Al menos ocho de cada 10 colaboradores y colaboradoras en México y en Latinoamérica no disfrutan su empleo para generar ingresos, según un informe de la compañía de análisis y asesoría Gallup. El documento señala que es una estadística preocupante si se piensa que las personas dedican unas 81 mil 396 horas de su vida al empleo, la única actividad a la que dedicamos más tiempo después de dormir. 

Entre las y los colaboradores encuestados en la región, el 53% informa sentirse “emocionalmente distante”, y el 19%, constantemente “miserable”. Se trata del registro más alto desde 2020, cuando se habían establecido récords para el porcentaje de empleados que informaron sentirse estresados ​​​​diariamente. 

El reporte de la consultora analiza tres niveles superiores de agotamiento laboral: burnout, estrés y tristeza respecto al resto del mundo. El 80% de las personas en la región no siente un vínculo emocional ni compromiso con su empleo. Y son las mujeres latinas quienes experimentan mayormente estos sentimientos abrumadores.

No obstante, los hallazgos señalan que la «falta de compromiso» reportada es atribuible al líder. No a las empresas, sus políticas o la tecnología. De acuerdo con los resultados, los colaboradores prefieren un liderazgo que potencialice sus habilidades y desarrollo, a uno que solo manifieste instrucciones.

De acuerdo con Gallup, los datos resultan particularmente importantes para empresas y sus áreas de reclutamiento, si se considera que la productividad y la innovación está asociada al compromiso de las y los colaboradores. Mientras los trabajadores no comprometidos no solo no disfrutan su trabajo, socavan los logros de las y los colegas que sí se sienten comprometidos. Hasta este punto, los líderes, colaboradores y colaboradoras tienen una gran brecha por cerrar.

El 80% de las personas en la región no siente un vínculo emocional ni compromiso con su empleo.

Pero lo anterior también refiere a que la idea y concepto de liderazgo en el lugar de trabajo necesita reformularse. Cuando pensamos en los líderes de hoy, pensamos en las personas que están a cargo. La forma en que debemos pensar en los líderes es en las personas que cuidan a las personas a su cargo. Esas son dos formas de pensar fundamentalmente diferentes.

¿Qué esperan de los gerentes?

Según la encuesta, cualidades como honestidad y autenticidad. Ante este escenario, Harvard Business School señala seis habilidades para construir un liderazgo fuerte en los negocios y revertir el panorama.

1. Inteligencia emocional

Se refiere a la capacidad de las personas para reconocer y manejar las emociones en sí mismos y en los demás. Por lo general, se divide en cuatro áreas:

Autoconciencia: Reconocer las propias fortalezas, debilidades y emociones.

Autogestión: Regular las emociones, especialmente durante períodos de mucho estrés.

Conciencia social: Reconocer las emociones de los demás. Esto también se conoce como la capacidad de mostrar empatía.

Gestión de relaciones: Gestionar las relaciones con los demás a través de la influencia, el entrenamiento, la tutoría y la resolución de conflictos.

2. Comunicación

Las habilidades de comunicación de un líder son fundamentales para el éxito de un equipo. Para comprender por qué, piensa en el papel que desempeñan los líderes: motivan a otros a seguirlos y cambiar el chip de los que no disfrutan su empleo para integrarlos hacia objetivos compartidos.

La capacidad de comunicarse efectivamente con los demás también afecta la eficiencia del grupo y determina cómo se llevan a cabo las tareas. Para asegurarse de que estas tareas se realicen correctamente, determina si estás exhibiendo las habilidades de comunicación efectivas necesarias para informar al equipo sobre sus objetivos y el plan para lograrlos.

3. La capacidad de sacar el mejor rendimiento

Un líder eficaz no les dice simplemente a los demás qué hacer o microgestiona cómo se completan las tareas. En cambio, faculta a los empleados para que hagan aquello para lo que fueron contratados. Esto no solo mejora el rendimiento del equipo, sino que también libera tiempo para realizar tareas esenciales de liderazgo, lo que puede mejorar en gran medida la gestión del tiempo. 

Un líder eficaz no les dice simplemente a los demás qué hacer o microgestiona cómo se completan las tareas.

4. Autoconciencia

Para liderar hábilmente al equipo, es importante tener un nivel saludable de autoconciencia. Esto puede permitirte reconocer y controlar las emociones propias mientras realizas tus tareas, ayudando a seguir siendo efectivo durante situaciones particularmente estresantes.

Además, la autoconciencia es una de las cualidades de liderazgo más esenciales porque puede capacitar para identificar el estilo de liderazgo.

5. Resiliencia

En los negocios, las cosas rara vez salen exactamente como se esperaba. No importa qué tan bien tengas en cuenta los riesgos conocidos en la estrategia de negocios o en el lanzamiento de un producto, siempre habrá variables que pueden arruinar los planes. 

Asimismo, como líder, es importante permanecer flexible y resistente bajo presión y poseer habilidades críticas para resolver problemas que ayudarán a adaptarse a escenarios cambiantes y guiar al equipo hacia nuevos cursos de acción.

6. Educación financiera

Finalmente, es relevante reconocer que gran parte del tiempo de un líder está dedicado a la estrategia comercial: seleccionar los objetivos de la organización y esforzarse por alcanzarlos. Por necesidad, estos objetivos estarán vinculados en gran medida a cuestiones de rendimiento financiero: rentabilidad, flujo de caja y otras métricas clave. 







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