Por Gisella Alfaro, superintendente de sostenibilidad para LÍNEA 1 del Metro de Lima

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Cada día más de 620 mil personas utilizan LÍNEA 1 del Metro de Lima para ir al trabajo, al colegio, a la universidad o realizar distintas actividades. Son viajes cotidianos, casi automáticos, que forman parte de la rutina diaria de miles de ciudadanos. Pero estos trayectos son en realidad oportunidades para construir ciudades más sostenibles.

En un contexto en el que el cambio climático y la contaminación son una realidad, el transporte público cumple un rol clave en la promoción de desarrollo urbano sostenible. No solo porque contribuye a reducir emisiones al disminuir el uso del transporte privado y optar por uno masivo, sino porque representa un espacio cotidiano de interacción que puede influir positivamente en los hábitos de los pasajeros.

Uno de los desafíos ambientales más urgentes del país es la gestión de los residuos plásticos. Según el Ministerio del Ambiente, en el Perú se generan alrededor de un millón de toneladas de residuos plásticos al año, de los cuales solo el 9% se recicla. Una gran parte de estos residuos corresponde a plásticos flexibles, como las envolturas y empaques de snacks, que representan cerca del 45% del total y son los más complejos de reciclar. Además, de mantenerse la tendencia actual, la generación de estos residuos podría duplicarse hacia el 2040.

Frente a este escenario, las acciones en favor de la sostenibilidad requieren esfuerzos compartidos. En ese marco, LÍNEA 1 del Metro de Lima, junto con Sinba y con el respaldo del Ministerio del Ambiente, lanzó una campaña de recolección de plásticos flexibles. Para esta iniciativa se instalaron seis puntos de recolección en tres de las estaciones más transitadas de la línea: La Cultura, Angamos y Gamarra.

Esta iniciativa busca que los pasajeros conozcan qué son los plásticos flexibles y cómo pueden ser reutilizados para convertirse en una nueva materia prima: la madera plástica, un material versátil y resistente. La campaña también involucra a los locales comerciales que ofrecen productos golosinarios dentro de las estaciones con el objetivo de promover una adecuada disposición de este tipo de residuos.

Desde nuestras estaciones promovemos iniciativas como la recolección de plásticos flexibles, con el objetivo de que los pasajeros incorporen pequeñas acciones sostenibles a su rutina diaria. Cuando existen puntos de acopio visibles y mensajes claros, el cuidado del medio ambiente deja de ser un concepto lejano y se convierte en una práctica concreta.

Estoy convencida de que el transporte público, más que estaciones y paraderos, conecta personas, hábitos y decisiones cotidianas. Si logramos que cada viaje sea también una oportunidad para reflexionar sobre el impacto de nuestras acciones, estaremos avanzando hacia ciudades más limpias y responsables.

LEE LA INFORMACIÓN: Día Mundial de la Educación Ambiental: Línea 1 del Metro de Lima impulsa recolección de plásticos flexibles en estaciones







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