El Global Petrol Prices 2026, en medio de la crisis de Medio Oriente, analizó los precios de combustibles en Latinoamérica. En ese sentido, Perú es uno de los países con mayor variación de la gasolina y diésel (o gasoil) de la región en los últimos tres meses. Con una variación de 37,9% y 43,4%, respectivamente.
El Brent, referencia internacional del crudo, registró subas significativas que, en distinta magnitud, se trasladaron a los surtidores de toda Sudamérica. En la región conviven modelos muy distintos: desde mercados prácticamente libre, como Perú o Chile, hasta esquemas altamente regulados o subsidiados, como Bolivia o Venezuela.
Global Petrol Prices 2026: Perú tiene los precios de gasolina y diésel más altos de la región
El informe evidencia la volatilidad del país frente a las crisis energéticas internacionales. Según el ranking, Perú cuenta con el precio de la gasolina situado en US$1,6 por barril, con un aumento del 37,9%; siendo el aumento más alto de la región.
Uruguay se lleva el podio con el costo de US$2,04, con un aumento del 5,8%; le sigue Chile con US$1,7 y una variación del 24,2%. Posteriormente, Perú en el tercer lugar. En el otro extremo, Bolivia, Venezuela y Colombia mantuvieron precios sin cambios.
- Uruguay: US$2,04 (5,8%)
- Chile: US$1,7 (24,2%)
- Perú: US$1,6 (37,9%)
- Argentina: US$1,5 (22,1%)
- Brasil: US$1,35 (8,8%)
- Paraguay: US$1,07 (16%)
- Bolivia: US$1,008 (0%)
- Colombia: US$0,8 (0,9%)
- Ecuador: US$0,799 (10,8%)
- Venezuela: US$0,035 (0%)
En el segmento del diésel, Perú encabeza los precios más elevados, con 1,709 dólares por litro, seguido de cerca por Argentina (1,60) y Chile (1,59). Brasil, con 1,48 dólares, y Bolivia, con 1,40 (aun con precios congelados desde hace meses) completan los primeros puestos. En contraste, Colombia registró una leve baja del 3,8%, la única reducción observada en la región durante el período analizado.
- Perú: US$1,709 (43,4%)
- Argentina: US$1,6 (29,1%)
- Chile: US$1,59 (45%)
- Brasil: US$1,48 (23,6%)
- Bolivia: US$1,4 (0%)
- Uruguay: US$1,2 (3,5%)
- Paraguay: US$1,16 (14,6%)
- Colombia: US$1,13 (-3,8%)
- Ecuador: US$0,782 (7%)
- Venezuela: US$0,004 (0%)
Las medidas que adoptaron los países de Latinoamérica ante la crisis de Medio Oriente
El mapa de precios sudamericanos refleja, en gran medidia, las decisiones poliíticas de cada gobierno. La región convive con modelos estructuralmente opuestos: desde mercados libres hasta esquemas donde el Estado absorbe el costo real.
En Brasil, la administración avanzó con la extención de impuestos federales y un esquema de asistencia a productores e importadores de diésel, con un costo estimado de US$5,800 millones. El objetivo fue reducir el precio final en aproximadamente 0,64 reales por litro y evitar un traslado pleno de la suba del crudo a los consumidores.
En Argentina, el Gobierno postergó la actualización de los impuestos a los combustibles para abril, una herramienta habitual para moderar los aumentos. También influyó la decisión de mayor petrolera, la estatal YPF, de estabilizar el precio por 45 días.
Por su parte, Perú, en donde los precios se determinan por oferta y demanda, endureció el tono regulatorio: el Gobierno anunció sancioes para empresas que incurran en prácticas especulativas, en un conexto de fuertes subas recientes.
En tanto Chile, la estrategia combinó aumentos significativos con ajustes técnicos en el mecanismo de estabilización, como la ampliación del periodo de referencia para calcular los precios internacionales, buscando suavizar la volatilidad.
