La agroexportación peruana vive un momento histórico. En menos de una década, el país pasó de 2,000 a más de 20,000 hectáreas certificadas de arándanos, alcanzó el 31% del mercado internacional y consolidó su liderazgo como mayor exportador mundial de esta fruta, con presencia en 38 destinos que incluyen Estados Unidos, Países Bajos y China.
En este escenario de expansión, el empaque emerge como un factor estratégico para sostener la competitividad. “Las empresas que toman decisiones informadas sobre diseño, materiales y eficiencia de empaque tienen una ventaja real frente a su competencia”, afirmó Renzo Vega, gerente de negocios Cajas de Trupal, compañía del Grupo Gloria especializada en soluciones sostenibles.
El empaque como ventaja competitiva
Integrar el empaque como variable estratégica permite reducir pérdidas durante el transporte, mejorar la presentación en destino y cumplir con los estándares exigidos por los principales mercados.
Factores como resistencia estructural, ventilación adecuada y adaptación a condiciones climáticas son determinantes para que productos como uvas, paltas o arándanos lleguen en óptimas condiciones a Rotterdam, Miami o Shanghái. Un diseño eficiente no solo disminuye mermas, también fortalece la relación comercial y mejora la posición negociadora del exportador peruano.
Sostenibilidad como oportunidad
La tendencia global abre nuevas posibilidades. La Unión Europea avanza hacia la exigencia de empaques 100% reciclables para 2030 y los principales retailers incorporan criterios de sostenibilidad en sus decisiones de compra.
Para Vega, este cambio representa una ventaja: “La sostenibilidad en el empaque ya no es una exigencia que frena, es una puerta que abre. Los exportadores que la incorporen hoy tendrán una ventaja competitiva real en los mercados más exigentes del mundo”.
Trupal acompaña este proceso con certificaciones internacionales como FSC, BRCGS, SQF y BASC, que garantizan trazabilidad, confiabilidad y cumplimiento normativo.
La innovación en materiales y diseño se convierte en un diferenciador estratégico. Soluciones más livianas reducen costos de flete, empaques resistentes disminuyen mermas y alternativas sostenibles amplían el acceso a mercados premium.
“Desde Trupal, además de la confiabilidad de nuestro servicio, la apuesta es acompañar a los exportadores peruanos en ese camino y convertir el empaque en una herramienta que no solo protege el producto, sino que potencia la competitividad de toda la cadena de exportación”, concluyó Vega.









