Con apenas unos años de desarrollo, B+ ya cuenta con una aplicación en etapa pre-semilla, un dispositivo físico funcional llamado Rockie 1 y una visión que apunta a escalar desde Perú a otros países. Su fundador, Álvaro Zúñiga Canazas, busca demostrar que la tecnología también puede ayudar a construir hábitos, bienestar y proyectos con evidencia real.

Por Denisse Torrico

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En un ecosistema tecnológico donde la mayoría de aplicaciones compiten por captar más tiempo frente a la pantalla, un joven peruano propone hacer exactamente lo contrario: crear tecnología que ayude a recuperar el foco.

Ese es el propósito de B+, la startup fundada por Álvaro Zúñiga Canazas, un proyecto que combina inteligencia artificial, interacción por voz, gamificación y un dispositivo físico para transformar la manera en que las personas construyen hábitos y gestionan sus proyectos.

Ya cuenta con una aplicación lista para su lanzamiento público y con Rockie 1, un prototipo funcional de hardware diseñado para convertirse en un compañero cotidiano que reduzca la dependencia del celular.

“Las aplicaciones de productividad te dejan planear y marcar casillas, pero nadie verifica si realmente hiciste algo. En B+ partimos de una idea muy simple: decir no es demostrar”, afirma Zúñiga.

Una startup peruana que une hábitos, IA y hardware

La propuesta de B+ integra una plataforma móvil y web con un sistema de validación mediante fotografías e inteligencia artificial, además de una comunidad donde el cumplimiento de metas también impacta al equipo. Todo ello gira alrededor de Rockie, una mascota digital que evoluciona conforme el usuario mantiene sus hábitos. El proyecto, además, incorpora un dispositivo físico desarrollado por el propio equipo.

“El celular es, al mismo tiempo, la herramienta y el enemigo. Tiene feeds, notificaciones y decenas de aplicaciones compitiendo por tu atención. Rockie 1 existe para sacar ese ritual fuera del feed”, explica el fundador.

Desde el dispositivo, el usuario puede registrar tareas por voz, revisar su progreso diario y consultar el estado de sus hábitos sin necesidad de ingresar al teléfono. Según Zúñiga, el objetivo es crear un “respiro digital”: un objeto dedicado exclusivamente a acompañar el desarrollo personal y la organización cotidiana.

Tecnología que busca demostrar, no solo registrar

Uno de los pilares del proyecto es reemplazar la lógica tradicional de “marcar una tarea como completada” por un sistema que valide la evidencia de que realmente ocurrió.

La inteligencia artificial analiza fotografías para confirmar la realización de un hábito, mientras que la voz permite crear tareas y hábitos sin escribir ni navegar entre múltiples aplicaciones.

“La clave no es usar tecnología por usarla, sino alinear cada capa con un problema real de retención. La IA valida que hiciste el hábito; la voz reduce la fricción para organizarte, y la gamificación construye identidad y pertenencia, no solo motivación de corto plazo”.

Ese enfoque, explica, busca combatir una de las principales razones por las que las personas abandonan las aplicaciones de productividad: la falta de compromiso real y de seguimiento a largo plazo.

Innovar desde Perú con ambición internacional

Desarrollar una startup que combina software, hardware e inteligencia artificial desde Latinoamérica ha significado construir con recursos limitados, pero también demostrar capacidad de ejecución.

“Construir una startup de hardware e IA desde Latinoamérica significa hacer más con menos. Lo hacemos desde Lima, con ambición global, pero con los pies en la tierra”, afirma Álvaro Zúñiga.

El emprendimiento ya desarrolló una beta funcional de la aplicación, un servidor de validación con IA y un prototipo electrónico ensamblado por su equipo. La visión ahora es consolidar el producto en el mercado peruano y preparar su expansión hacia mercados internacionales.

Reemplazo del cierre de inversión

B+ se encuentra en etapa pre-semilla y actualmente busca inversión para consolidar el crecimiento de la aplicación y la evolución de Rockie 1 hacia un producto listo para manufactura.

El objetivo es fortalecer el ecosistema desde Perú, validar su crecimiento con usuarios y construir las métricas necesarias para competir en un mercado internacional.

“No buscamos capital para empezar a desarrollar una idea. Buscamos inversión para un ecosistema que ya respira”, señala el fundador.

La visión de Álvaro Zúñiga trasciende la productividad. Su apuesta es construir herramientas que ayuden a desarrollar capacidades humanas como el aprendizaje, el dominio propio y la gestión emocional en un contexto marcado por la sobreestimulación digital.

“Queremos construir tecnología rebelde: en un mundo donde muchas empresas compiten por tu atención, B+ apuesta por herramientas que fomenten el aprendizaje, el dominio propio, la autoconciencia y el bienestar, para que cualquier persona o equipo pueda desarrollar lo que le importa y hacerlo bien, con verificación real.”, finaliza.

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