En noviembre se realizó la COP30 en Belém (Brasil). Fue una conferencia en la Amazonía y cumplió con consolidar a este bioma estratégico para la humanidad en el centro de la agenda global. Si bien se reafirmaron las metas de mitigación del cambio climático y se avanzó en aspectos claves para la adaptación, financiamiento y en lo relativo a pérdidas y daños, diversas voces coinciden en afirmar que el proceso y acuerdos fueron limitados, sin compromisos vinculantes en aspectos especialmente relevantes como la eliminación de los combustibles fósiles y el escalamiento del financiamiento en la medida y urgencia que se necesita. Pese a ello, la fuerza de la sociedad civil, los pueblos indígenas y diversas agencias de cooperación impulsaron medidas concretas y con enfoque transformador, destacando el reconocimiento y el apoyo a la acción de los pueblos indígenas y comunidades locales.
Perú alberga el 13 % del bioma amazónico en su territorio. La Amazonía peruana constituye más del 60 % del país, es habitada por el 14 % (INEI, 2023) de la población nacional y acá se hablan más de 50 idiomas distintos, además del español. Este territorio biodiverso aún alberga más de 67 millones de hectáreas de bosques (plataforma GEOBOSQUES) y es hogar de más de 51 pueblos originarios (Ministerio de Cultura, 2023). Sin embargo, nuestra Amazonía presenta desafíos por la limitada infraestructura de desarrollo y densidad del Estado, así como presenta bajos niveles de desarrollo humano y una economía altamente informal y pequeña (menos del 5 % del PBI nacional1) . La Amazonia presenta – además – un avance explosivo de actividades ilegales (minería aluvial de oro, narcotráfico, entre otros) y de la deforestación (casi el 48 % de emisiones de GEI del Perú proceden de la pérdida de bosques2), que la expolian y amenazan la gobernanza y desarrollo nacional, así como el bienestar y derechos de la población que la habita, especialmente los pueblos indígenas.
«Otra solución práctica relevante es la implementación de mecanismos directos y más eficaces para financiar la conservación de bosques».
Más allá de los resultados de la COP y la velocidad de implementación de estos procesos globales en el nivel nacional, es importante que tomemos más conciencia que el cambio climático es ya una realidad y su abordaje en la gestión del desarrollo nacional requiere un mayor acento. Perú es uno de los países con mayor superficie de bosques y biodiversidad en el mundo, pero también es uno de los tres países más vulnerables al cambio climático. Por ejemplo, la agricultura, que sustenta gran parte de la economía nacional y las exportaciones depende de las variables del clima para tener éxito. En ese contexto, nuestro país tiene una agenda interna relevante en términos de mitigación y adaptación al cambio climático, y debemos redoblar esfuerzos en ello, tanto para gestionar los riesgos pero también para aprovechar las oportunidades emergentes, que también las hay.
En ese escenario general, Perú debe avanzar más – por ejemplo – en la implementación de soluciones prácticas como un programa de sustitución sostenible del café en las cotas más bajas de las áreas productoras, donde ya se ha perdido la aptitud agroclimática para este cultivo, que es fuente de medios de vida de más del 30 % de la población amazónica. Otra solución práctica relevante es la implementación de mecanismos directos y más eficaces para financiar la conservación de bosques y/o hacer más exitosa la gestión sostenible de los bosques que ya están realizando los pueblos indígenas, comunidades locales y otros titulares de títulos habilitantes y gestores de unidades de conservación en la Amazonia peruana. La Amazonia es un activo estratégico global y nacional para nuestro desarrollo ante los embates que nos impone el cambio climático. No nos podemos dar el lujo de seguir perdiéndola.
- INEI (2023). Sistema de Información Regional para la Toma de Decisiones. Estimación en base al PBI de Loreto, Ucayali, Madre de Dios, San Martin y Amazonas (25 mil millones de soles)/PBI nacional (567 mil millones de soles) en 2022. Estos cinco departamentos constituyen el 83% del bioma amazónico en Perú.
↩︎ - Gobierno del Perú (2023). Tercer informe de actualización ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.
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