La moda sostenible es una alternativa en la que se pueden ver cambios a favor del medio ambiente gracias a los recursos que emplea, porque es una práctica que utiliza prendas libres de químicos y procesos contaminantes. En el Perú, este concepto está cada vez más involucrado en los discursos de debate y concientización de empresarios y ciudadanos, pero aún hay muchas acciones que se deben promover para seguir impulsándolo.  

Por Estefani Delgado
edelgado@stakeholders.com.pe

La moda es sin duda un sector clave de desarrollo económico para un país y, en el mundo, es la tercera industria manufacturera más grande, después de la automotriz y la tecnológica. De acuerdo con el Banco Mundial, su producción está valorizada en 2,4 billones de dólares demostrando ser un excelente promotor de empleo para más de 75 millones de personas aproximadamente. Sin embargo, este mérito poco antes ganado tiene un alto costo para el medio ambiente, pues la mayor parte de la actividad de la industria textil resulta altamente contaminante. 

Según los estudios que reportan las entidades sanitarias de la industria de la moda, como el elaborado por la Fundación Ellen MacArthur, esta actividad produce el 10% de las emisiones de carbono en todo el mundo, superando a la actividad aeroportuaria y el transporte de envíos. Es decir, estamos hablando de más de 93 millones de metros cúbicos de agua invertidos en la fabricación para el procesamiento de la industria textil, un promedio suficiente para que cinco millones de personas consuman agua diariamente. 

Además, la producción de prendas es la responsable de al menos el 10% de las emisiones de CO2 a nivel mundial, así como la eliminación de los desechos que representan un 5% del total de residuos. 

Hacia una transformación de la industria 

Frente a este preocupante panorama, es urgente planificar soluciones y prácticas sostenibles en la industria de la moda que permitan mitigar los efectos causados por la contaminación de esta actividad. 

La moda sostenible es una alternativa en la que se pueden ver cambios a favor del medio ambiente gracias a los recursos que emplea, porque es una práctica que utiliza prendas libres de químicos y procesos contaminantes. Además, en su proceso de fabricación se usan menos recursos de agua y se generan menos desperdicios.

Hacer moda sostenible también tiene que ver con el cuidado y respeto de los derechos humanos de los trabajadores textiles, la protección de la salud de ellos y la protección de los recursos para el medio ambiente, que sean elaborados y libres de componentes tóxicos. 

En el Perú, el concepto de moda sostenible está cada vez más involucrado en los discursos de debate y concientización de empresarios y ciudadano. Sin embargo, hay muchas acciones que aún se deben promover para seguir impulsándolo. 

De acuerdo con Mirva Trujillo, directora y cofundadora de la Asociación de Moda Sostenible del Perú (ASMP), se viene incentivando a los consumidores hacia una transformación de la industria de la indumentaria peruana con modelos más sostenibles. Pero aún se necesita poner más énfasis sobre este accionar.

Mirva Trujillo
Directora y cofundadora de la Asociación
de Moda Sostenible del Perú (ASMP

“Es importante que sean cada vez más los consumidores que tomen conciencia sobre el origen del producto, que en muchas ocasiones no son investigados, porque necesitamos llegar a convertirlos en consumidores más conscientes”, mencionó Trujillo. 

Uno de los puntos más importantes para Trujillo es que las empresas tomen conciencia de los procesos que están desarrollando sin perder la línea de la sostenibilidad. “Que tengan claro su propósito, que trabajen viendo sus procesos, que no pierdan la línea creativa cuidando la empresa con políticas muy claras sobre el cuidado del medio ambiente, y que, si tienen dudas, busquen apoyo”, agregó.

En el mismo sentido, Fabiola Muñoz, ex ministra de Ambiente, mencionó que las empresas de la industria textil tienen que analizar sus procesos, identificar su huella, tanto la huella hídrica y la huella energética, como los insumos que utilizan, entre otros factores que involucran su fabricación.

Fabiola Muñoz,
Ex ministra de Ambiente

“Todas las actividades deben repensar su forma. Hay que mirar qué tipo de tintes se están utilizando. Uno de los problemas fundamentales de la industria de la moda son los tintes, por eso lo importante en cualquier empresa de industria textil es que analicen sus procesos, identifiquen su huella, tanto la huella hídrica y la huella energética; es importante optimizar el uso de recursos, es decir cuestionarse sobre qué insumos utilizan; también buscar tecnologías como alternativas frente a las ya existentes; y finalmente, involucrar a la población sobre el proceso y los materiales”, enfatizó la ex ministra.

