¿Cuál es la visión de la asociación sobre el avance de los proyectos de energías renovables en el país?
El Perú cuenta con una ventaja competitiva muy importante gracias a sus recursos naturales. Tenemos una de las energías solares más competitivas del mercado, y algo similar ocurre con la energía eólica y la hidroeléctrica renovable.
El país comenzó a mostrar avances con las licitaciones de Recursos Energéticos Renovables (RER) realizadas entre 2010 y 2015. Si bien fueron proyectos de menor escala, marcaron el inicio de la industria. Desarrollar un sector desde cero es complejo, ya que requiere contratistas especializados, conocimiento técnico, fabricantes y empresas que respalden la tecnología.
¿Existe un gran potencial de proyectos por desarrollar en el país?
En los últimos diez años, el sistema eléctrico ha requerido una mayor expansión de la oferta. Actualmente, más del 90 % de los proyectos en trámite —con solicitudes de conexión— corresponden a energías renovables.
Sin embargo, muchos de estos proyectos no han avanzado debido a la falta de claridad normativa y regulatoria, lo que ha frenado su desarrollo pese a ser las opciones más competitivas del mercado.
¿Qué aspectos de la normativa han limitado el despegue de las energías renovables?
El marco regulatorio peruano fue diseñado principalmente para un sistema hidrotérmico. Hoy contamos con nuevas tecnologías que presentan características distintas.
Por ejemplo, la energía solar es más consistente a nivel anual, pero más variable en el corto plazo. Estas diferencias requieren reglas específicas que el marco actual no contemplaba plenamente, por lo que resulta necesaria su actualización.
En otros países de la región, estos cambios se implementaron hace varios años. En el Perú, si bien se aprobó una modificación legal en diciembre de 2024, aún se está a la espera de sus reglamentos.
¿Cuál es la importancia de contar con estos reglamentos?
Como en toda normativa, la ley establece principios generales, pero los reglamentos definen cómo se aplican en la práctica.
Contar con reglamentos claros y oportunos es fundamental para el desarrollo de la industria. Su retraso genera incertidumbre en el mercado e impide que los proyectos se ejecuten a tiempo para atender la demanda. Es responsabilidad del sector, liderado por el ministerio, brindar señales claras que permitan a los agentes invertir con confianza.
“El Perú tiene condiciones privilegiadas para avanzar en una transición energética hacia fuentes de menor impacto ambiental”.

¿Qué reglamentos están pendientes y por qué son relevantes?
Uno de los más importantes es el reglamento de licitaciones, que definirá cómo las empresas distribuidoras convocan procesos, qué tipo de energía pueden contratar, los plazos y las condiciones de participación.
Su diseño será clave para determinar el nivel de competencia en el mercado, lo que influirá directamente en los precios de la energía y, en consecuencia, en el costo para los usuarios finales.
Frente a los retos de tecnologías como la eólica y la solar, ¿cuál es la importancia del reglamento de servicios complementarios?
Las energías renovables dependen de recursos naturales, lo que las hace limpias, pero también variables. Por ello, en muchos países se complementan con sistemas de almacenamiento, como baterías, que permiten garantizar potencia firme cuando la demanda lo requiere.
En el Perú aún no existe un reglamento específico para baterías. Esto genera preocupación ante una mayor penetración de renovables, ya que se necesita asegurar la flexibilidad, confiabilidad y resiliencia del sistema eléctrico.
¿Qué rol cumple la normativa para operadores en sistemas aislados?
La regulación de los sistemas aislados es otra pieza clave. Aunque afecta a una menor proporción de la población, es fundamental porque involucra a comunidades rurales con acceso limitado a energía.
Estos sistemas suelen ser costosos, contaminantes y poco confiables. Una normativa moderna permitiría incorporar energías renovables en estas zonas, mejorar la calidad del servicio y reducir los costos de suministro.
¿Cuál es el rol de las energías renovables frente al cambio climático y las metas NDC del Perú?
Es absolutamente fundamental. El Perú tiene condiciones privilegiadas para avanzar en una transición energética hacia fuentes de menor impacto ambiental.
A diferencia de otros países, en el Perú las energías renovables no solo reducen emisiones, sino que también son las más competitivas en costo. Esto permite avanzar en la diversificación de la matriz energética, mejorar la confiabilidad del sistema y contribuir a una mejor calidad del aire.
¿Qué expectativas tienen sobre otras fuentes como la geotermia y la biomasa?
Cada país debe evaluar qué tecnologías aportan mayor valor a su sistema eléctrico. Además de la solar y la eólica, existen otras alternativas como la biomasa y la geotermia.
Las principales diferencias entre estas tecnologías radican en el tipo de energía que aportan —si es firme o variable— y en sus costos de implementación.
¿Cuáles son las diferencias de costos entre estas tecnologías?
Diversos estudios muestran que la energía solar y la eólica suelen ser las más competitivas, con costos aproximados de entre 30 y 35 dólares por MWh.
En comparación, la hidroeléctrica y la biomasa se sitúan entre 50 y 60 dólares, mientras que la geotermia puede alcanzar alrededor de 80 dólares por MWh, similar a otras tecnologías como la nuclear.
En ese sentido, no existe una tecnología “preferida”, sino opciones con características y costos distintos que deben evaluarse según las necesidades del sistema.









