Ante la alerta por un posible Niño Costero de fuerte intensidad y los recientes terremotos en países de la región, especialistas subrayan la necesidad de fortalecer los sistemas de alerta temprana y la preparación de la población.

Por Stakeholders

Lectura de:

Los recientes sismos registrados en Venezuela y Colombia, junto con la constante actividad símica que caracteriza al Perú, han vuelto a evidenciar la necesidad de fortalecer la preparación ante eventos naturales que pueden ocurrir de manera repentina. A ello se suma la actual alerta por El Niño Costero, cuyo impacto podría intensificarse durante el verano 2026-2027 y aumentar el riesgo de lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos en diversas regiones del país.

Frente a este escenario, los sistemas de alerta temprana se han convertido en una herramienta fundamental para identificar amenazas con anticipación y difundir información que permita a las autoridades activar protocolos de respuesta y a la ciudadanía tomar medidas de protección. “Una alerta temprana puede darnos minutos valiosos para actuar. Para que sea efectiva, debe provenir de una fuente oficial, comunicar claramente el riesgo y llegar con suficiente anticipación. La tecnología cumple un papel fundamental, pero su verdadero valor está en ayudar a proteger vidas”, afirmó Felipe Espinoza, Director of Sales Engineering for International Projects de Gilat Perú.

Sin embargo, detectar una amenaza representa solo el primer paso. Sensores, sirenas, estaciones meteorológicas, radares y herramientas de monitoreo satelital permiten recopilar y analizar información clave, pero la efectividad del sistema depende de que esta pueda transmitirse rápidamente hacia las poblaciones potencialmente afectadas. Por ello, resulta indispensable contar con redes de comunicación robustas y mecanismos de respaldo que integren tecnologías como fibra óptica, telefonía móvil, radio y conectividad satelital, especialmente en situaciones donde parte de la infraestructura puede verse comprometida.

Los especialistas coinciden en que la tecnología, por sí sola, no garantiza una respuesta eficaz. La población debe estar familiarizada con las alertas oficiales y conocer los procedimientos adecuados para actuar cuando estas se emiten. Participar en simulacros, identificar rutas de evacuación, reconocer zonas seguras y disponer de un plan familiar de emergencia son acciones que permiten aprovechar de manera efectiva el tiempo que ofrecen los sistemas de alerta temprana.

Los acontecimientos recientes en distintos países de la región refuerzan la idea de que la gestión del riesgo debe enfocarse cada vez más en la prevención. En el caso peruano, el desafío pasa por fortalecer los sistemas de monitoreo, mejorar las capacidades de comunicación en territorios vulnerables y garantizar que la información generada pueda transformarse rápidamente en decisiones y acciones orientadas a reducir el impacto de futuras emergencias sobre la población.

LEA TAMBIÉN: Perú compite en el Premio Zayed a la sostenibilidad 2027 con proyecto de recuperación de infraestructura hídrica ancestral







Continúa con tu red social preferida

Al continuar serás un suscriptor gratuito

O continúa tu correo.

Escriba su correo electrónico con el que se suscribió para acceder

Suscríbete

Ya me suscribí.