Trabajar en conjunto más que competir

Para Rizal Bragagnini, director del Gremio Indumentaria de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), esto se logra cuando las empresas apuestan por trabajar en conjunto, más que competir.

“Desde el Gremio Indumentaria de la Cámara de Comercio hemos realizado hace dos años el Clúster de Moda Sostenible, donde 35 marcas apuestan por el trabajo en conjunto más que la competencia de unas con otras”, aseveró.

Aseguró que buscar aliados de la moda sostenible tiene un costo, además del gran reto que representa trabajar en este sector. Pero este grupo busca convertirse en el equipo de solución, unión y creación de nuevas propuestas en línea de la sostenibilidad de la moda. 

Bragagnini señaló que actualmente unirse al Clúster de Moda Sostenible llega a costar en la primera cuota de ingreso de 9 mil soles y, poco después, 200 soles de manera mensual que dan acceso a sus diferentes iniciativas y a la formalización que merece la empresa y el equipo. 

Es importante que sean cada vez más los consumidores que tomen conciencia sobre el origen del producto, que en muchas ocasiones no son investigados, porque necesitamos llegar a convertirlos en consumidores más conscientes. 

Marcas aliadas a la sostenibilidad 

Si bien existen marcas en el mundo que presentan sus productos de manera respetuosa con el medio ambiente, no siempre se da de esa manera. Esta el caso del Greenwashing, término que hace referencia en inglés green (verde) y washing (lavado) de clientes (o recuperarlos), que es una práctica engañadora que muchas empresas utilizan para hacer creer a sus clientes de sus prácticas medioambientales. 

Sin embargo, no todo está perdido. Desde hace años se ha venido incentivando de manera ética y verdadera el cuidado de los recursos del medio ambiente en la industria de la moda. Este movimiento de moda sostenible comenzó con las marcas internacionales y reconocidas que propusieron este movimiento como parte de un cambio para el futuro. 

Las primeras marcas en comenzar con este movimiento fueron: Burberry, Gucci, Versace y Stella McCartney, quienes comenzaron a trabajar con instituciones de sostenibilidad, donde certificaron sus procesos y dejaron atrás el uso de pieles en sus colecciones. Estas empresas ahora fabrican sus prendas con materiales reciclables y biodegradables. 

Esta práctica comienza a ser cada vez más visibilizada por grandes marcas ya posicionadas en sus mercados. Tal es el caso de Balenciaga, con el nuevo lanzamiento de las zapatillas “Paris Sneakers”, que han sido lanzadas al mercado en la edición limitada de 100 pares de zapatillas destrozadas, con la intención de rediseñar un “clásico aspecto gastado”, que permite hacer la idea de que son “para toda la vida” y de esta manera dar el mensaje hacia el consumo responsable en la industria. 

Esfuerzos en la industria peruana 

En el caso de la industria de la moda peruana, las empresas no han estado ajenas a unir sus esfuerzos y seguir esta gran iniciativa, por lo que se han ido sumando a reducir el uso de los recursos o la reutilización de estos en sus diseños. 

Desde hace varios años que las marcas peruanas a través de iniciativas anteriores se han sumado a la sostenibilidad en la moda. De tal manera que, desde el Estado, se propuso realizar uno de los primeros eventos que estaban enfocados en generar buenas prácticas en comercio justo: el evento de PROMPERÚ en el 2009, donde se enfocó en el sector de industria de la vestimenta para productos en alpaca y artículos de decoración y regalo. 

En ese año eran más de 15 empresas certificadas que querían participar de esta nueva acción. Actualmente, las marcas también se encuentran en un camino sostenible donde pueden certificarse y obtener mejores prácticas. En el Perú actualmente hay más de 30 empresas sostenibles que tienen objetivos medioambientales justos, así como desarrollan identidad peruana y usan recursos peruanos de alta calidad. Sin embargo, aún faltan muchas más que sean visibilizadas y apoyadas por el consumidor peruano. 

Por ello, otra de las acciones que se recomienda desde los especialistas, es apoyar a las marcas ya existentes. Pero teniendo en cuenta que el camino para llegar a ser sostenibles no es nada fácil y con esto supone también distintos retos y adversidades que han tenido que sobrepasar estas marcas, es necesario apoyar a estos emprendimientos que buscan cambios a nivel global. 

