Lima es una ciudad que vive de espaldas a su geografía. Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI), la capital peruana se caracteriza por una escasez extrema de precipitaciones, con menos de 15 mm de lluvia al año, casi siempre en forma de llovizna o garúa. En otras palabras, habitamos un desierto donde prácticamente no llueve, pero consumimos agua como si viviéramos en una región húmeda.
De acuerdo con datos recientes difundidos por El Comercio este mismo año, cada limeño usa en promedio 132.8 litros de agua potable al día. Esta cifra es mayor que la de muchas ciudades con abundante lluvia. París promedia 120 litros por persona al día, y Barcelona apenas 103. En Lima tenemos menos, pero consumimos más.
La raíz del problema no está solo en el clima ni en los hábitos de consumo, sino en la manera en que gestionamos los territorios donde nace el agua. Lima depende casi por completo de las cuencas altoandinas del Rímac, Chillón y Lurín, ecosistemas frágiles que enfrentan múltiples presiones: contaminación minera, vertimientos urbanos, sobrepastoreo, expansión informal, pérdida de bofedales, deforestación y cambio climático.
Por eso, hablar de seguridad hídrica exige mirar más allá de las tuberías y plantas de tratamiento. Exige una gestión territorial integrada de las cuencas. Esto implica articular a una diversidad de actores, tales como comunidades campesinas en cabeceras de cuenca, gobiernos locales y regionales, ANA, SEDAPAL, SUNASS, actores privados, ONG ambientales, universidades y organizaciones vecinales de Lima. No se trata solo de coordinar, sino de coproducir soluciones desde el territorio.
Entre los instrumentos disponibles destacan los consejos de recursos hídricos de cuenca, los planes de gestión integrada, las iniciativas de pago por servicios ecosistémicos, las reservas hídricas estratégicas y las inversiones en conservación de infraestructura natural. SEDAPAL, por ejemplo, canaliza parte de sus tarifas a través del Mecanismo de Retribución por Servicios Ecosistémicos (MERESE), financiando acciones de conservación en la parte alta del Rímac.
«No es viable seguir consumiendo como si el agua fuera ilimitada».
Además, las soluciones basadas en la naturaleza (SBN) ofrecen oportunidades concretas: la recuperación de bofedales, la restauración de amunas (canales preincaicos que recargan acuíferos), la reforestación de quebradas para estabilizar suelos y retener humedad, o la protección de humedales altoandinos que regulan el caudal de los ríos. Estas estrategias no solo son sostenibles y de bajo costo, sino que fortalecen la resiliencia social y ecológica del sistema hídrico que sostiene a Lima.
A ello se suma el cambio climático, que agrava la incertidumbre. La pérdida de glaciares andinos, las lluvias erráticas y los eventos extremos como El Niño alteran la disponibilidad estacional del agua. Las cuencas que surten de agua a Lima reciben hoy caudales más irregulares, impredecibles y vulnerables. Por lo tanto, nuestro sistema hídrico ya no puede planificarse como antes.
Mientras tanto, el mundo nos ofrece advertencias. Urbes como Ciudad del Cabo estuvieron a semanas del “Día Cero”; São Paulo vivió racionamientos severos; y metrópolis como Los Ángeles, Barcelona o Londres ya diseñan planes ante la escasez hídrica. Si ellas, con mayores reservas naturales, enfrentan crisis, ¿qué esperar en Lima?
Lima aún puede evitar ese destino, pero solo si entiende que el agua no es ilimitada y que no nace en la ciudad. La seguridad hídrica depende de gestionar responsablemente los territorios donde se origina, con visión de cuenca, justicia territorial e inversión en infraestructura ecológica. Sin ese cambio de paradigma, ni las plantas de tratamiento más modernas ni las campañas de ahorro serán suficientes.
Y también debemos asumir una transformación cultural. No es viable seguir consumiendo como si el agua fuera ilimitada. El tiempo de actuar es ahora. La gestión territorial de cuencas no es una opción técnica, es una tarea política, social y ética que definirá si Lima tendrá agua mañana.









