La líder opositora venezolana defendió el gesto como un símbolo histórico, mientras el Comité Nobel y expertos noruegos recordaron que el premio no puede ser transferido, compartido ni revocado.

El inusual obsequio del Nobel de la Paz a Donald Trump desató críticas en Noruega, reacciones políticas en Estados Unidos y un debate global sobre el valor simbólico y legal del galardón.
El inusual obsequio del Nobel de la Paz a Donald Trump desató críticas en Noruega, reacciones políticas en Estados Unidos y un debate global sobre el valor simbólico y legal del galardón.

Por Stakeholders

Lectura de:

La visita de la líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, al presidente Donald Trump se desarrolló lejos de las cámaras, en una reunión breve y a puertas cerradas que contrastó con el estilo mediático del mandatario estadounidense.

Sin embargo, el encuentro pronto se convirtió en noticia global por el gesto que protagonizó la dirigente venezolana, quien le obsequió a Trump la medalla del Nobel que recibió en diciembre. La escena, ocurrida en una reunión privada en la Casa Blanca, generó respaldo político, críticas académicas y una inmediata respuesta del Comité Nobel.

Visita de Machado a la Casa Blanca: ¿se puede regalar un Premio Nobel?

Durante la reunión en la Oficina Oval, Machado entregó la medalla como “un reconocimiento por su compromiso único con nuestra libertad”. La dirigente explicó el sentido simbólico del gesto al recordar un episodio histórico.

“Le dije: ‘Hace 200 años, el general Lafayette le entregó al presidente una medalla con la cara de George Washington a Simón Bolívar, que siempre atesoró. Justo 200 años después, la gente de Bolívar le está devolviendo a Washington una medalla en reconocimiento’”.

El gesto, aunque anunciado previamente por Machado, generó una oleada de preguntas. La respuesta oficial del Instituto Noruego de los Nobel fue contundente. “Una vez anunciado el premio Nobel, no puede ser revocado, compartido ni transferido a otras personas”, señaló la institución en un comunicado. “La decisión es definitiva y válida para siempre”.

El organismo también recordó que los comités nunca han considerado revocar un premio y que, por principio, no comentan las acciones de los galardonados tras recibirlo. Hasta ahora, fiel a esa política, no ha emitido una opinión específica sobre el acto de Machado.

La reacción en Noruega, sin embargo, fue crítica. “Es completamente inaudito”, afirmó Janne Haaland Matlary, profesora de la Universidad de Oslo y exfuncionaria, en declaraciones a la emisora pública NRK. “Es una total falta de respeto por el premio”, añadió.

Raymond Johansen, secretario de la ONG Ayuda Popular Noruega y exconcejal de Oslo, también cuestionó el gesto. “Esto es increíblemente vergonzoso y perjudicial para uno de los premios más reconocidos del mundo”, escribió en sus redes sociales.

En un comunicado posterior, Machado subrayó el valor del acto. “El hecho de que este gesto tenga lugar dos siglos después, casi como un espejo histórico, le otorga un poder simbólico excepcional”.

Horas después, Trump confirmó en su red social Truth Social que había recibido el galardón. Para despejar especulaciones, la Casa Blanca difundió una fotografía de Machado junto al mandatario, ambos sosteniendo la medalla enmarcada.

Los antecedentes y donaciones del Premio Nobel

Aunque las normas del Nobel son claras, la historia registra episodios que muestran cómo las medallas han tenido destinos diversos. En 1973, el diplomático vietnamita Lê Đức Thọ rechazó el Nobel de la Paz que compartía con Henry Kissinger por la negociación del alto el fuego en Vietnam, al considerar que la tregua había sido violada.

En 2014, el científico estadounidense James Watson subastó su medalla del Nobel de Medicina de 1962, que había obtenido junto con Maurice Wilkins y Francis Crick por descubrir la estructura del ADN. Watson explicó que tomó esa decisión tras quedar aislado de la comunidad científica por comentarios racistas realizados en 2007.

Leon Lederman, ganador del Nobel de Física en 1988, también vendió su medalla en 2015 para financiar la compra de una cabaña en Idaho. En 2022, el periodista ruso Dmitry Muratov subastó su Nobel de la Paz por 103.5 millones de dólares para apoyar a niños refugiados de Ucrania.

El caso de Machado tampoco constituye el primer episodio en el que un Nobel se convierte en obsequio. En 1954, Ernest Hemingway recibió el Nobel de Literatura por obras como El viejo y el mar.

Debido a problemas de salud, no viajó a Suecia y recibió la medalla en su casa en Cuba. Años después, el escritor donó la medalla y el diploma al pueblo cubano, bajo custodia de la Iglesia Católica de El Cobre.

La medalla fue robada en 1986 y recuperada poco después. En la actualidad, solo el diploma permanece en exhibición.

Aunque el galardón no puede transferirse legalmente, el gesto de la dirigente venezolana ha logrado su objetivo central, colocar nuevamente al Nobel en el centro de una discusión global sobre política, memoria histórica y poder simbólico.

LEA TAMBIÉN: Uganda logra el regreso de los rinocerontes a su hábitat natural después de cuatro décadas







Continúa con tu red social preferida

Al continuar serás un suscriptor gratuito

O continúa tu correo.

Escriba su correo electrónico con el que se suscribió para acceder

Suscríbete

Ya me suscribí.