Rizal Bragagnini
Director del Gremio Indumentaria de la
Cámara de Comercio de Lima (CCL)

Si hablamos de una de ellas, es el caso del emprendimiento Polleras de Agus, una empresa con certificación B, fundada en 2014 que nació con un objetivo de moda sostenible, en base a materiales con menos impacto ambiental y un trabajo con artesanos de 25 comunidades del interior del país.

Es importante que sean cada vez más los consumidores que tomen conciencia sobre el origen del producto, que en muchas ocasiones no son investigados, porque necesitamos llegar a convertirlos en consumidores más conscientes.

Sus prendas están confeccionadas en base al concepto de identidad peruana con materiales de alta calidad y mantienen las técnicas originales de tejido, sastrería y bordado. Cada una de ellas, está confeccionada con la delicadeza que merecen las manos de los pobladores de las comunidades de Ayacucho, Huánuco, Huancayo, Cusco, Pucallpa, Lima y Arequipa. 

Para Griela Pérez, CEO & Cofunder de Polleras de Agus, el compromiso con el medio ambiente en Polleras de Agus estuvo marcado desde el principio y por ello consideró importante guiarse por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 

Griela Pérez
CEO & Cofunder de Polleras de Agus

“Nosotros le hemos puesto énfasis al ODS 5 que es tomar en cuenta que la sostenibilidad también es incentivar un adecuado ambiente laboral y cuidar de nuestros trabajadores. Por ello, nosotros incentivamos a que los bordadores no sean solo hombres, sino que en su núcleo familiar también haya mujeres y tengan representación de más del 60%”, mencionó. 

Además, Polleras de Agus ha considerado importante cuidar de los recursos que la industria utiliza para la fabricación, por lo que produce tres colecciones al año, y no fabrica grandes cantidades de textiles sino solo lo necesario para la venta. “No sobrestockeamos el mismo producto y no producimos más de tres colecciones al año, sino colecciones necesarias y fundamentales para la venta”, dijo. 

Con estas iniciativas las Polleras de Agus han llegado a salvar la vida de miles de niños con la construcción del primer hospital especializado en cáncer infantil y pediátrico en Urubamba, Cusco. Además, ha brindado ayuda a través del programa Vidawasi, que pretende contar con un albergue para que las familias más necesitadas puedan acompañar a sus hijos durante su cuidado brindando un servicio de salud integral. 

Así como esta iniciativa existen muchas otras más que puedes apoyar siendo consumidor o emprendedor. Recuerda que una prenda puede representar más de un recurso natural gastado, agua desperdiciada, animales sacrificados, entre otros recursos limitados que han sido capturados del planeta para obtener la prenda que está en tu armario. Sin embargo, tú te puedes convertirte en agente de cambio si tomas nota de estas acciones y apoyas a las marcas que impulsan la moda sostenible en el país.

5 acciones para impulsar la Moda Sostenible en el Perú 

Para Rizal Bragagnini, director del Gremio Indumentaria de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), la clave es trabajar juntos para crear aliados, y dentro del Clúster de Moda Sostenible se proponen cinco acciones para garantizar un avance sostenible y de éxito para las marcas: 

  1. Marcas peruanas posicionadas en el “lujo sostenible” 

Lograr la transición a las marcas para diseñar un mercado de lujo sostenible, no necesariamente de moda, sino apoyar a la marca para que produzca más “lujo sostenible”, es decir que el Perú fomente prendas de calidad al precio real que cuesta en el exterior. Es importante valorar la prenda por su calidad, y pagar el precio que merece el recurso utilizado. 

  1. Economía circular 

Desarrollar e implementar modelos de economía circular basados en el programa “residuo cero”, a través de la colaboración entre grandes empresas y Mypes. Hacia un camino de generar más economía circular se propone generar nuevos productos evitando la generación de residuos en cantidad. 

  1. Integración y digitalización de Pymes y Mypes 

Es importante formalizar, profesionalizar a las marcas, para que lleguen a ser digitales. Se busca crear una plataforma tecnológica para tener estatus de producción y disponibilidad de MIPYMES, previa formalización y profesionalización. 

  1. Certificación 

Ayudar a estas empresas a ser parte de la certificación de B Corporation e implementar estándares de sostenibilidad. Es importante que las marcas se certifiquen y se coloquen en un mercado internacional capaz de competir con los demás productores. 

  1. Escuela de líderes

Desarrollar el liderazgo de cada Mype y lograr que cada una sea líder de su propio emprendimiento. No esperar que exista alguien que lidere su propio emprendimiento, sino empoderarse para amar y crear nuevas alternativas de ese mismo proyecto.







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