vial.
El gerente municipal de Lima, Óscar Lozan, aseguró que esta medida estratégica permitirá ejecutar dos proyectos clave: la vía rápida de Huaylas (Chorrillos) y el corredor Próceres-Wisse (San Juan de Lurigancho), beneficiando a miles de limeños que pierden horas de su día atrapados en el tráfico. “Esta municipalidad está usando el Focomun para inversiones de impacto y no para gastos corrientes. En dos años entregaremos otra Lima”, declaró.
A diferencia de emisiones anteriores, esta operación contará con el respaldo de la Dirección General del Tesoro Público (DGTP), que gestionará los fondos del Focomun y de los impuestos recaudados por casinos y tragamonedas, garantizando eficiencia y transparencia.
Además de mejorar la transitabilidad, esta inversión protegerá cientos de miles de puestos de trabajo en sectores donde la movilidad es vital. Desde repartidores y transportistas hasta comerciantes y profesionales que se desplazan a diario, la economía limeña depende de una ciudad que funcione.
Con esta jugada financiera y urbana, Perú se posiciona como un país que toma decisiones audaces para resolver problemas estructurales, enviando un mensaje claro a la región: no hay desarrollo sin ciudades funcionales.