En un contexto donde la crisis hídrica avanza con intensidad y se exigen respuestas concretas, desde Aquafondo, el Fondo de Agua para Lima y Callao, hemos reconocido a 19 proyectos con el Sello Empresa Hídricamente Responsable (EHR) 2025, con el objetivo de evidenciar cómo las empresas pueden convertirse en agentes de cambio, impulsando soluciones que mejoran la calidad de vida, fortalezcan la gobernanza del agua y promuevan la sostenibilidad desde sus territorios de influencia.
Con este reconocimiento, respaldado por el Global Water Partnership Sudamérica, reafirmamos el rol estratégico del sector empresarial en la construcción de un futuro hídrico sostenible y resiliente.
Un reconocimiento que impulsa liderazgo y acción
Los casos destacados confirman que el sector privado puede generar un impacto tangible, contribuyendo al bienestar de miles de peruanos y al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Para seleccionarlos, pasaron por una evaluación técnica rigurosa que considera impactos, innovación, sostenibilidad, gobernanza y participación social, con lo que otorgamos niveles de 1 a 5 estrellas en tres categorías: Innovación en agua, Soluciones basadas en la naturaleza (SbN) y Cultura del agua.
Así, las organizaciones reconocidas pasan a formar parte de la Red de Empresas Hídricamente Responsables, un espacio de articulación y aprendizaje que promueve la cooperación interinstitucional para ampliar el impacto de los proyectos hídricos.
Innovación en agua: empresas que marcan la pauta del cambio
En la categoría de innovación en agua destacamos a compañías que han apostado por tecnologías que optimizan el uso del agua y reducen su huella hídrica:
Fenix, con su programa “Agua de Mar que Transforma Vidas”, en Chilca, desaliniza agua marina para uso doméstico. Gracias a esta iniciativa, más de 8 000 personas han recibido agua potable gratuita. Este proyecto no solo representa una innovación tecnológica, sino también un modelo replicable de cómo transformar un recurso abundante como el agua del mar hacia un bien esencial para la población.
Orygen, por su parte, implementó en Moquegua un sistema robótico de limpieza en seco para paneles solares, evitando el uso de aproximadamente 6 millones de litros de agua al año. Gracias a ello, se incrementa la producción de energía equivalente al consumo de 24,936 hogares, y se prolonga la vida útil de los paneles.
Esmeralda Corp destaca por su modelo de economía circular en Lima: reutiliza el 100% de sus aguas residuales industriales y domésticas para irrigar 1,3 millones de m² de áreas verdes.
Cía. Industrial Nuevo Mundo ha mejorado su reutilización hídrica en Lima. Su proyecto permite reaprovechar el agua que antes era descargada a la PTAR. Ahora se almacena en tanques y se reutiliza en el siguiente ciclo de regeneración. El proyecto se ha replicado en un colegio que redujo su consumo de agua en un 61%.
«Cada empresa reconocida con el Sello EHR representa un ejemplo tangible de cómo las buenas prácticas generan impactos sociales y ambientales reales».
Netafim Perú, impulsa en diversas partes del país la adopción de tecnologías de riego de precisión en la agricultura familiar a través de un ecosistema colaborativo que integra agricultores, proveedores, compradores y organismos de financiamiento.
Rotoplas ha optimizado sus procesos de producción de tanques de agua para minimizar su huella hídrica. Adicionalmente realizaron donaciones de tanques a comunidades vulnerables y realizaron actividades de sensibilización en el cuidado del agua.
Tecnofil desarrolló un proyecto para reducir los residuos líquidos generados en su planta industrial de Lima Metropolitana, para recuperar y reutilizar el agua de sus sistemas de enfriamiento, lo que les permite recuperar 490 m³ de agua al mes, reducir significativamente la disposición al alcantarillado y garantizar su eficiencia operativa.
Newmont y La Asociación Los Andes de Cajamarca, con su plataforma Yakumovil, digitalizaron la gestión del agua potable en comunidades rurales de Cajamarca, favoreciendo a alrededor de 160 000 personas.
Estos proyectos nos demuestran que la innovación es un camino decisivo para enfrentar la escasez hídrica y reducir el impacto productivo sobre las cuencas.
