El megaproyecto de servicios múltiples del Mar Rojo en Arabia Saudita inició oficialmente su operación comercial y se consolidó como el sistema aislado de la red nacional más grande del mundo impulsado por energías renovables. Esta infraestructura integra una planta solar fotovoltaica de 358 MWac y un sistema de almacenamiento de energía por baterías de 1.2 GWh, diseñado para abastecer de manera autónoma un complejo turístico completo y sus redes de soporte operativo.
La magnitud del proyecto quedó registrada en mayo de 2025, cuando Guinness World Records certificó una sección de la planta de 1,125.18 MWh como la instalación de almacenamiento sin conexión a la red más grande del planeta. Además de electricidad, el sistema sostiene tres plantas de desalinización con capacidad de 32,500 m³ diarios, un sistema de tratamiento de aguas residuales de 16,000 m³ al día y un sistema de refrigeración de distrito de 32,500 toneladas.
El proyecto se desarrolló bajo un modelo de asociación público-privada respaldado por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF). La concesión de 25 años permite que Red Sea Global adquiera electricidad, agua y servicios básicos del consorcio liderado por ACWA Power, con SEPCOIII a cargo de la ingeniería y construcción, y la participación estratégica de Huawei, que aportó 400 MW de generación fotovoltaica y 1.3 GWh de almacenamiento en baterías avanzadas.
El sistema opera de manera aislada de la transmisión nacional y utiliza tecnología de formación de red (grid-forming) para establecer voltaje y frecuencia propios, equilibrando la generación solar con la demanda. Sus capacidades incluyen arranque en negro y tolerancia a fallas en tiempo real, garantizando energía limpia para hoteles, el Aeropuerto Internacional del Mar Rojo, transporte eléctrico, redes 5G y sistemas de agua.
La transición a la fase operativa marca un precedente para los sistemas eléctricos aislados a gran escala. El megaproyecto demuestra que las energías limpias respaldadas por almacenamiento inteligente pueden sostener redes críticas de manera confiable y económica, incluso en condiciones extremas. Su desempeño ofrece lecciones valiosas para replicar soluciones similares en islas, instalaciones industriales aisladas y nuevos desarrollos urbanos donde extender líneas de transmisión resulta inviable o demasiado costoso.









