El Banco Mundial (BM) anunció que dejará de destinar el 45% de sus préstamos anuales a proyectos con beneficios climáticos, en una decisión que refleja la presión ejercida por el gobierno de Donald Trump para reducir los compromisos ambientales adoptados durante la administración de Joe Biden en 2023. La institución explicó que completará una transición estratégica hacia un modelo basado en resultados, evaluando el impacto real de los préstamos en lugar de fijar metas de asignación.
El presidente del BM, Ajay Banga, señaló que el enfoque actual se centra en el “desarrollo inteligente”, una estrategia que busca generar empleo y crecimiento en los países miembros, integrando soluciones de adaptación como agricultura resistente a la sequía, infraestructura resiliente ante desastres y energías renovables.
Revisión del plan y tensiones internas
A petición del Directorio Ejecutivo, el Grupo de Revisión Independiente evaluará el Plan de Acción contra el Cambio Climático (CCAP), vigente desde 2016 en ciclos quinquenales. El banco también eliminó el objetivo previo de destinar el 35% de los préstamos a proyectos climáticos, aunque aseguró que la demanda de este tipo de iniciativas sigue siendo alta entre los países socios.
Las diferencias dentro del Directorio quedaron en evidencia en octubre, cuando Francia y otros 18 países accionistas respaldaron la continuidad de la financiación climática mediante una carta conjunta. Estados Unidos, Rusia, Kuwait y Arabia Saudita se negaron a firmar, mientras India y Japón se abstuvieron.
En 2025, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, instó al BM y al FMI a retomar sus misiones principales de desarrollo económico y estabilidad financiera. Argumentó que ambas instituciones se habían desviado hacia temas como cambio climático y género, áreas que la administración Trump rechazaba. En abril, Bessent calificó de “miope” la estrategia del banco de centrarse en indicadores de financiación climática y exigió su eliminación.
Por el contrario, la ministra francesa de Desarrollo, Eleonore Caroit, pidió mantener intacto el objetivo de destinar fondos a proyectos ambientales.
Compromiso de seguimiento
Aunque abandonó las metas de asignación fija, el BM confirmó que prorrogará el CCAP, que expiraba esta semana. “El marco normativo actual ha sido eficaz para integrar el modelo de desarrollo inteligente en todas las actividades del Banco, con el fin de satisfacer las necesidades y prioridades de los países socios. Por lo tanto, ampliaremos el CCAP”, señaló la institución.
El banco continuará supervisando indicadores clave como las emisiones globales de gases de efecto invernadero y el número de personas con mayor resiliencia frente a riesgos climáticos. Los reportes se elaborarán por proyecto y de forma agregada en informes trimestrales y anuales. Además, la entidad aseguró que seguirá explorando formas de mejorar la financiación para la adaptación, la conservación de la naturaleza y el control de la contaminación.