- Soluciones basadas en la Naturaleza: restaurar hoy para asegurar el mañana
En la categoría Soluciones basadas en la Naturaleza en la gestión de Cuencas, las empresas reconocidas pusieron en valor los ecosistemas y las prácticas ancestrales que permiten incrementar la recarga de acuíferos y mejorar la resiliencia hídrica:
Backus fue distinguida por la rehabilitación de amunas en distintas comunidades de Lima al combinar conocimientos tradicionales con monitoreo hidrológico moderno. Como parte del proyecto, se formaron comités comunitarios de mantenimiento y se fortalecieron capacidades locales mediante talleres en gobernanza, operación y servicios ecosistémicos, para fomentar la corresponsabilidad social en la gestión del agua.
PepsiCo, con su proyecto de Rehabilitación y Mantenimiento de Amunas en Huarochirí, permitió una ganancia hídrica anual estimada en 125,000 m³, la creación de 60 empleos locales y la conservación de 42 hectáreas de ecosistemas.
ENGIE Perú, con el proyecto “Agua para Pachma” en Ancash, implementó un sistema de riego por gravedad que beneficia a más de 500 productores y optimiza el uso de agua para 120 hectáreas agrícolas.
Pavco Wavin impulsó el riego tecnificado en San Juan de Iris, reforzando el uso racional del agua en áreas altoandinas. Benefician directamente a 87 comuneros activos y a más de 600 pobladores, fortaleciendo su resiliencia productiva y la seguridad hídrica comunitaria.
Grupo AJE en Loreto y Cusco mantiene acciones de conservación de bosques amazónicos. Así, se ha contribuido directamente a la conservación del ciclo hídrico amazónico al proteger la cobertura forestal y 11 especies nativas de flora y fauna, evitando la erosión y garantizando la filtración de agua hacia los ríos.
Coca Cola, con la Rehabilitación de Amunas en Zarate y Pucusana, permitió incrementar la infiltración de agua en aproximadamente 246 millones de m³ al año, contribuyendo a la seguridad hídrica de más de 5 000 personas en comunidades altoandinas y 27 000 habitantes urbanos aguas abajo.
Cultura del agua: educación y ciudadanía para la sostenibilidad
Con el Sello EHR también destacamos esfuerzos orientados a la educación hídrica, la gobernanza comunitaria y la promoción de una cultura de uso responsable del agua:
Softys Perú fue reconocida por su programa Softys Contigo, que ha beneficiado a más de 6 500 personas mediante instalaciones de agua segura, infraestructura de higiene y talleres educativos en comunidades vulnerables de Lima.
Nestlé Perú fue premiada por instalar sistemas de captación, cloración y distribución de agua en comunidades proveedoras de leche en Cajamarca, beneficiando a más de 1 000 familias y fortaleciendo asociaciones comunales.
CBC Perú en Lima, formó a 99 líderes comunales en diseño de proyectos de agua, quienes desarrollaron 19 propuestas con potencial de movilizar más de S/ 3,3 millones en inversión pública.
GCM Perú impulsó en Ica un proyecto educativo de hidroponía escolar con agua desalada, logrando una reducción del 65 % en el consumo de agua para cultivos. El programa ha beneficiado a 290 estudiantes, 28 docentes y alrededor de 2,000 personas de la comunidad
PepsiCo, con su estrategia Agricultura Positiva, trabaja directamente con más de 230 socios agricultores en siete regiones del Perú y está orientada a implementar prácticas regenerativas y sostenibles en toda la cadena de suministro agrícola, con especial enfoque en la eficiencia hídrica.
Esperamos que estos modelos de eficiencia hídrica inspiren a otras empresas a seguir su ejemplo, creando un efecto multiplicador que puede mejorar significativamente el acceso al agua en todo el país.
El agua no solo sostiene la vida, sino también la economía. Cada empresa reconocida con el Sello EHR representa un ejemplo tangible de cómo las buenas prácticas generan impactos sociales y ambientales reales.
Desde Aquafondo reafirmamos nuestro compromiso de seguir promoviendo alianzas estratégicas, proyectos de impacto y espacios de articulación que garanticen la disponibilidad de agua para las próximas generaciones de todo el país.









