Darice Gubbins, Head de Sostenibilidad en Credicorp, indica que la industria financiera juega un rol clave en la sostenibilidad al tener la capacidad de dirigir los flujos de capital hacia prácticas e industrias más responsables con el medio ambiente y la sociedad. Por esto, Credicorp reconoce el rol de las entidades financieras en contribuir al tránsito hacia una economía más sostenible.

POR DAVID RODRÍGUEZ ANDARA
drodriguez@stakeholders.com.pe

Darice Gubbins – Head de Sostenibilidad en Credicorp

¿De qué manera han logrado vincular los criterios de finanzas sostenibles en la estrategia de sostenibilidad de la empresa?

Credicorp reconoce el rol de las entidades financieras en contribuir al tránsito hacia una economía más sostenible. Es en ese sentido que se ha implementado una serie de mecanismos para garantizar que los procesos toma de decisiones de inversiones en un determinado fondo o sector integre criterios de ESG además de criterios de rentabilidad financiera, para garantizar una visión más holística de la posición.

Aquí es clave recalcar que no son excluyentes: un buen retorno financiero y un buen desempeño ESG deberían
estar alineados. Nuestras subsidiarias ya incorporan criterios ESG para los fondos sobre los que tenemos discreción completa como administrador de inversiones. Por otro lado, también estamos promoviendo el financiamiento de empresas o actividades más sostenibles y, para la identificación de estas oportunidades, estamos poniendo en práctica nuestra taxonomía medioambiental.

¿Cuál es la importancia que tiene la aplicación de estos criterios en una empresa para el periodo postpandemia?

El fomento de la resiliencia. Contar con un proceso estructurado y sistemático para analizar riesgos y oportunidades vinculados a los factores ESG en las empresas en las que invertimos nos da herramientas para conocer mejor a la compañía, qué tan preparados están para responder en contextos de crisis y qué tan sostenible podría ser en el largo plazo. El hecho de que una empresa tenga un desempeño alto en variables de ESG significa que debería ser más resiliente en contextos de crisis.

En la etapa postpandemia, por ejemplo, el deterioro ambiental no se frenó, sino todo lo contrario. Un estudio de la Organización Meteorológica Mundial publicado en julio indica que “la tendencia al calentamiento en América Latina y el Caribe” continuó en el 2021”. Y en este contexto, a través de un serio proceso de selección de fondos y organizaciones para invertir, buscamos justamente mejorar indicadores de este tipo.

Ya en el 2021, Credicorp Capital lanzó el Fondo de Impacto Sostenible en Perú, nuestro primer fondo de impacto multitemático de sostenibilidad. Entre las principales temáticas que aborda este fondo se encuentran la salud, la eficiencia de recursos, la inclusión financiera, la agricultura sostenible y la nutrición, entre otros; dimensiones que están alineadas con 16 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

¿Cuáles han sido los principales cambios en la gestión, estructura o funcionamiento de la organización tras
la aplicación de estos criterios?

En realidad, nuestro modelo de inversión responsable sigue evolucionando desde hace varios años, y en este sentido los cambios son constantes en todas las empresas del grupo. Entre el 2019 y el 2020, Prima AFP, Credicorp Capital y Pacifico Seguros se convirtieron en signatarios del PRI, por ejemplo. Y, en esa línea, tomamos la decisión de alinear los abordajes que estaban tomando nuestras subsidiarias y creamos la Plataforma de AuMs (activos bajo gestión) Sostenibles, donde hoy participan el BCP, Prima AFP, Pacífico Seguros, Credicorp Capital y la Oficina de Sostenibilidad de Credicorp.

Y es así como nace la idea de tener nuestra Política de Inversión Responsable Corporativa, que impactará en todo el grupo. Esta política, que publicaremos próximamente, enunciará los principios y acuerdos comunes, así como los estándares y exclusiones mínimos a seguir.

¿Cómo aseguran que las inversiones que hacen no tengan un fin negativo en el largo plazo?

En primer lugar, para tomar una decisión de inversión, se hace un profundo análisis ESG tanto de las empresas en las que invertimos como de aquellas en las que podríamos estar interesados. Y, por otro lado, tenemos identificados sectores o compañías a evitar debido a preocupaciones sobre sus impactos y sostenibilidad económica, ambiental o social. Lo que queremos es evitar la toma de riesgo innecesaria y también el vincularnos a actividades que generan un impacto negativo.

Estos criterios de inversión también aplican para aquellas inversiones que se realizan a través de fondos de terceros, tanto para la selección como para el monitoreo posterior.

Para tomar una decisión de inversión, se hace un profundo análisis ESG tanto de las empresas en las que invertimos como de aquellas en las que podríamos estar interesados.

¿Cómo han trabajado el desarrollo y asimilación de los criterios ASG –en general con sus clientes?

Tenemos claro que nuestro rol es ayudarlos para que ellos también sean parte del cambio que necesitamos como sociedad. Hemos dedicado gran parte de nuestros esfuerzos a entender las necesidades, retos y expectativas de nuestros clientes en los frentes sociales, ambientales y de gobernanza, para captar cada vez mejor cómo podemos diseñar productos y herramientas que acompañen esta transición de la forma más eficiente. Y aquí también es fundamental ser consistentes entre lo que hacemos nosotros como Grupo y lo que pedimos a nuestros clientes, por eso es tan importante la integración de criterios ASG en toda nuestra gestión.

Entendiendo que no es una industria con muchos riesgos de emisiones, ¿qué tanto inclina la balanza hacia la sostenibilidad una institución financiera?

La industria financiera juega un rol clave en la sostenibilidad al tener la capacidad de dirigir los flujos de capital hacia prácticas e industrias más responsables con el medio ambiente y la sociedad. Por ejemplo, en el caso de los bancos, estos pueden dirigir capital hacia cualquier organización que esté empezando a trabajar en prácticas de sostenibilidad y justamente ayudarlas a dar ese primer paso.

Si hablamos de un gestor de activos, este puede orientar a sus clientes y sobre las tendencias globales, mejores prácticas y lo que los reguladores exigirán en el futuro para así tener portafolios más resilientes. Por otro lado, las aseguradoras también pueden ayudar a sus clientes a prevenir y mitigar los riesgos relacionados con el medioambiente, como los desastres naturales o el abastecimiento energético. En general, se trata de colaborar y de compartir y promover las mejores prácticas, para juntos avanzar en la transición hacia una economía más sostenible e inclusiva.







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