Empresas en el Perú: gobierno corporativo en tiempos de desconfianza y elecciones

Por Mónica Villegas del Solar, Directora de Oportunidades Laborales de la UPC

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Cuando me invitaron a escribir un artículo sobre liderazgo, sentí una gran motivación para hacerlo, ya que hace mucho tiempo empecé a cuestionar su significado. Hace casi 30 años escuché a un líder increíble con el que tuve el honor de trabajar, que nos decía: “El liderazgo, no es una competencia; es un conjunto de competencias las que interactuando forman un líder”. En esa época también aprendí de otra gran maestra el concepto de “competencia” y lo aprendí para toda mi vida; denme solo unos segundos para resumirlo: una competencia es aquella capacidad que se compone de cuatro elementos: habilidad, actitud, conocimiento y práctica constante y permanente; cuando estos elementos convergen, es que contamos con una competencia.

Esto me llevó a pensar lo grande y difícil que es definir el liderazgo y qué competencias tienen que converger. Una de la cual no tengo la menor duda es la “empatía”; esa competencia que nos hace más humanos, que nos hace entender al otro en todas sus fuerzas y vulnerabilidades y que nos permite acompañar antes que juzgar o aconsejar. La otra más que evidente es la “comunicación correcta, efectiva, clara y sin atajos”; porque nos permite saber frente a quien estamos. El “saber motivar”, llegar a esa motivación intrínseca, que es la fuerza más poderosa del ser humano, y aunque suene extraño o raro es la motivación más pura y animal que sale del alma y es casi un instinto. Ser “íntegro y consecuente”; resumiendo, enseñar con el ejemplo; desear que lo que se refleja en el espejo, es lo que tengo junto a mí.

No puedo dejar de mencionar la “sencillez más la modestia”; sinergia potente que hace al líder ser reconocido en el ser y en el hacer. Vuelve al líder visible y presente, aunque no esté. Luego de tantas competencias con las que debe de contar un líder, me cuestiono también ¿por qué algunas empresas, muy pocas felizmente, confunden el concepto de jefes o autoridades con líderes?, cuando son conceptos diferentes, que definitivamente deberían ser complementarios. El recurso humano, el más valioso de los recursos y el generador de estos, distingue claramente lo que es un jefe, de lo que es un líder. Es por esta razón que los directores ejecutivos, los gerentes generales, los gerentes de recursos humanos y todos los altos directivos deben tener una idea muy clara de que es lo que están buscando para sus empresas y el logro de sus objetivos.

Modestamente, opino que la mejor combinación es un líder al que le den la oportunidad y lo desarrollen para que sea un jefe o un alto directivo. Por eso felicito a todas esas empresas peruanas y globales que apuestan por la formación de líderes con estas competencias y probablemente muchas otras más como “trabajo en incertidumbre”, nuestra única constante. En el Perú hay una inmensa riqueza, pero que nuestra riqueza natural no nos embriague y confunda, apostemos por esa riqueza que está en nuestros chicos y en nuestra gente.

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