Impulsared inició una nueva etapa de crecimiento con la creación de la Fundación Impulsared, una entidad que permitirá transferir su modelo de desarrollo territorial a nuevos espacios y sumar a organizaciones interesadas en promover oportunidades económicas sostenibles en distintas comunidades.
El anuncio se realizó durante la presentación de resultados del programa, una iniciativa impulsada por Repsol y operada por Linka, organización especializada en sostenibilidad y transformación social. Desde su puesta en marcha en 2023, el programa ha logrado la formalización de más de 65 emprendimientos en la zona norte de Lima y ha beneficiado de manera directa e indirecta a más de 20.000 personas.
Uno de los aspectos más destacados es la participación femenina. Actualmente, el 79% de las personas que forman parte de los emprendimientos impulsados por el programa son mujeres, lo que evidencia su papel en la generación de ingresos y oportunidades para sus familias y comunidades.
Emprendimientos con mayores tasas de supervivencia
Los resultados también reflejan un desempeño superior al promedio nacional. El 90% de los emprendimientos respaldados por Impulsared logró superar su primer año de operación y consolidarse como iniciativas vinculadas a la economía circular y al desarrollo local.
La cifra adquiere relevancia al compararse con el panorama empresarial del país. Según datos citados durante la presentación, ocho de cada diez empresas que se crean en el Perú no logran superar su primer año de vida.
Para alcanzar estos resultados, Impulsared brinda capacitación empresarial, asesoría para la elaboración de planes de negocio y acompañamiento permanente durante el proceso de formalización. Además, los emprendimientos seleccionados acceden a fondos no reembolsables para iniciar operaciones y reciben seguimiento técnico durante un año.
Un ecosistema que conecta oportunidades
Más allá del apoyo financiero y la capacitación, el programa apuesta por la construcción de un ecosistema local de emprendimiento. Este modelo permite que los participantes establezcan relaciones comerciales entre sí y generen vínculos con nuevos mercados e instituciones.
La estrategia también se apoya en una red de alianzas integrada por universidades, centros de formación e innovación del Estado, municipalidades, fundaciones y empresas privadas.
Durante el evento, Jaime Fernández-Cuesta, director ejecutivo de Repsol Perú, destacó la importancia de que la inversión social contribuya a fortalecer capacidades locales y genere oportunidades sostenibles en el tiempo.
“La competitividad de nuestras organizaciones está íntimamente ligada al desarrollo de los territorios donde operamos, a la fortaleza de sus comunidades y a las oportunidades que tienen las personas para construir un futuro mejor”, señaló.
Fundación Impulsared busca replicar el modelo en nuevos territorios
Por su parte, Marcela Villavicencio, directora legal y de Relaciones Institucionales de Repsol Perú, resaltó que el verdadero impacto social se produce cuando las personas cuentan con herramientas para tomar decisiones y construir su propio desarrollo.
“Una de las formas más poderosas de entender el impacto social es no decidir por las personas, sino contribuir a que ellas tengan la capacidad real de decidir por sí mismas y de acceder a nuevas oportunidades”.
Villavicencio anunció la creación de la Fundación Impulsared, concebida como un nodo de articulación desde el cual empresas y organizaciones podrán sumarse a la iniciativa y aplicar la metodología en sus propios territorios de influencia.
Con esta nueva etapa, Impulsared busca ampliar el alcance de un modelo basado en el fortalecimiento de capacidades, la autonomía de los emprendedores y el trabajo colaborativo entre distintos actores. La apuesta apunta a replicar experiencias exitosas y generar nuevas oportunidades de desarrollo local bajo una premisa central: cuando las oportunidades se conectan, su impacto se multiplica.