El Global Petrol Prices 2026, en medio de la crisis de Medio Oriente, analizó los precios de combustibles en Latinoamérica. En ese sentido, Perú es uno de los países con mayor variación de la gasolina y diésel (o gasoil) de la región en los últimos tres meses. Con una variación de 37,9% y 43,4%, respectivamente.
El Brent, referencia internacional del crudo, registró subas significativas que, en distinta magnitud, se trasladaron a los surtidores de toda Sudamérica. En la región conviven modelos muy distintos: desde mercados prácticamente libre, como Perú o Chile, hasta esquemas altamente regulados o subsidiados, como Bolivia o Venezuela.
Global Petrol Prices 2026: Perú tiene los precios de gasolina y diésel más altos de la región
El informe evidencia la volatilidad del país frente a las crisis energéticas internacionales. Según el ranking, Perú cuenta con el precio de la gasolina situado en US$1,6 por barril, con un aumento del 37,9%; siendo el aumento más alto de la región.
Uruguay se lleva el podio con el costo de US$2,04, con un aumento del 5,8%; le sigue Chile con US$1,7 y una variación del 24,2%. Posteriormente, Perú en el tercer lugar. En el otro extremo, Bolivia, Venezuela y Colombia mantuvieron precios sin cambios.
- Uruguay: US$2,04 (5,8%)
- Chile: US$1,7 (24,2%)
- Perú: US$1,6 (37,9%)
- Argentina: US$1,5 (22,1%)
- Brasil: US$1,35 (8,8%)
- Paraguay: US$1,07 (16%)
- Bolivia: US$1,008 (0%)
- Colombia: US$0,8 (0,9%)
- Ecuador: US$0,799 (10,8%)
- Venezuela: US$0,035 (0%)
En el segmento del diésel, Perú encabeza los precios más elevados, con 1,709 dólares por litro, seguido de cerca por Argentina (1,60) y Chile (1,59). Brasil, con 1,48 dólares, y Bolivia, con 1,40 (aun con precios congelados desde hace meses) completan los primeros puestos. En contraste, Colombia registró una leve baja del 3,8%, la única reducción observada en la región durante el período analizado.
- Perú: US$1,709 (43,4%)
- Argentina: US$1,6 (29,1%)
- Chile: US$1,59 (45%)
- Brasil: US$1,48 (23,6%)
- Bolivia: US$1,4 (0%)
- Uruguay: US$1,2 (3,5%)
- Paraguay: US$1,16 (14,6%)
- Colombia: US$1,13 (-3,8%)
- Ecuador: US$0,782 (7%)
- Venezuela: US$0,004 (0%)
Las medidas que adoptaron los países de Latinoamérica ante la crisis de Medio Oriente
El mapa de precios sudamericanos refleja, en gran medidia, las decisiones poliíticas de cada gobierno. La región convive con modelos estructuralmente opuestos: desde mercados libres hasta esquemas donde el Estado absorbe el costo real.
En Brasil, la administración avanzó con la extención de impuestos federales y un esquema de asistencia a productores e importadores de diésel, con un costo estimado de US$5,800 millones. El objetivo fue reducir el precio final en aproximadamente 0,64 reales por litro y evitar un traslado pleno de la suba del crudo a los consumidores.
En Argentina, el Gobierno postergó la actualización de los impuestos a los combustibles para abril, una herramienta habitual para moderar los aumentos. También influyó la decisión de mayor petrolera, la estatal YPF, de estabilizar el precio por 45 días.
Por su parte, Perú, en donde los precios se determinan por oferta y demanda, endureció el tono regulatorio: el Gobierno anunció sancioes para empresas que incurran en prácticas especulativas, en un conexto de fuertes subas recientes.
En tanto Chile, la estrategia combinó aumentos significativos con ajustes técnicos en el mecanismo de estabilización, como la ampliación del periodo de referencia para calcular los precios internacionales, buscando suavizar la volatilidad.









