Los Premios Carlos Slim en Salud cumplen 20 años de trayectoria. Desde su perspectiva, ¿cuál ha sido la principal contribución de este reconocimiento al fortalecimiento del sistema de salud y al impulso de la innovación en América Latina?
Para nosotros, el 20.° aniversario es muy significativo. Es un año especial para los premios, que se han logrado consolidar y posicionar de manera muy clara en toda la región de América Latina.
El premio surgió con la idea de reconocer el trabajo que se realiza en proyectos establecidos, tanto de instituciones como de investigadores. Lo que ha permitido es dar visibilidad a muchos de los ganadores, generar redes de colaboración y que, a partir del reconocimiento, algunas organizaciones puedan acceder también a financiamiento y abrir puertas para los proyectos que están desarrollando.
A lo largo de estas dos décadas, los premios han distinguido a investigadores e instituciones de diferentes ámbitos. Al revisar el historial de los ganadores, ¿qué reflejan estos reconocimientos sobre la evolución de las prioridades de salud pública en la región?
Ha sido muy interesante cada año la revisión que se hace de todas las postulaciones. Es un gran reto para nuestros jurados porque el premio, al estar dirigido en estas dos categorías a cualquier área de la salud, busca reconocer proyectos que demuestren impacto, sobre todo en la población. Es una forma de llevar a cabo la salud de manera traslacional, para que haya un impacto en la población en general.
Hemos podido premiar a investigadores o instituciones en todo el rango que uno puede imaginar alrededor de la salud: desde cáncer, enfermedades crónicas y salud infantil, hasta sistemas de salud públicos, gestión de instituciones de tercer nivel, investigación y docencia.
Es todo un crisol. A través de los años vemos que el número de postulaciones que recibimos se incrementa y hay una mayor variedad. Esto habla también de una evolución en toda la región.
¿Cómo se ha reflejado esa evolución en las propias postulaciones?
Creo que quienes postulan son un reflejo de cómo va evolucionando también la salud dentro de la región. Hace 20 años no veíamos postulaciones de trabajos relacionados con salud digital, por ejemplo. El uso de la tecnología era otro en su momento, hace 15 o 20 años, frente a lo que vemos ahora.
También vemos un efecto de la globalización. Las tendencias y la información se mueven cada vez más rápido. Las propias investigaciones y los proyectos que van desarrollando las instituciones reflejan la adopción de la ciencia de punta para el trabajo que están llevando a cabo.
Esto es realmente muy interesante porque aquello que aparece en las principales revistas de investigación, como The Lancet o The New England Journal of Medicine, antes tardaba muchos años en poder adaptarse a la práctica, a investigaciones concretas y tener un beneficio para las poblaciones.
Estos tiempos se han acortado y vemos un cambio importante. Las mejores prácticas se están adoptando de manera más rápida, en términos generales, sin importar el tema específico de salud que se esté tratando.
América Latina enfrenta nuevos desafíos, como el incremento de las enfermedades crónicas, el envejecimiento de la población y las brechas de acceso a los servicios de salud. ¿Qué tipo de iniciativas considera prioritario visibilizar en esta nueva etapa de los premios?
Las reglas de los premios establecen criterios específicos y son bastante amplias en lo que estamos buscando reconocer.
En el caso de las instituciones, queremos hablar de organizaciones que estén consolidadas, con al menos 10 años de trabajo comprobable. Idealmente, buscamos que sea un modelo replicable, que pueda funcionar para implementarse en otras regiones y que no sea solamente un trabajo local. Hay muchas organizaciones que hacen un trabajo maravilloso, tal vez a nivel de alguna comunidad específicamente, pero nosotros buscamos que tenga un impacto lo más amplio posible.
En el caso de los investigadores, es una filosofía similar. Buscamos que las investigaciones que estén llevando a cabo ya tengan resultados concretos que se traduzcan en beneficio para las poblaciones, que haya publicaciones de alto impacto que puedan tener influencia.
No solo en el trabajo que directamente está haciendo el investigador, sino que sean un marco de referencia para la generación de políticas públicas y nuevas investigaciones.
Entonces, ¿son los resultados y el impacto los que finalmente determinan el reconocimiento, más que una temática específica?
Exactamente. En realidad, no cambia mucho el tipo de áreas específicas que se han premiado. Por hablar de algún ejemplo, este año el premio más reciente se otorgó a una institución que se dedica a los cuidados paliativos. Específicamente está en Argentina.
Los cuidados paliativos no necesariamente son un área de innovación, pero sí es un área poco vista, me parece, en la mayor parte de los países de la región. Entonces, al decidir el jurado que fuera reconocida esta institución, nos genera mucha alegría que puedan visibilizar su trabajo y que esto pueda tomarse como un marco de referencia.
Por otro lado, también hemos premiado recientemente investigaciones relacionadas con salud materna e infantil, que, si bien ha tenido avances en toda la región, sigue siendo una deuda que tienen nuestros sistemas de salud, en mayor o menor medida.
