Por Javier Calvo Pérez

Lectura de:

Para este fin de año, quiero compartirles tres fundamentos básicos que considero muy valiosos para la vida de todo líder, para la cultura empresarial y para toda relación personal, relaciones de socios, accionistas, etc. :

1. Pensar con claridad

Siempre en la vida vamos a enfrentar momentos de crisis, discrepancias, discusiones o situaciones en las que no coincidimos con la otra persona. Muchas veces, a través de un texto, un mensaje o una palabra, nos sentimos amenazados, o podríamos sentir que nos están vulnerando, o simplemente que la otra persona se está alterando por algo que no debería.

“Lo ideal es hacer una PAUSA.”


Esa pausa, te permite preguntarte si lo que vas a responder en ese momento, o la acción que vas a tomar, va a perjudicar la relación hacia el futuro, ¿Se va a romper?, ¿Va a generar una herida?, o si lo que vas a responder o actuar beneficia la relación o el propósito que buscas hacia el futuro.

“La regla de las seis horas”

Si es por texto, he aprendido en mis años, a aplicar esta regla: Cuando me encuentro ante una situación de conflicto, de desacuerdo, o considero que la otra parte no está actuando razonablemente, me tomó seis horas responder.

En esas seis horas lo pienso bien, lo analizo, no me apresuro en responder el WhatsApp, el correo o el mensaje, consulto con mis  amigos, con mentores que tengo o con algún coach que siempre me acompaña. Y solo después de seis horas les respondo.

Esa pausa, es importantísima.

2. Saber escoger a tus socios

Elegir a tus socios y que coincidan en las partes no negociables de la vida, en aquellos principios que no se van a permitir transgredir, ni en las buenas ni en las malas, es más importante.

Me ha pasado que muchas veces, en situaciones de crisis; ya sean económicas, de flujo de caja o de reputación; algunas personas plantean cosas irracionales o que van contra la ética y los valores.

Me ocurrió alguna vez en un directorio que plantearon lo siguiente: nosotros facturábamos un monto a nuestros clientes por algún tipo de servicio, pero una parte de ese monto no se destinaba a lo que debía. Y alguno de los directores dijo: «Bueno, mientras el cliente no se dé cuenta, sigamos cobrándoselo».

A mí esas cosas me indignan y no las acepto.

«Las personas se transforman»

En muchos de mis cargos he visto impresionado, cómo las distintas situaciones, transforman a las personas, y las desconoces!!!

Es decir, son buenas, dicen que cumplen con todos los valores y con la ética, pero al momento del problema, cuando algo los incomoda o alguna regla o norma no les conviene, se transforman: Tratan pésimo al personal de la empresa o incluso a ti mismo como socio, pareja o amigo; quieren desconocer las reglas o normas que ellos mismos aceptaron y acomodar las circunstancias a lo que a ellos les conviene sin importarles el bien común.

Y es ahí, cuando se necesita pensar con claridad para ver cómo responderles y cómo actúas. 




3. Es imposible liderar sin firmeza

Es decir, en momentos como hemos señalado, se requiere líderes MUY FIRMES. 

Hay que tomarse la pausa: Sí. Pero la decisión y la acción que se tome debe ser muy firme!!!

“Porque sin firmeza no hay credibilidad. Sin firmeza, no hay claridad ni confianza en el camino.”

Seguridad en uno mismo

Para eso se necesita tener muchísima seguridad en uno mismo. Un líder debe trabajar intensamente en desarrollarla. Es decir, creer en su instinto, creer en lo que conoce, creer en el camino que se trazó y en las reglas y principios.

Eso es seguridad en uno mismo: no dejarse influenciar por esas personas, ni por las masas, ni por la presión social.

Reflexiona sobre estos tres fundamentos y ponlos en práctica. Son la base de un liderazgo auténtico y de relaciones sólidas, tanto en los negocios como en la vida.







Continúa con tu red social preferida

Al continuar serás un suscriptor gratuito

O continúa tu correo.

Escriba su correo electrónico con el que se suscribió para acceder

Suscríbete

Ya me suscribí.