Investigadores de la Universidad Científica del Sur, en colaboración con equipos internacionales, han desarrollado proyectos pioneros en la Antártida durante las expediciones ANTAR XXIV, XXV, XXVI, XXVII y XXIX (2017-2023) a bordo del BAP Carrasco, así como en la circunnavegación costera internacional de 2025 a bordo del rompehielos ruso RV Akademik Tryoshnikov. Los análisis de las muestras recolectadas revelan hallazgos clave sobre la biodiversidad marina y su respuesta a los cambios ambientales.
“Cada especie identificada, cada dato recolectado, nos acerca más a comprender cómo el cambio climático está transformando los ecosistemas antárticos y, con ello, el equilibrio global de nuestro planeta”, afirmó Marie Anne Gálvez, decana de Biología Marina de la Universidad Científica del Sur.
¿Qué especies antárticas fueron descubiertas por los científicos peruanos?
Esponjas antárticas: 12 especies nuevas en Bahía Almirantazgo
Durante las expediciones ANTAR XXVI y XXVII, los científicos analizaron núcleos de sedimento marino y descubrieron 27 grupos de esponjas, de los cuales 12 especies nunca habían sido registradas en la Bahía Almirantazgo.
El estudio de las espículas fosilizadas funciona como una “máquina del tiempo” que permite reconstruir la evolución de estas poblaciones y entender cómo fenómenos como el deshielo, los vientos o la contaminación afectan la vida marina.
Briozoarios: arquitectos invisibles del ecosistema
En la Ensenada Mackellar, cerca de la Estación Científica Antártica Machu Picchu, se identificaron 36 especies de briozoarios. Estos organismos microscópicos crean estructuras que sirven de refugio para otras especies y cumplen un rol crítico en el secuestro de carbono azul, almacenando dióxido de carbono en el fondo marino. El hallazgo establece una línea base científica para medir el impacto del cambio climático en la biodiversidad de la zona.
Clorofila-a: primera medición peruana en circunnavegación antártica
En la expedición ICCE 2025, investigadores peruanos midieron por primera vez la concentración de clorofila-a alrededor del continente. Los niveles más altos, entre 2.5 y 3.5 mg m⁻³, se registraron en zonas costeras y de plataforma continental, asociados al deshielo que aporta nutrientes.
El fitoplancton, base de la cadena alimentaria, es altamente sensible a la luz, el hielo marino y el viento, factores alterados por el cambio climático. Su disminución afectaría tanto la capacidad del océano para capturar carbono como la supervivencia de especies dependientes, desde el krill hasta las ballenas.
“Entender la biodiversidad de estos ecosistemas y cómo ha variado en el tiempo es esencial para predecir los impactos futuros del cambio climático, no solo en el continente blanco sino en todo el planeta”, subrayó Gálvez.
Ciencia peruana en el debate global
Estos hallazgos fueron presentados en el seminario internacional “La Antártida como centinela del cambio climático”, organizado por la Dirección de Asuntos Antárticos del Ministerio de Relaciones Exteriores y la Universidad Científica del Sur, con respaldo de la International Association of Cryospheric Sciences (IACS).
La investigación posiciona al Perú como actor relevante en el estudio de la biodiversidad antártica y en la construcción de estrategias globales frente al cambio climático.









