Protect capital and economic growth. High income on deposits and investments. Increase income and payouts. Loyalty program and benefits. Savings account. Maximize financial gains.

POR VÍCTOR FAJARDO – Profesor e investigador en Centrum PUCP

El crecimiento económico es una pieza fundamental en el rompecabezas del bienestar de un país. ¿Pero qué significa realmente este término? En palabras sencillas, es la mejora en el valor de todos los bienes y servicios producidos por una economía en un periodo de tiempo, generalmente un año. En el caso de Perú, el camino hacia un crecimiento económico sostenible y una mayor calidad de vida se ha vuelto un desafío en los últimos años, agravado por la pandemia de COVID-19.

Echando un vistazo a algunas cifras, durante un largo período de 27 años, desde 1993 hasta 2019, Perú experimentó un promedio anual de crecimiento sostenido del 4.8 %. Sin embargo, en los cinco años previos a la pandemia, de 2015 a 2019, este promedio disminuyó al 3.2 %. Y en los últimos cinco años, se redujo aún más, alcanzando un modesto 2.3 %. La caída del 10.95 % en 2020 debido a la pandemia afectó el promedio, aunque hubo una recuperación significativa en 2021, con un crecimiento del 13.35 %.

Podemos comparar la economía con una bicicleta: para avanzar, es necesario pedalear, pero también debemos asegurarnos de que la bicicleta esté en buen estado y no tenga frenos sueltos, ni ruedas desinfladas. Para el cierre del 2023, se estima un crecimiento del 0.9 %, corrigiendo la tasa del 2.2 % pronosticada por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) el pasado junio. Sin embargo, para lograr un crecimiento sostenible, debemos tomar decisiones que no darán frutos inmediatos, sino que impulsarán inversiones a largo plazo.

En ese sentido, consideremos algunas ideas para acelerar el crecimiento económico en Perú: en principio, la inversión pública es clave, pero debe ser eficiente y siempre enfocada en el bienestar de las personas. Según el Ranking de Competitividad Mundial, desarrollado por Centrum PUCP y el Institute of Management Development (IMD), Perú ocupa el puesto 60 en el pilar infraestructura, lo cual resalta la urgente necesidad de priorizar la inversión pública para impulsar la competitividad y el crecimiento económico.

En segundo lugar, no podemos depender únicamente de las exportaciones de recursos naturales, dado que los precios internacionales son tan inestables como el clima. Necesitamos diversificar nuestras fuentes de ingresos para ser más resistentes a las tormentas económicas.

En tercer lugar, la confianza del sector privado es un activo muy valioso. Promover un ambiente empresarial atractivo y seguro, reducir la inseguridad social y minimizar el ruido político es esencial para que las empresas apuesten por el crecimiento.

Por último, la transparencia en las instituciones públicas y un sistema de justicia sólido son pilares fundamentales para construir la confianza en el Gobierno y las instituciones.

Perú se encuentra en un momento crucial en su búsqueda de un crecimiento económico sostenible. El camino por delante no será fácil ni rápido, pero con un enfoque en la inversión eficiente, la diversificación económica, la recuperación de la confianza del sector privado y una mejora en la transparencia y las instituciones públicas, podemos avanzar hacia un mayor bienestar social para todos los peruanos. Bienestar y crecimiento económico van de la mano, con ambos, podremos conquistar nuevas cimas.







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