El vicepresidente de la Nación Wampis, Galois Flores Pizango, conversó con Stakeholders y advirtió que dicho proyecto permitirá el ingreso de narcotráfico, tala y minería ilegal a sus territorios. Precisó que el pueblo indígena no permitirá la construcción de esa obra. 

El pasado 29 de abril se celebró en Loja, Ecuador, el encuentro presidencial y el XIV Gabinete Binacional entre Ecuador y Perú. Al final de dicha cita los presidentes Pedro Castillo y su par ecuatoriano Guillermo Lasso suscribieron una declaración conjunta que, entre otros acuerdos, anuncia la preparación de una hoja de ruta para concretar el acceso vial permanente Méndez – Llaupi – Borja – Saramiriza de Ecuador al Río Amazonas (Perú).

Dicho proyecto no es nuevo. Data de, por lo menos, hace 10 años. Se trata de un proyecto vial terrestre al que desde sus inicios se han opuesto los líderes indígenas de la nación Wampis, en Amazonas. Ellos alegan que dicha carretera atravesaría sus bosques protegidos y originaría múltiples problemas, con la posible llegada de taladores ilegales, cazadores furtivos, narcotraficantes y colonos invasores de terrenos. 

Al respecto, Galois Flores Pizango, vicepresidente de la Nación Wampis, dijo a Stakeholders que sus miedos son fundados. “Es un proyecto antiguo, al que siempre nos hemos opuesto. Nuestro pueblo considera la cordillera [que atravesaría el proyecto] milenaria y sagrada”, explicó. El líder indígena se refiere a la cordillera Kampagkis, que es una zona protegida, que alberga valiosa biodiversidad de flora y fauna. “Es una zona con 98% de bosques vírgenes, que absorben más de 1 millón de hectáreas de dióxido de carbono”, precisó.  

El pueblo Wampis ha sido uno de los más golpeados durante la pandemia. Es, asimismo, uno de los pueblos indígenas más olvidados. Foto: Cuencas Sagradas del Amazonas.

Un pueblo guerrero 

De acuerdo con el Ministerio de Cultura, los Wampis históricamente han sido un pueblo guerrero, defensores de sus bosques. “Actualmente, se caracterizan por la defensa de su territorio y el uso de estrategias políticas y organizativas que guardan una estrecha relación con su cosmovisión ancestral”, señala el sector Cultura. 

Su territorio abarca el sur del Ecuador y el norte del Perú. En nuestro país alcanza gran parte del territorio de Amazonas y Loreto. Allí viven además del pueblo Wampis, los Awajún. Flores Pizango enfatiza que ellos no dejarán que se concrete el proyecto de carretera. “Si se hace [la carretera] se llenará de colonos. No tiene ningún beneficio para nosotros, más bien es una amenaza”, indicó a Stakeholders.  

El líder Wampis dijo, por ejemplo, que en el distrito de Santa María de Nieva ahora hay muchos colonos [foráneos] que han invadido territorios y bosques vírgenes. “Han arrinconado a nuestros hermanos, que se han tenido que ir a vivir lejos. No queremos que eso pase con la carretera. Pueden venir actividades ilegales”, advirtió Flores Pizango. 

De concretarse este proyecto vial, 85 comunidades indígenas de dos cuencas en Amazonas se verían afectadas. Por ahora la congresista Ruth Luque viene apoyando a la Nación Wampis en su lucha para evitar la ejecución de dicho proyecto. Cabe destacar que la Nación Wampis es una de las más vulnerables de nuestro país. Durante la pandemia fue una de las más afectadas por el nuevo coronavirus. 







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