Entonces, no son las temáticas lo que guía el trabajo que estamos buscando premiar, sino los resultados que tienen las investigaciones y la labor que realizan las instituciones y los investigadores a los que reconocemos.
Más allá de los avances científicos, el fortalecimiento de los sistemas de salud requiere colaboración entre gobiernos, academia, empresas y organizaciones. ¿Qué papel desempeña la construcción de este ecosistema de cooperación en los premios?
Todas las instituciones tienen como criterio que deben ser instituciones sin fines de lucro. Eso necesariamente implica que exista alguna colaboración con instituciones públicas y otras organizaciones sin fines de lucro. Esto permite que haya un impacto de gran escala y que no esté limitado a una población por su condición socioeconómica. Ese es un criterio muy importante.
En el caso de los investigadores, lo que buscamos es que haya una traducción hacia políticas públicas y hacia el diseño de políticas públicas.
Lo que nos ha permitido a nosotros, de manera informal, es generar vinculación entre instituciones, ya no solo dentro del país de donde sea el ganador, sino también de manera internacional.
Hemos trabajado con muchos de los investigadores y muchas instituciones en proyectos específicos que se desarrollan a partir de estas relaciones.
¿Podría compartir un ejemplo concreto de cómo esas redes de colaboración se traducen en nuevas iniciativas?
Un ganador puede venir de Perú, Colombia, Chile o Ecuador, y nosotros tenemos algo que aprender. También realizamos la vinculación con el sector público en México cuando es el caso.
Ahora, por ejemplo, con este tema de los cuidados paliativos, lo que estamos buscando es aprender del modelo que se está desarrollando en Argentina, ligarlo con un trabajo que realizamos nosotros en México y, a partir de ahí, generar vinculaciones para ampliar procesos de capacitación de paliativistas.
Ese es un ejemplo muy específico, pero son estas redes que se pueden vincular a través de conversaciones entre los diferentes ganadores e instituciones con las que cada uno de ellos trabaja.
Perú suma cinco reconocimientos en la historia de los Premios Carlos Slim en Salud. A partir de esta trayectoria, ¿qué características han destacado en los investigadores e instituciones peruanas galardonados y qué reflejan sus aportes sobre la evolución y los desafíos de la salud en el país?
Ha sido muy interesante. La primera edición de los premios ganó una institución peruana: Socios En Salud (2018). Es un caso anecdótico e importante porque han pasado casi 20 años y actualmente trabajamos con el capítulo de Socios En Salud en México.
Entonces, ese es un buen ejemplo de que no es nada más el reconocimiento puntual de un premio y un evento que se lleva a cabo, sino que se pueden generar puentes y vínculos.
Creo que también ayudó a visibilizar esa gran labor que Socios En Salud realiza en Perú y en muchos otros países de la región latinoamericana.
En la parte de investigación, los ganadores han venido de la Universidad Cayetano Heredia, que es uno de los puntos de referencia de toda la región de América Latina. Constantemente tenemos postulaciones de Cayetano Heredia y estamos seguros de que vendrán otras de la universidad.
Me parece que lo que vamos a esperar ver en las postulaciones es muy similar a lo que decía: mucha innovación, cambios de acuerdo con los retos que estamos enfrentando, cambios en todos los retos a nivel público que tienen los sistemas de salud y, en particular, también en Perú.
También hemos trabajado como fundación con el Gobierno peruano en algún momento y sabemos que hay una evolución. Eso se reflejará, sin duda alguna, en las postulaciones que podamos recibir.
De cara al futuro, ¿cómo proyecta la evolución de los Premios Carlos Slim en Salud durante los próximos años, considerando los nuevos desafíos tecnológicos y sanitarios?
Los retos que está presentando el mundo, no solo en el tema de salud, y el uso de inteligencia artificial, junto con todo el cambio de paradigma que se está dando, estamos seguros de que se va a ver reflejado de alguna u otra forma en quiénes son las instituciones y los investigadores que postulan y posiblemente en quién resulte ganador.
Son tiempos muy interesantes. La pandemia de COVID-19 también vino a dar un rompimiento en cómo se desarrolla la investigación, la cooperación técnica y la cooperación internacional. Cada año trae nuevos retos y trae postulaciones realmente interesantes de quienes se están acercando para conocer el premio.
Finalmente, ¿qué mensaje les daría a las instituciones e investigadores peruanos que están interesados en participar en la nueva convocatoria?
La invitación concreta es que nos encantará poder recibir la mayor cantidad de postulaciones provenientes de Perú. Es uno de los países que más ganadores nos ha dado a lo largo de estos 20 años y también uno de los que más postulaciones ha presentado, con investigadores e instituciones realmente interesantes que han aportado mucho, no solo a la región, sino a la salud a nivel global.
Lo que queremos es difundir que cualquier institución que esté llevando a cabo una labor importante en materia de salud, así como cualquier investigador que ya tenga resultados consolidados, se acerque a conocer las bases de la convocatoria. Y esperamos poder repetir nuevamente con ganadores provenientes del país.









